Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1992/08/03 00:00

FIEBRE DE INTEGRACION

Con nuevas fliales y redes de transacciones los banqueros de Colombia y Venezuela confirman que la unión es irreversible.

FIEBRE DE INTEGRACION

LA SEMANA QUE PASO LOS GRANDES DIARIOS venezolanos publicaron un aviso comercial a doble página que anunciaba a "Venezuela y Colombia unidas por El Latino". Hablaba sobre la creación de una gran red financiera entre los dos países constituída por la interconexión de 400 oficinas de los bancos Latino, de Maracaibo, de Occidente y Barinas de Venezuela y el Comercial Antioqueño de Colombia. Un nuevo paso en la integración binacional que se complementará en octubre próximo con la apertura de una filial del Banco Latino de Caracas en Santa Fe de Bogotá y que en breve vivirá el posible ingreso del Banco Unión de Venezuela.
Nuevos hechos que confirman que el proceso de unión comercial y financiera entre vecinos, en lugar de frenarse por los problemas coyunturales de los dos países, tiende a aumentar a pasos acelerados. Porque además de los continuos y publicitados acontecimientos sobre inversión de bancos en uno y otro país y de la natural integración fronteriza entre Norte de Santander y Táchira, diplomáticos colombianos en Venezuela acaban de revelar que 60 empresas colombianas tienen hoy oficina de representación en Caracas, Maracay, San Cristóbal, Maracaibo y Valencia, cuando hace dos años el numero no pasaba de 10.
En 1995 entrará en funcionamiento la Petroquímica Trasandina, una moderna planta con capacidad de producir 120 mil toneladas de resinas de PVC y que pertenece a Petroquímica de Colombia. Esta sociedad del industrial Jimmy Mayer es propietaria también de Químicos Poliven que adquirió los activos de B. F. Goodrich Chemical de Venezuela. Más hechos que confirman que el proceso es irreversible, lo que se ratificará la próxima semana en la capital de Colombia con un nuevo encuentro del G-3. Al menos tres misiones empresariales (confeccionistas, industria alimenticia y cueros) visitarán a Venezuela durante los dos próximos meses, mientras que en una semana tendrá lugar en Caracas un encuentro financiero en el que representantes del sector en Colombia reforzarán sus intereses integracionistas.
"Sólo hace falta más información sobre los mercados y los consumidores, armonización de políticas económicas y enfoques de complementación y no de desplazamiento para que todo sea perfecto", sostiene Freddy Rojas Parra, presidente de Fedecámaras, la asociación empresarial venezolana similar a la Andi de Colombia. Lo cierto es que con inconvenientes prácticos por resolver de lado y lado, las cosas van mucho mejor de lo que se pensaba y a un ritmo que sorprende a propios y extraños". Por ejemplo el aviso de esta semana sobre la red de servicios entre los bancos del Grupo Financiero Latino y el Bancoquia tiene un gran significado para la colonia colombiana en Venezuela que supera el millón de habitantes. Desde ahora podrán hacerse transferencias directas de remesas hacia Colombia, acuerdos de corresponsalía y canjes de cheques del Latino en el Banco Comercial Antioqueño.
Los colombianos podrán acudir a cualquiera de las 230 oficinas de los bancos Latino, de Occidente, Maracaibo y Barinas en Venezuela para enviar sus remesas a cualquiera de las 156 oficinas que Bancoquia posee en 35 ciudades colombianas. El acuerdo implica que se tenga pactado un tipo de cambio que se utilizará para la conversión en pesos. El ordenante y el beneficiario conocerán de antemano el monto efectivo de la operación, eliminándose así la incertidumbre cambiaria. Un convenio similar pero de menor magnitud lograron hace algunas semanas el Banco de Bogotá y el Provincial de Venezuela mediante transacciones de corresponsalía privilegiada. Pero la red establecida a partir de la semana pasada incluye al Latino, segundo entre 42 bancos comerciales en Venezuela, de propiedad del grupo financiero especializado más grande del vecino país. El nuevo acuerdo de corresponsalía significa la utilización de las Sedes de los cinco bancos involucrados para las operaciones de comercio exterior, especialmente del sector empresarial. Del Latino se oyó hablar en Colombia hace más de un año cuando entró en el proceso de privatización de los bancos oficializados y ocupó el tercer lugar en la subasta abierta para la venta del Banco Tequendama. En esa ocasión ganó el Banco Construcción que despues conseguiría también el 20 por ciento de las acciones del Banco Ganadero.
