Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/11/1993 12:00:00 AM

¿FIN DEL BOOM?

Después de alcanzar un récord histórico de crecimiento, el mercado accionario anda de capa caída. SEMANA explica las razones.

¿FIN DEL BOOM? ¿FIN DEL BOOM?
A MEDIADOS DE JULIO DE 1992, LOS PRECIOS de las acciones alcanzaron el nivel más alto de los últimos años en las bolsas de valores del país. A partir de ese momento se produjo un período de estabilidad, con ligeras bajas en los índices de los diferentes centros bursátiles que se prolongó hasta mediados de octubre. Y vino luego un período sostenido de descenso, que duró un poco más de dos semanas y del cual apenas se están recuperando.
En noviembre, el mercado bursátil nacional -incluidas las tres bolsas de valores del país- presentan una caída del orden del 30 por ciento en el total de acciones negociadas. Tanto que la participación del mercado accionario dentro del total de operaciones bursátiles pasó del 8.7 por ciento en octubre -uno de los más altos de los últimos años- al 5.2 por ciento en el mencionado mes.
Es natural, por eso, que los inversionistas se estén preguntando qué fue lo que pasó con el mercado a mediados de noviembre. Y por qué no se han recuperado lo suficiente los precios de las acciones, si en este momento no parecen existir razones de peso para el estancamiento. ¿ Será que se acabó definitivamente el boom accionario que disparó los índices bursátiles en los últimos dos años ? ¿ O se trata de una situación coyuntura? Para tratar de aclararlo SEMANA consultó la opinión de varios expertos.
En primer lugar, hay un cierto consenso en que el sostenido descenso que presentaron los precios de las acciones en la segunda mitad del mes de octubre y parte de noviembre fue una especie de respuesta tardía de los inversionistas frente a la inesperada alza en las tasas de interés ocurrida en los meses de agosto y septiembre, como consecuencia de la iliquidez que vivió la economía colombiana. El alza en las tasas de interés motivó un alto volumen de transacciones en papeles de renta fija (especialmente de CDT) y una disminución en la demanda por acciones.
La situación de iliquidez de la economía quedó superada, sin embargo, con relativa prontitud. En un memorando dirigido a sus principales clientes, la firma especializada Ideas y Desarrollo, de Medellín, asegura que "si nos atenemos a los desembolsos de la Tesorería General de la República, al vencimiento cuantioso de las Omas, a la evolución de los medios de pago, al billonario presupuesto aprobado, a las versiones de las principales autoridades económicas, tendríamos que concluir que la iliquidez está superada completamente y que hay suficiente dinero para incorporar al mercado de capitales".
Pero, contra lo que se esperaba, las acciones no reaccionaron. De acuerdo con el último boletín mensual de la Bolsa de Medellín ¿ el comportamiento que ha mostrado el índice Ibomed en el último mes -noviembre- , marcado por un predominante movimiento de Contracción en los precios, no corresponde con la estabilidad observada en las tasas de interés ofrecidas en el mercado de papeles de renta fija, ya que éstas se mantuvieron relativamente en igual nivel a lo largo de todo el período en cuestión, sin que se hiciese atractiva la inversión en dichos papeles". Pero, al parecer, la compra de acciones "tampoco fue llamativa". Y es allí donde surge la duda del porqué.
La propia Bolsa de Medellín ofrece dos posibles explicaciones en su boletín. La una es que a finales de noviembre y comienzos de diciembre "empieza a primar la demanda de recursos líquidos por parte de consumidores y empresas".
Habría, de acuerdo con dicha explicación, un factor estacional asociado con la debilidad del mercado accionario. Pero el mismo no parece plenamente comprobado por el comportamiento del mercado en años anteriores.
La otra explicación está relacionada con el extraordinario comportamiento que registraron las acciones en los últimos meses.
De acuerdo con ella, el índice de la Bolsa de Medellín, y los precios de las acciones en los otros centros bursátiles, tendieron a estabilizarse en noviembre ¿ para tienen un comportamiento más ajustado a la realidad del mercado y no a factores excepcionales y coyunturales que fueron los que originaron el boom de las transacciones accionarias y condujeron a valorizar el mercado en su momento ( aunque no a sobre valorizarlo, de manera absoluta y general)".
