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| 10/30/2011 12:00:00 AM

Europa por fin respira

Los bancos europeos tendrán que capitalizarse, a Grecia se le condonará el 50 por ciento de la deuda y se fortalecerá el fondo de rescate de la eurozona. Es muy temprano para cantar victoria, pero hace mucho no había un clima tan positivo.

Desde el momento en que la canciller alemana, Angela Merkel, les dijo a sus compatriotas "si el euro cae, Alemania también se hundirá", los analistas comenzaron a ver, por fin, una luz al final del túnel en la crisis del Viejo Continente.

Las palabras enérgicas de la líder alemana elevaron el ánimo en la antesala de la cumbre de Bruselas realizada el miércoles pasado. El giro hacia una posición más sensata de la locomotora europea se consideraba fundamental en los acuerdos para apoyar el rescate de Grecia y otros países de la zona euro. Para todo el mundo ha sido claro que si Alemania no da la espalda a Europa y deja de señalar culpables -como lo ha hecho con Grecia-, se despejarían los caminos para un acuerdo.

Merkel arribó a la cumbre de Bruselas con la buena noticia de que el Parlamento alemán aprobó por amplia mayoría el refuerzo del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), con el que se pagan los rescates de países en graves dificultades. 

Con este respaldo, y después de más de ocho horas de negociaciones, los jefes de gobierno, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los banqueros alcanzaron un acuerdo que podría ser el punto de inflexión de la crisis de deuda europea que lleva dos años.

Los mercados les dieron la bienvenida a las decisiones y respondieron con ganancias. Las bolsas de Londres, Alemania, Francia, España y hasta Wall Street celebraron el acuerdo con alzas por encima del 3 por ciento.

El acuerdo tiene varios puntos que comienzan con medidas claves para el sistema financiero. La Unión Europea exigirá a los bancos en mayor riesgo (los que tienen más cantidad de títulos de deuda en sus balances) que eleven su capital en un plazo que va hasta julio de 2012 y en una suma que se estima alrededor de los 106.000 millones de euros.

Mientras no se cumpla dicha capitalización, las entidades tendrán limitado el reparto de los bonos a los altos directivos y la distribución de dividendos a los accionistas. Las mayores capitalizaciones las tendrán que hacer los bancos griegos, seguidos por los españoles, italianos, portugueses y franceses.

Según el diario económico español Expansión, los supervisores nacionales deben asegurarse de que los planes de los bancos para fortalecer el capital no lleven a un exceso de apalancamiento (endeudamiento) y de que se mantenga el flujo de crédito a la economía real. También se decidió que las entidades busquen primero capital en el mercado y si no lo consiguen acudan a la ayuda estatal.

De acuerdo con este mismo diario, las medidas afectan a cinco entidades españolas: Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Popular. En total tienen unas necesidades de capital de 26.000 millones de euros para cumplir con los requisitos. El presidente del BBVA, Francisco González, aseguró en un comunicado que la entidad financiera "cumplirá con holgura" los nuevos requerimientos de solvencia impuestos por la Unión Europea.

El pacto permite la condonación del 50 por ciento de la deuda griega en manos de los inversionistas privados, es decir, unos 100.000 millones de euros de una deuda pública total de 350.000 millones de euros (162 por ciento del PIB). El objetivo es bajar la deuda de Grecia hasta el 120 por ciento del PIB en 2010. El segundo plan de ayuda para Grecia se pondrá en marcha a finales de año. Participan la UE y el FMI y supone una financiación plurianual de 100.000 millones de euros. Esto deberá ir acompañado de seguimiento de la aplicación de las reformas en ese país, lo que, sin duda, es la parte más dolorosa de esta película. Grecia lleva tres años consecutivos de contracción de la economía, lo que ha levantado fuertes protestas entre la población. Los ingresos de los griegos han caído un 40 por ciento en el último año y medio, debido a los recortes de sueldos y pensiones. La tasa de desempleo es del 16 por ciento y se prevé que la economía caiga este año un 5,5 por ciento.

