Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/25/1990 12:00:00 AM

EN MONEDA DURA

Después de muchos esfuerzos por atraerla, la inversión japonesa llega a Colombia, pero a cuentagotas.

EN MONEDA DURA EN MONEDA DURA
Prosperar es, de alguna manera, renacer. Eso, al menos, parecen pensar los japoneses. Al enorme boom económico que vivió su país entre 1965 y 1970 lo llamaron "Izanagi", nombre mítico asociado con el nacimiento del Japón. Y ya los economistas de Tokio empiezan a denominar "Takagamahara", la mítica sabana donde los dioses crearon al Japón, a la etapa de prosperidad que se vislumbra para los próximos años, a pesar de algunas voces pesimistas que hablan de la pérdida de brillo de su edad dorada.

El Japón está empeñado en convertirse en la primera potencia mundial en materia industrial y tecnológica. Y no ha escatimado esfuerzo para lograrlo. Las compañías niponas gastaron el año pasado en maquinarias, equipo e investigación un 150% más que en 1985. En el mismo lapso, la inversión norteamericana en bienes de capital apenas creció en un 23%. Como consecuencia de dicha dinámica, la inversión realizada por las compañías japonesas superó por primera vez en 1988 a los gastos en capital realizados por las empresas de los Estados Unidos.

Los japoneses se han cuidado, además, de que sus inversiones sean altamente productivas. La investigación y desarrollo de nuevos productos absorbió en 1989 el 24% del total de las inversiones en capital, frente a un 14% en 1980. Cerca de la mitad de la nueva capacidad productiva que se construye en el país del sol naciente está dedicada a la elaboración de productos que no existían hace cinco años. Los japoneses quieren convertir a su país en el laboratorio mundial para la elaboración de nuevos productos, tal como lo fueron los Estados Unidos en los años cincuenta y sesenta.

Esa condición les ha permitido mantener una agresiva presencia en los mercados internacionales. A pesar de que en términos relativos el superávit comercial del Japón bajó del 4.5% del producto nacional bruto en 1986 al 1.9% en 1989, en términos absolutos el excedente sigue siendo apabullante: 78 mil millones de dólares en 1989.

Las limitaciones que han tenido los japoneses para reinvertir tan cuantiosos capitales en el interior de su propio país, los ha llevado a realizar millonarias inversiones en otras economías. En 1988, los japoneses invirtieron 47 mil millones de dólares en el exterior. Y en el primer semestre del año pasado invirtieron más de 30 mil millones.

En términos relativos, América Latina ocupaba a mediados de 1988 el tercer lugar entre los destinos de la inversión japonesa, después de Norteamérica y Asia. En esa fecha la inversión acumulada en la región superaba los 25 mil millones de dólares, lo que equivalía al 18% de la totalidad de la inversión directa del Japón más allá de sus fronteras. Pero la gran mayoría de esa inversión (cerca del 65%) estaba colocada en los llamados "paraísos fiscales" (Panamá, Cayman, Bermuda), en actividades no productivas.

La inversión en América Latina, además, se frenó mucho en la segunda mitad de la década del 80. De acuerdo con un estudio reciente sobre las relaciones económicas del Japón con los países del área "una encuesta realizada en 1988 por el Ministerio de Comercio Internacional e Industria entre las principales empresas del Japón (demostró que) el mayor factor que obstaculiza la ejecución de la inversión directa (o el incremento de la inversión directa existente) en los países latinoamericanos (especialmente en los países gravemente endeudados) es el estancamiento y el disturbio económico, sobre todo la inflación que agobia a esos países".

A los ojos de los colombianos, empero, la conclusión de la encuesta resulta paradójica. A pesar de tener una deuda externa controlada y contar con uno de los niveles de inflación más bajos de América Latina, Colombia es uno de los países con menor inversión japonesa en toda la región. De acuerdo con cifras de Planeación Nacional, la inversión externa registrada en el país al finalizar el año pasado era de 3.279 millones de dólares, de los cuales únicamente 31 millones tenían origen nipón.

Este año, todavía no se ha hecho ninguna solicitud de inversión japonesa en Colombia. Pero ya la más importante empresa automotriz de ese país, la Toyota, firmó un contrato con la Renault de Francia, por un valor equivalente a 24 millones de dólares, con el fin de entrar a producir camperos en el país a partir de 1991. Eso quiere decir que, a más tardar el año entrante, el país recibirá una inversión por ese valor, con lo cual el acumulado superará los 50 millones de dólares.

Aun así la cifra seguirá siendo insignificante. En relación con la inversión extranjera registrada en el país, la japonesa seguirá representando menos del 1.5 % del total . Colombia seguirá siendo, además, uno de los países de América Latina con menor presencia de capitales japoneses en su economía.

La vinculación al país de una firma tan importante a nivel internacional como la Toyota significa, sin embargo, que existe confianza en el país y que las razones de la baja inversión no son las que la gente normalmente cree (como la violencia o la inseguridad). Empresarios japoneses consultados por SEMANA manifestaron que la mayor limitante para invertir en Colombia y en otros países de América Latina es el tamaño de sus mercados. En ese sentido, dijeron hay muchos inversionistas de su país a la expectativa de lo que pueda pasar con el programa de internacionalización de la economía colombiana.
De lograrse una apertura efectiva, los inversionistas extranjeros tendrían incentivos reales para colocar sus capitales en el país. Y en moneda dura.-

EDICIÓN 1861

PORTADA

Prieto en la mira

La imputación de cargos al exgerente de la campaña de Santos sorprendió. Pero esta no tiene que ver con el escándalo de Odebrecht ni con la financiación de las campañas. ¿Por qué?

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com