Este último, sin embargo, es un punto bastante controvertido. Según el vicepresidente técnico de la Bolsa de Bogotá, José Luis Acero, es posible, en efecto, que el mercado haya sufrido una especie de "corrección natural", después de un período de muy rápido crecimiento. De acuerdo con Acero, los dos indicadores más importantes del mercado accionario, que son la relación precio ganancia y preciovalor en libros tuvieron un crecimiento muy alto en el último año, cuando se considera el tamaño del mercado colombiano.
Ambos indicadores "en efecto" llegaron a situarse en niveles similares a los de mercados tan desarrollados como el norteamericano. Y por ello es muy posible que los inversionistas hayan decidido actuar con cautela.
La mayoría de los analistas, sin embargo, se niegan a aceptar cualquier argumento que tenga que ver con un excesivo encarecimiento del mercado. Según el mencionado memorando de Ideas y Desarrollo ¿ por el contrario, teniendo presente la tradición y estructura de las principales empresas, good will, el conjunto de los indicadores bursátiles, las perspectivas y proyecciones, no creemos que haya suficientes inversionistas capaces de pagarlo que realmente valen las empresas colombianas más importantes, si acaso estas fueran puestas en venta".
Lo cierto es que parecen existir factores más coyunturales para explicar el estancamiento del mercado accionario. Y uno de ellos es la introducción del mecanismo de ajustes integrales por inflación en la contabilidad de las empresas. Pero no porque su posible "caída" -dada la demanda de inconstitucionalidad del Decreto 2911 de 1991- desaliente la inversión en acciones, como piensan algunos analistas, sino precisamente porque su vigencia ha generado conductas sí es conocidas en períodos anteriores.
Según el vicepresidente de la Bolsa de Bogotá, "los inversionistas que hubieren tomado acciones al debe requieren realizar ganancias, para cubrir posiciones con endeudamiento".
En el último trimestre confluyeron, en efecto, dos factores que son muy importantes para explicar el comportamiento del mercado: la exención de impuestos para las ganancias y los dividendos obtenidos en el mercado bursátil -y la desaparición del impuesto al patrimonio- con la introducción del sistema de ajustes por inflación, que castiga duramente el endeudamiento.
"Eso -según Acero- empujó la oferta de acciones, para realizar ganancias y cubrir posiciones, dentro de un juego de portafolio en el cual son particularmente importantes los inversionistas institucionales".
Otro factor de gran importancia, relacionado también con el buen comportamiento del mercado a mediados del año -pero que no tiene nada que ver con que las acciones estén o no sobrevalorizadas- es la toma de ganancias por parte de los inversionistas. En los seis primeros meses del año las ganancias agregadas del mercado no fueron muy significativas. Pero en los meses de junio y julio el incremento de precios fue tan aIto que la rentabilidad accionaria -entre enero y julio de 1992- superó el 50 por ciento.
"Y en todo proceso alcista -según Acero- hay participantes realizando ganancias por la realización misma de las ganancias". En otras palabras, son muchos los inversionistas que después de un alza importante del mereado buscan realizar su sana expectativa de ganancia. Sobre todo cuando esa ganancia está exenta de impuestos, como sucede actualmente en el mercado bursátil. Y ese, por supuesto, es otro factor que presiona la oferta y debilita el mercado.
Un tercer elemento de características puramente coyunturales es la posible presencia, en el mercado bursátil del país, de lo que los especialistas llaman "especulación defensiva". Es muy posible, en efecto, que haya un grueso grupo de inversionistas esperando que el precio de las acciones continúe cayendo antes de hacer efectivas sus órdenes de compra. O, como lo sostiene el memorando de Ideas y Desarrollo, que haya inversionistas interesados en "propiciar un régimen de precios ventajosos para desatar órdenes de compra, aprovechando las habituales novatadas y desespero de quienes invierten con mentalidad cortoplacista o sin conocimiento de la inversión en sí, de sus ciclos y proyecciones".