Los líderes europeos también se comprometieron a garantizar la disciplina fiscal y a acelerar las reformas estructurales en todos los países. En este sentido, celebraron el compromiso de Italia de tener un presupuesto equilibrado para 2013 y el plan para reformar las pensiones (aumentar la edad de pensión de 65 a 67 años), que debe estar concretado para finales de este año. La Unión Europea instó a Portugal y a Irlanda a seguir el mismo camino.

Otro punto fundamental del acuerdo fue el fortalecimiento del FEEF hasta un billón de euros. La fórmula para lograr este incremento no se ha detallado aún.

Ante la falta de coordinación que se les ha cuestionado a los líderes políticos y económicos del mundo, se acordó fortalecer la unión económica. Los presidentes del Consejo Europeo, de la Comisión y el del Eurogrupo contarán con un mandato para fortalecer la unión económica, incluida la posibilidad de realizar cambios ilimitados en el tratado. Este se considera uno de los puntos que podrían tener mayor trascendencia hacia futuro. Este comité deberá presentar un primer informe en diciembre de este año y otro sobre cómo poner en marcha estas medidas antes de marzo de 2012.

¿Podrá este acuerdo atajar la caída del euro? Se espera que sí. La cumbre demostró que los países de la Unión Europea, especialmente sus principales economías, tienen la determinación de superar las dificultades y crear un eficaz rescate para el euro. Definitivamente el euro se creó para unir a Europa y no para dividirla, como parece estar sucediendo con esta crisis.

Sin embargo, como señala el diario británico Financial Times (FT), a pesar de la efervescencia de los mercados accionarios, todavía subsisten preocupaciones por los lados de la deuda soberana en la eurozona. El rendimiento de los bonos italianos sigue cayendo y se ubican en sus máximos históricos. Los inversionistas tienen todavía interrogantes sobre los términos de los nuevos bonos que reemplazarán la deuda existente griega como parte del acuerdo del 50 por ciento de recorte. También hay incertidumbre sobre la forma como los bancos van a financiar los planes de la zona y a capitalizarse.

El FT señaló que los funcionarios europeos seguro involucrarán a China y a las naciones Bric (donde está Brasil) en un fondo para comprar deuda de la eurozona.

Como se sabe, China es ya uno de los grandes tenedores de la deuda soberana de Europa y sería uno de los principales favorecidos con el acuerdo. Según informó la agencia Reuters, el mandatario francés, Nicolas Sarkozy, y el presidente chino, Hu Jintao, dialogaron telefónicamente tras el acuerdo. "China espera que todas estas nuevas medidas ayuden a estabilizar el mercado financiero europeo y vencer las actuales dificultades, y a promover la recuperación económica y el desarrollo", dijo Hu.

La participación del gigante asiático podría ser clave. China está dispuesta a incrementar la cooperación con la UE en áreas de inversión, comercio y finanzas, agregó sin dar detalles.

Ahora bien, uno de los puntos que más inquietaron a los mercados fue el tema de la capitalización de la banca y sus efectos sobre el crédito. Daniel Niño, gerente de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia, señala que el hecho de que se haya aprobado una capitalización de la banca inferior a la que se venía discutiendo en el mercado (se hablaba de 240.000 millones de euros) busca aminorar el riesgo de frenar el otorgamiento de crédito al sector real y se llegue a afectar el crecimiento económico. Los efectos de esta medida están por verse.

En general, los mercados quedaron a la espera de las decisiones que se puedan tomar sobre cómo se incrementará el fondo de estabilización y los alcances que este pueda tener. Para el exministro José Antonio Ocampo, el acuerdo es un gran avance y una derrota para los euroescépticos, pero advierte que "faltan muchos detalles y saber cuáles son los compromisos que asume el Banco Central Europeo". Según El País de España, hay que esperar unas semanas para comprobar cómo se desarrollan los acuerdos, pues todavía hay muchos cabos sueltos.

La verdad es que, aunque todavía hay muchos interrogantes y tal vez sea muy temprano para cantar victoria, por lo menos Europa hoy está respirando mejor.
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