Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2001/09/24 00:00

Fiebre de vacaciones

Los atentados del 11 de septiembre cambiaron la mentalidad de los turistas colombianos, quienes ahora prefieren viajar dentro del país.

Fiebre de vacaciones

Mientras en Estados Unidos las aerolíneas y los hoteles se enfrentan por estos días con una avalancha de cancelaciones de reservas debido a los temores que siguieron a los atentados del 11 de septiembre, en Colombia está ocurriendo todo lo contrario.

Prueba de ello es que la gran mayoría de hoteles de Cartagena, Santa Marta y San Andrés están llenos de huéspedes en la temporada de fin de año. Sólo hasta el 14 de enero de 2002 vuelven a tener habitaciones disponibles. El sistema de reservas aéreas también está copado y el número de pasajeros en lista de espera duplica el de años anteriores.

Esto indica que la temporada turística para este diciembre será mejor que la de años pasados. La ocupación hotelera para fin de año podría estar 15 puntos por encima que la del año anterior, cuando llegó a 41,5 por ciento, según cálculos de la Asociación de Hoteles de Colombia, Cotelco. Esto quiere decir que más de dos millones de personas viajarán dentro de Colombia durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo.

“Todo parece indicar que el turismo está repuntando y que este fin de año se dará una reactivación. Hemos recibido datos de los diferentes agentes que indican un incremento sustancial en las reservas para la Costa Atlántica, el Eje Cafetero y el oriente del país”, asegura Maria Fernanda González, directora del Fondo de Promoción Turística del Ministerio de Desarrollo.

Los estimativos de las agencias de viajes apuntan en la misma dirección. De acuerdo con José Manuel Mejía, presidente de Carlson Wagonlight, diciembre será un buen mes para el turismo nacional. “En nuestro caso tendremos un crecimiento del 15 por ciento en las ventas con respecto a diciembre del año pasado”.

En Cartagena hoteles como el Santa Clara (162 habitaciones) o Las Américas (150 habitaciones) cerraron sus ventas hace casi un mes. A pesar de que el precio de este tipo de establecimientos no está a la altura de todos los bolsillos sus responsables aseguran que ya tienen copado todo hasta enero próximo. “Desde finales de septiembre la gente empezó a hacer reservas y hace 20 días cerramos ventas”, afirma Carmen Otero, directora de mercadeo y ventas para Cartagena de la cadena Acor, que agrupa los hoteles Sofitel, Novotel y Mercure.

Este aumento en el número de turistas no sólo beneficia a los hoteles y a las agencias de viajes. También favorece a los restaurantes, los centros comerciales, los servicios de taxi y otros negocios que dependen del tráfico de personas. No en balde la participación del turismo en el Producto Interno Bruto es del 2,11 por ciento.

Detras del repunte

Una de las razones que permiten pronosticar un fin de año jugoso para la industria turística nacional es que los destinos turísticos en el exterior ahora son percibidos como más peligrosos. Los atentados del 11 de septiembre contra Nueva York y Washington cambiaron la mentalidad de los turistas.

Los que comparten esta teoría sostienen que desde el ‘martes negro’ los colombianos han cambiado sus hábitos de viaje. Ahora, en vez de ir a Estados Unidos (que representa el 40 por ciento del tráfico internacional del país), optan por quedarse en Colombia. “El nuevo entorno mundial ha hecho que varias familias replanteen sus preferencias vacacionales. En vez de viajar a los acostumbrados sitios turísticos en el exterior, lo que implica mayores gastos y una seguridad disminuida, han decidido quedarse en Colombia y darle un empujón a la economía”, asegura Alvaro Cala, presidente de Cotelco.

El tráfico aéreo nacional creció 4,2 por ciento en septiembre, mientras que el internacional diminuyó en 1,5 por ciento en el mismo mes de acuerdo con la Aeronáutica Civil. En octubre la tendencia se acentuó, pues el número de pasajeros nacionales aumentó 6,2 por ciento mientras que el tráfico de viajeros internacionales cayó 5 por ciento. Las aerolíneas que vuelan a Estados Unidos han reportado una disminución del 20 por ciento en la demanda de pasajeros de Colombia. Esta caída en el tráfico llevó a American Airlines a cancelar uno de los tres vuelos diarios que cubren la ruta Bogotá-Miami.

Pero los colombianos no han sido los únicos en transformar sus hábitos de viaje. Los mexicanos, por ejemplo, han cambiado sus vacaciones en Disneyworld por unos días de playa en Colombia. “Nuestras ventas han aumentado en un 60 por ciento hacia San Andrés y Providencia”, asegura Javier Gutiérrez, gerente administrativo de la agencia Detour, la única que comercializa esos lugares en México.

De acuerdo con Gutiérrez, antes del 11 de septiembre su agencia enviaba a uno o dos mexicanos por semana al archipiélago,pero después de esa fecha hay hasta 17 visitantes semanales. “Incluso para diciembre seguramente vamos a tener que utilizar vuelos charter para atender la creciente demanda de mexicanos que quieren ir a San Andrés”.

Un segundo factor que permite anticipar una buena temporada vacacional para este fin de año es una leve reactivación de la economía, pues al parecer el último trimestre de 2001 será mejor de lo que se esperaba. Así lo sugieren indicadores como las ventas de vehículos y las encuestas de expectativas de los comerciantes, que indican que la gente está gastando generosamente en esto últimos meses del año. Algo que repercute positivamente sobre el turismo doméstico ya que el 80 por ciento del mercado lo componen los colombianos. Tan sólo el 20 por ciento corresponde a visitantes extranjeros.

Por fortuna para el sector turístico nacional el temor a volar o acudir a lugares públicos que tiene la gente en otros países no ha hecho mella en el ánimo de los viajeros colombianos. Una buena noticia para un sector que ha soportado varios años seguidos de vacas flacas.

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