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| 7/3/2010 12:00:00 AM

Fin a telaraña pensional

El próximo 31 de julio dejarán de existir cerca de 100 regímenes especiales de pensiones que hay en Colombia. Con este cambio, el gobierno se ahorrará, de aquí al año 2050, algo más de 100 billones de pesos.

Una de las reformas más trascendentales en materia pensional está a punto de entrar en aplicación en Colombia. A partir del primero de agosto, no podrá haber regímenes especiales, con excepción de la fuerza pública y el Presidente de la República. Tampoco podrán establecerse, en pactos o convenciones colectivas de trabajo de las empresas, condiciones de jubilación más favorables a las del grueso de los colombianos que se rigen por el Sistema General de Pensiones. Igualmente las personas cuyo derecho a la pensión se cause a partir de ese momento, no podrán recibir más de 13 mesadas al año y nadie tendrá derecho a pensionarse con más de 25 salarios mínimos mensuales (12.875.000 pesos de hoy).

Esto cobija a todos los sectores del país que han tenido un sinnúmero de variantes y privilegios pensionales durante toda la vida, como el magisterio, el Congreso, el Banco de la República, Ecopetrol, la rama judicial, los empleados públicos, el ISS y hasta las empresas del sector público y privado que tenían condiciones especiales consignadas en sus pactos colectivos o convenciones laborales.

Las nuevas condiciones para acceder a una pensión fueron aprobadas por el Congreso desde el año 2005 (Acto Legislativo 01) pero el Legislativo fijó un período de transición de cinco años, fecha que expira el próximo 31 de julio. Según la reforma, los trabajadores afiliados de algún régimen especial que cumplan durante la transición con las condiciones de edad y tiempo que se les exigía para obtener la pensión pueden pensionarse con los beneficios que ya habían adquirido. También dice que aquellos afiliados que tenían en 2005 al menos 750 semanas cotizadas se les respeta la transición hasta el año 2014.

Pese a que se hizo claridad de que se respetarán los derechos adquiridos, por estos días hay un corre-corre de personas acelerando los trámites para pensionarse antes de que expiren los regímenes especiales. Algunos trabajadores prefieren curarse en salud y asegurar la jubilación. En el Banco de la República, por ejemplo, que por convención tiene régimen especial (que también expira este 31 de julio), unas 350 personas están adelantando su trámite para jubilarse.

Para Ligia Helena Borrero, presidente de Colpensiones, entidad que sustituirá al Seguro Social, Cajanal y Caprecom en materia pensional, lo importante es que a partir de ahora no habrá más privilegios insólitos, como personas jubiladas con 20 años de actividad y 50 años de vida y recibiendo mesadas equivalentes al 90 por ciento del último salario.

En adelante, todos los colombianos se pensionarán bajo el mismo sistema general que hoy exige para los hombres 60 años de edad y para las mujeres 55, además de 1.175 semanas cotizadas. En 2014 la edad para los hombres se incrementará a 62 años y a 57 en el caso de las mujeres. Las semanas cotizadas subirán en ambos casos a 1.300 en 2015.

Las implicaciones fiscales de esta modificación a las pensiones en Colombia son enormes. Según los cálculos de Planeación Nacional, el impacto asciende a 20 puntos del PIB en un horizonte hasta el 2050. Es decir, el gobierno se ahorrará de aquí a esa fecha alrededor de 100 billones de pesos. Esto se debe a que las cotizaciones que hacen las personas en estos regímenes especiales son inferiores a los beneficios que reciben. Por lo tanto, el gobierno tiene que echar mano del presupuesto nacional para cubrir el desfase. Para pagar las obligaciones pensionales del ISS, el gobierno tiene que sacar un cheque cada año que en 2008 equivalía a 3,5 por ciento del PIB. Para 2009 subió al 4,1 por ciento y se estima para el 2010 del 4,3 por ciento.

Pese a que el país ha hecho importantes reformas en materia pensional, como la Ley 100 de 1993, que creó el régimen de ahorro individual (Rais) para convivir con el régimen de prima media (RPM); dos leyes más en 2003 y este Acto Legislativo de 2005, para corregir algunas debilidades, todavía el sistema genera mucha incertidumbre. Según Planeación Nacional, en una proyección de 45 años el pasivo pensional será del 150 por ciento del Producto Interno Bruto. Esto es lo que muchos analistas consideran una auténtica bomba pensional.

Además de evitar los desequilibrios financieros que se generan con esta maraña de regímenes especiales, se busca mayor equidad entre todos los pensionados. No es lógico que los colombianos con el pago de más impuestos o mayores cotizaciones financien el que algunas personas puedan pensionarse con edades y tiempos de cotización inferiores. O que personas puedan pensionarse con edades y tiempos de servicio menores a los del resto de los colombianos, y que su monto de pensión sea mayor a los 25 salarios mínimos, que es el tope que señala la ley.

Ligia Helena Borrero recuerda que la cobertura en pensiones es muy baja. El ISS tiene menos de 900.000 pensionados, muy poco para la población del país.

El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, considera que el país dio un importante paso al eliminar esta maraña de excepciones para garantizar hacia futuro la viabilidad del sistema. El gobierno espera que una vez expiren los regímenes especiales no se presente una andanada de acciones judiciales de personas reclamando derechos que no tienen. Como dice el ministro, lo peor que le pudiera pasar al país es que por esta vía se desactive esta reforma constitucional que tan difícil fue pasarla en el Congreso y que tantos beneficios les traerá a todos los colombianos.
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