Según el mismo documento, "no cabe la mejor de que la información juega un papel protagónico entre los inversionistas racionales. No obstante, hay que considerar que tenemos un mercado aún muy subdesarrollado donde frecuentemente se toman decisiones con base en hechos meramente emocionales y especulativos, sin conocimiento directo de la empresa y de sus resultados financieros".
Esa situación, según los autores, "hace que la estabilidad o baja de precios por lapsos relativamente prolongados sensibilice negativamente a los inversionistas mal asesorados o cautos y desinformados, que habitualmente aplican las leyes de oro en forma contraria a los preceptos bursátiles universales: venden acciones cuando están bajando de precio y compran cuando están subiendo".
Es creciente, sin embargo, el número de personas que creen que e] mercado bursátil en Colombia es cada vez más informado y actúa con mayor racionalidad y profesionalismo. Y es en esa creencia que se basa otra de las hipótesis sobre la debilidad actual del mercado accionario: aquella que sostiene que los inversionistas estan esperando los resultados de las empresas para decidir en dónde colocar su dinero.
En años anteriores, los resultados de las empresas eran relativamente insustanciales para los inversionistas. Pero en 1993, como consecuencia de las modificaciones que se han operado en el mercado, y en especial de la introducción del sistema de ajustes por inflación y la plena vigencia de los incentivos tributarios en el mercado bursátil, los balances serán un punto de referencia importante para la fijación de los precios de las acciones, de acuerdo con la opinión de muchos expertos.
Lo que sí parece claro es que la situación actual del mercado dista mucho de un desplome preocupante para los inversionistas. Al precio con el cual cerraron las bolsas sus ruedas de la semana pasada, las acciones seguían siendo una de las inversiones más rentables del año en el país. En ese momento, en efecto, las acciones registraban una ganancia -en lo corrido del año- del orden del 30 por ciento. Y dada la exención de que gozan las valorizaciones, esa es una rentabilidad efectiva. Efectiva y muy alta, pues si se le compara, por ejemplo, con el mercado americano, donde las acciones están rindiendo entre un cinco y un siete por ciento, las acciones en Colombia -descontada la devaluación- estarían rindiendo cerca del 14 por ciento.
Por ello no es de extrañar que haya muchos inversionistas recolectando ganancias. Al fin y al cabo, es de la naturaleza de los mercados el querer ganar. Según José Luis Acero, "es bueno que los precios suban y que bajen, que haya gente que gane y que le pierda. En resumidas cuentas, los pisos y los picos son los que hacen el mercado". Y no hay que pasar por alto el hecho de que el mercado accionario ha sido el más dinámico del año en el país. Hasta el mes de noviembre, en efecto, la negociación con acciones mostraba un crecimiento superior al 300 por ciento, lo que triplicaba el crecimiento global del mercado bursátil. Y que si algo positivo se desprende del comportamiento reciente de sus precios, es el hecho de que, con las bajas presentadas, gran parte de las acciones que se negocian en bolsa resultan hoy en
día muy atractivas para los inversionistas.

Razones de la debilidad del mercado.
1. Una respuesta tardía de los inversionistas al aumento en las tasas de interés de agosto y septiembre.
2. Las necesidades de liquidez de fin de año.
3. La necesidad de cubrir posiciones de los inversionistas que tomaron acciones con endeudamiento.
4. La recolección de ganancias por parte de muchos inversionistas.
5. Una respuesta natural del mercado a Ias valorizaciones del primer semestre.
6. Una llamada "especulación defensiva", de quienes esperan que los precios bajen todavía más.
7. La expectativa con respecto a los resultados de las empresas en 1992.

EDICIÓN 1861

PORTADA

Prieto en la mira

La imputación de cargos al exgerente de la campaña de Santos sorprendió. Pero esta no tiene que ver con el escándalo de Odebrecht ni con la financiación de las campañas. ¿Por qué?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com