Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2010/03/06 00:00

¿El TLC con la UE para 2012?

Mientras el TLC con Estados Unidos sigue en el limbo, el acuerdo con la Unión Europea dio un paso trascendental. Sin embargo, no que hay cantar victoria pues sigue una dura prueba en el Parlamento Europeo.

La negociación del Acuerdo de Comercio entre Colombia y la Unión Europea duró tres años, empezó entre el bloque andino y la UE, pero al final sólo fueron individualmente Perú y Colombia. En la foto, el comisario de Comercio de la Unión Europea Karel de Gucht y el ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Luis Guillermo Plata

Hace una semana, mientras el país esperaba impaciente la decisión de la Corte Constitucional sobre el referendo reeleccionista, en Bruselas, Bélgica, se definía un tema muy importante para la economía colombiana: el TLC con la Unión Europea (UE).

En medio de las reacciones que suscitó la negativa del tribunal constitucional a la posibilidad de un tercer mandato del presidente Álvaro Uribe, las noticias relacionadas con la última ronda de negociación del acuerdo comercial con la UE pasaron para muchos inadvertidas.

Pues bien, después de casi tres años de difíciles discusiones entre los negociadores de acá y de allá, finalmente concluyeron las conversaciones para suscribir un TLC con la UE.

A nadie le queda duda de que este es un acuerdo muy importante para Colombia pues se trata de un mercado de 500 millones de consumidores y con acceso a 27 países. La UE es el primer exportador mundial de bienes, y segundo en compras, con un ingreso per cápita de más de 32.000 dólares.

Pero si bien terminó una fase muy importante en las negociaciones, todavía no hay que cantar victoria. Lo primero es que quedó pendiente el tema de los lácteos, un asunto que como en el caso del pollo en el TLC con Estados Unidos es muy sensible para todos los países comprometidos en el acuerdo.

La dificultad radica en que Europa quiere un tratamiento equivalente al que se le brindó a Estados Unidos. Eso significa libre comercio en un período de 15 años, y que no haya ni cuotas ni aranceles. Para Colombia es muy preocupante porque Europa es muy fuerte en lácteos y subsidia su producción. Ahora le corresponde al gobierno colombiano estudiar cómo proteger adecuadamente a este sector. "Pero obviamente Europa se debe comprometer a desmantelar los subsidios a la exportación. Eso sería una condición sine qua non para cerrar definitivamente", dijo el ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata.

Se espera que en los próximos días, el presidente Uribe y el de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, lleguen a un acuerdo para cerrar este punto. De resto, todos los otros sectores se acordaron. En este caso ocurriría algo similar a lo que sucedió con el TLC con Estados Unidos, en el que se cerró más tarde el tema del pollo.

Aún solucionando este asunto, hay que decir que el camino para que este TLC entre en vigencia es largo. Si todo marcha bien, sólo el primer o segundo trimestre de 2012 estará en aplicación.

Estas son las cuentas. Una vez se cierre el tema de los lácteos, se procederá a estampar la rúbrica. La Comisión Europea tiene la intención de hacerlo en mayo tanto para Perú como Colombia en el marco de la cumbre entre la UE y América Latina. Inmediatamente entrará en revisión legal, pues hay que asegurar que los textos reflejen fielmente lo que se acordó en las mesas de negociación. Esta fase puede durar cuatro meses. Una vez concluya el trámite se procede a la traducción del acuerdo (en este caso será a 16 idiomas) para llevarlo a la firma formalmente.

Esto quiere decir que hacia octubre se estaría firmando este TLC para que pase al Congreso colombiano, y al Parlamento Europeo a su aprobación final. En el caso colombiano lo más probable es que se inicie el debate en el legislativo de 2011. Seis meses en el trámite en el Congreso y otro medio año esperando la aprobación en la Corte Constitucional indican que con suerte el TLC con la Unión Europea entraría en vigencia en 2012.

Ahora bien, sin ser aguafiestas, hay que contar con el trámite en el Parlamento Europeo, donde no le espera un camino fácil. Ya las principales organizaciones de defensa de los trabajadores, de los derechos humanos y ambientales han dicho que es inaceptable que la UE acuerde un tratado con Colombia y Perú, cuando en estos países, "hay violaciones sistemáticas contra las organizaciones sindicales".

Aunque ya hay quejas de algunos sectores en Europa por lo que han llamado el silencio en derechos laborales en este TLC, el ministro Plata asegura que el tratado incluyó los temas de desarrollo sostenible, donde se abarcaron puntos laborales y ambientales y hay referencias explícitas al manejo de los derechos humanos.

De última generación
Este TLC tiene una gran importancia para el futuro comercial del país. "Es lo que hemos denominado un acuerdo de última generación porque abarca disciplinas para regir el comercio de bienes y servicios, así como el establecimiento de las inversiones, que les permitirá a los exportadores colombianos contar con reglas claras y estables para celebrar sus operaciones comerciales", señala Plata.

La importancia también radica en que el acceso preferencial que hoy día se tiene con el Sistema General de Preferencia (SGP Plus) en corresponsabilidad por la lucha contra las drogas, es unilateral y en cualquier momento puede ser suspendido por la UE.

Lo logrado se puede resumir así. En materia de bienes industriales, el 99,9 por ciento de las exportaciones de Colombia tendrán libre acceso a la Unión Europea desde la entrada en vigencia del acuerdo. Esta situación permitirá a los exportadores colombianos aprovechar este mercado ampliado para incrementar sus ventas en sectores de valor agregado como las manufacturas de cuero, textiles y confecciones, plásticos y sus manufacturas y los productos de pesca, entre ellos los camarones, para los cuales se eliminará el arancel actual de 3,6 por ciento que registra el SGP Plus.

Adicionalmente, en materia de contratación pública, los empresarios colombianos tendrán acceso a todas las entidades europeas del nivel central, subcentral, empresas y entidades independientes, tanto de los 27 países miembros de la Unión Europea como de la Comisión.

El azúcar, la carne y el banano, entre otros productos, tendrán más posibilidades de las que tienen hoy para ingresar al mercado europeo, por las condiciones restrictivas en materia de aranceles y de autorizaciones para importar.

Otros productos como las flores, el café, el etanol y el ron embotellado recibirán condiciones favorables de acceso al mercado europeo. Por su parte, la UE obtendrá preferencias para productos procesados del cerdo (jamones), licores como whisky y vodka, en plazos similares a los negociados con Estados Unidos.

Los productores colombianos se beneficiarán de importaciones sin gravamen arancelario para bienes de capital, bienes intermedios e insumos necesarios para mejorar su capacidad competitiva, que hoy día se adquieren a Europa pagando aranceles. Este acuerdo también le abrirá a Colombia oportunidades para convertirse en una importante plataforma para exportar servicios hacia el mercado de la UE.

Ahora lo que queda será cruzar los dedos para que a este TLC no le ocurra lo mismo que al de Estados Unidos con Colombia, que hoy está más enredado que nunca.

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