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| 6/25/1990 12:00:00 AM

FUTURO INCIERTO

El ISS tendrá que aumentar sus ingresos para pagar a los pensionados.

Miles de colombianos terminaron el año pasado su ciclo laboral y abandonaron "para siempre" sus puestos de trabajo. Eran afiliados al Instituto de Seguros Sociales que, durante muchos años, sacrificaron una parte de su salario con el fin de tener una pensión que les diera tranquilidad en los últimos años de su vida. Su futuro, sin embargo, no está completamente asegurado. Según las estudios más recientes, de no presentarse un cambio radical en los mecanismos de financiación de la seguridad social, a la vuelta de pocos años los recursos no alcanzarán para pagar sus mesadas.

En la actualidad, los ingresos corrientes del ISS son suficientes para cubrir las obligaciones con sus 200 mil pensionados. Y la entidad cuenta con unas reservas que superan los $300 mil millones. La población retirada, no obstante, está creciendo de manera exponencial y la relación entre trabajadores activos y pensionados es cada vez menor. En 1980, por cada 30 trabajadores activos había uno retirado; en 1989 dicha relación era de tan sólo 13 a 1; y a la vuelta del siglo será muy inferior. En tales condiciones, los ingresos del Instituto serán insuficientes y las reservas se agotarán rápidamente.

Todo ello sin contar con que la proporción de la población cubierta por las instituciones de seguridad social en Colombia es supremamente baja (algo así como el 15%), y que todos los observadores coinciden en afirmar que una de las metas para el siglo XXI en el país debe ser la de vincular más personas a la economía formal y garantizarles una cobertura adecuada en materia de seguridad.

Será necesario, por eso, incrementar de manera importante los recursos del ISS. Qué tanto, todavía no se sabe. La propia entidad encargó recientemente un estudio actuarial, cuyos resultados se conocerán en septiembre del presente año y que dirá cuál es la cantidad requerida para satisfacer las necesidades futuras de la población retirada, dadas las tendencias actuales del país.

Estimativos realizados por empresas independientes, presentados hace pocos días en un foro organizado por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, calculan en cerca de $ 700 mil millones la cantidad de dinero que se ha debido recaudar hasta el momento para poder cubrir las necesidades futuras de los pensionados. Y atribuyen a falta de rigor técnico y de voluntad política en los gobiernos de los últimos años, el que se haya llegado a tan grave situación.

El sistema de financiación del seguro de vejez en el ISS se estableció en 1967, con base en un incremento quinquenal de las cotizaciones, partiendo de un equivalente al 6.5% del salario asegurado. De haberse cumplido con la norma, los aportes deberían estar hoy en cerca del 18% de los salarios. Pero la verdad es que se mantienen a su nivel inicial.

Aparte de eso, el manejo de las reservas para pensiones que ha hecho el Instituto, en vez de incrementar los recursos como se esperaba, ha generado un déficit cercano a los $ 100 mil millones. Hoy en día, según la Contraloría General de la República, un porcentaje importante de tales reservas existe solamente en el papel.

Corregir tales problemas es uno de los grandes retos para el país en este final de siglo. La población en la tercera edad representa en la actualidad únicamente el 6% de la población total. Pero hacia el año 2025 cerca del 15% de los colombianos habrá terminado su ciclo laboral y dependerá en su gan mayoría, de la pensión por la cual habrá luchado durante muchos años. Negarles el derecho a un final feliz sería condenarlos a morir en vida. De allí la importancia, según los observadores, de que instituciones como Anif no dejen caer en el olvido el problema. Y de que se trabaje para solucionarlo.-
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