El Grupo Latino decidió entonces solicitar autorización para crear el Banco Latino de Colombia y desde octubre próximo se convertirá en el primer banco nuevo creado en el país tras muchos años. Hace una semana tuvo lugar su primera reunión de Junta directiva, presidida por Vicente Dávila Suárez, que designó como presidente ejecutivo a Alfredo Quintero, quien durante muchos años trabajó en Colombia con el Security Bank y actualmente se desempeña como presidente del Banco Cafetero Miami. La nueva filial del Latino se especializará en áreas corporativas (servicios a empresas que se dedican al comercio exterior binacional principalmente), tendrá un capital inicial de 20 millones de dólares y pondrá en marcha el "cheque efectivo" del Latino que se usa entre clientela seleccionada y será pagadero en pesos colombianos (hasta 200 mil pesos cada uno) en torma inmediata ante la sola presentación, sin confirmación telefónica ni de otra índole.
El Grupo Financiero Latino, creado en 1950, cuyo mayor propietario es el financista Pedro Tinoco, llevó al Banco Latino (presidido por Antonio Ugueto) del quinto al segundo lugar entre la banca comercial en los ultimos tres años, absorbe el 11 por ciento del total de las captaciones de depósitos del sector y ha logrado asociaciones y adquisiciones en bancos como el Maracaibo, el Barinas y el de Occidente. El conglomerado está asociado con el Banco Hipotecario de Occidente, similar a una corporación de ahorro y vivienda de Colombia, con activos por unos 100 mil millones de pesos colombianos y presidido por Gustavo Gómez López, a la vez vicepresidente ejecutivo del Banco Latino. También pertenecen a la organización la Sociedad Financiera Latino (corporación financiera), la Sociedad de Arrendamiento Financiero (leasing) y el Banco Hipotecario de Zulia. En conjunto captan más de un billón y medio de pesos colombianos al año.
El Grupo está conformado por un sistema de unas 20 empresas, una de ellas un banco off shore en Curazao y otro en Miami, tiene una sociedad financiera en Basilea y opera en Europa a través de acuerdos con el NMB Bank de Holanda. Por intermedio de Latimar, que ofrece actividades globales de intermediación, posee parte de la propiedad de una de las más importantes multinacionales privadas de Noruega, la Elkem AS, mayor productor mundial de ferroaleaciones. En su conformación, lo más parecido que existe en Colombia es la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, pues también cuenta con aseguradoras, empresas de inversiones, fondos mutuos, informáticas, casa de bolsa y hasta una bananera (Frutera del Lago) a través de los propietarios del Latino.
Pero como la integración financiera no puede ser sólo de una vía los bancos Ganadero y de Bogotá estarán dentro de poco en Caracas y ya obtuvieron las respectivas autorizaciones. Hace poco el gobierno derogó una norma que establecía que en Venezuela sólo podía existir un banco por país latinoamericano. Así las cosas el Banco Tequendama de Colombia, que tenía dos oficinas allí, fue el privilegiado por mucho tiempo. Al final de cuentas las cosas entre colombianos y venezolanos marchan tan rápido que ya una comisión está trazando las pautas para establecer la coordinación de políticas macroeconómicas entre uno y otro país. "La idea es que con la integración de mercasos, lo que decida un gobierno no afecte al otro y eso será regulado en breve", aseguró á SEMANA el ministro de Hacienda de Venezuela Pedro Rosas Bravo. Como quien dice, obras son amores.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.