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| 9/8/2012 12:00:00 AM

¡Hagan sus apuestas!

Coljuegos es la tercera entidad que se crea en los últimos 20 años para controlar al sector de juegos de suerte y azar. Sus retos son grandes porque tendrá que controlar la ilegalidad y quintuplicar los ingresos para la salud. ¿Lo logrará?

Con la liquidación de la Empresa Territorial para la Salud (Etesa), que funcionó durante los últimos 10 años, Coljuegos entró en plena operación. Es la tercera entidad que se crea en Colombia en las últimas dos décadas para vigilar y controlar los juegos de suerte y azar.

No es un secreto que se trata de un sector complejo que ha tenido que sortear toda clase de problemas relacionados con ilegalidad, corrupción y evasión de algunos operadores. Paradójicamente, las entidades que se han creado para controlarlo terminaron aquejadas por los mismos males.

A comienzos de la década de los noventa nació la Empresa Colombiana de Recursos para la salud (Ecosalud), que después de 10 años de funcionamiento se liquidó por su ineficiencia, corrupción, despilfarro y elevada burocracia. En su reemplazo se creó en 2001 la Empresa Territorial para la Salud (Etesa), que operó por otra década, pero terminó con la misma suerte de su antecesora, es decir en un proceso de liquidación que culminó el 31 de agosto pasado.

Etesa se había convertido en un fortín político. Vale recordar el caso del exsenador Javier Cáceres Corrales a quien se le vinculó con la entidad por sus cuotas burocráticas. Incluso se llegó hablar de que funcionarios y exfuncionarios de la entidad hacían cobros ilegales a los operadores clandestinos. Ahora entra Coljuegos con grandes expectativas y retos porque tendrá que controlar y vigilar un sector muy disperso y con alta ilegalidad del que hacen parte los juegos localizados (máquinas tragamonedas, bingos y casinos).

Representantes del sector estiman que la ilegalidad está entre el 40 y 50 por ciento y señalan que de las cerca de 130.000 máquinas tragamonedas que funcionan actualmente en el país la mitad son ilegales. En solo juegos localizados la evasión podría ascender a 200.000 millones de pesos al año, teniendo en cuenta que cada máquina tragamonedas debe pagar mensualmente 250.000 pesos al Estado.

En el sector es vox pópuli que organizaciones delictivas utilizan los juegos para lavado de activos, como era el caso de la temible Oficina de Envigado de la que se ha dicho que derivaba una buena parte de sus ingresos de esta 'caja menor'.

El gobierno tiene puestas sus esperanzas en la nueva Coljuegos. Espera quintuplicar el recaudo de ingresos en el mediano plazo hasta llegar a 2 billones de pesos por año, sin incluir las transferencias de las loterías, y devolverle la credibilidad a un sector en el que están grandes operadores nacionales y multinacionales que cumplen con todas las normas de ley y que generan recursos para el fisco y la salud.

Según cifras de la Superintendencia de Salud, el año pasado las loterías, el Baloto, el chance y los juegos localizados le transfirieron a la salud 590.000 millones de pesos.

Pero la tarea de Coljuegos no es nada fácil. Para algunos conocedores del sector el gobierno está haciendo cuentas alegres. Baltazar Medina, presidente de la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Azar (Feceazar), dice que con el esquema y la legislación actual nunca se llegará a esa cifra, a menos que de verdad se controle la ilegalidad y se autoricen nuevos juegos. Faruk Urrutia, gerente liquidador de Etesa, señala que este es un sector que ha sido vilipendiado y subvalorado pero que bien manejado puede aportar mucho más ya que hay grandes operadores como el caso de las españolas Codere, Winner Group o Gtech por mencionar solo algunos. Recientemente Codere anunció la apertura de un nuevo casino en Bogotá teniendo en cuenta las grandes posibilidades que ofrece el sector.

Pero, ¿será que está vez la nueva Coljuegos evitará el triste destino de sus dos antecesoras? Varias razones hacen pensar que la tercera podría ser la vencida. Una de ellas es que se crea una institucionalidad más fuerte para vigilar a este sector, con un inspector de Tributos y Contribuciones y el fortalecimiento del Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar. Además, la entidad pasará a depender del Ministerio de Hacienda y no del Ministerio de Salud, contará con una nueva planta de personal y consolidará las funciones de Etesa, de la Dian y la Superintendencia de Salud.

El presidente de Coljuegos, Rodrigo Vélez, ya tiene delineada la estrategia para atacar varios de estos problemas. Para controlar la ilegalidad y el lavado de activos está trabajando en cruces de cuentas con la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) y la Superintendencia Financiera. En los próximos meses expedirá una resolución para hacer un control en línea de todas las máquinas que operan en el país y para que la información sobre las transacciones diarias de los operadores se reporten a una gran central. Para aumentar los ingresos la entidad pondrá en marcha tarifas diferenciales como porcentaje de las ventas, realizará visitas de inspección a los establecimientos y desarrollará nuevos negocios como los juegos virtuales, apuestas en línea y apuestas deportivas, que no están reglamentadas actualmente.

Vélez asegura que su gran apuesta es lograr que el sector de juegos de suerte y azar tenga una mejor imagen, que sea creíble, novedoso, moderno y que genere mayores recursos para la salud. "Lo que no queremos es estar en un mundo donde sea más rentable ser ilegal que legal", anota.

Aunque muchos creen que Colombia es un país de jugadores, diversos estudios señalan que como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) los aportes de los juegos y azar en Colombia son muy bajos comparados con la mayoría de países de América Latina. Mientras el promedio semanal de apuestas per cápita en Colombia es de 0,45 dólares en Puerto Rico es de 5 dólares, en Jamaica de 1,85 y en Argentina de 1,32 dólares, por mencionar solo algunos países.

Loterías en retroceso

Además de incrementar los ingresos y combatir la ilegalidad, Coljuegos tendrá que revisar la normatividad que se ha expedido en los últimos años para modernizar el sector. En este sentido, otro de los temas que deberá abordar es la gestión de las loterías, empresas industriales y comerciales del Estado manejadas por los departamentos. En este gremio hay gran preocupación porque las ventas han venido en retroceso y están en niveles inferiores a los de hace 10 años. En 2002 estaban en 500.000 millones de pesos y el año pasado llegaron a 435.000 millones. Hace una década había 26 loterías y hoy operan 14.

Su principal preocupación es la competencia frente al Baloto, que opera la multinacional Gtech. Dicen que mientras crece el acumulado más colombianos apuestan a ganarse el premio mayor y dejan de lado la compra de billetes de lotería que tienen un plan de premios mucho más bajo. "El sector está haciendo crisis porque no hay igualdad de condiciones en las reglas de juego", afirma Marco Emilio Hincapié, presidente de la Federación de Loterías de Colombia y gerente de la Lotería de Bogotá. Por está razón pide flexibilizar la estructura de costos de las loterías, que les permitan acumular premios y hacer dos sorteos semanales como lo hace Baloto. Directivos de la Lotería de Medellín proponen que les permitan explotar juegos como el miniloto, parecido al Baloto pero con premios menores, y las loterías instantáneas, donde aparece el número ganador con solo raspar el boleto. El año pasado las loterías trasladaron al sector salud 131.000 millones de pesos mientras que el Baloto giró 100.000 millones.

El Baloto es un solo juego que le compite a 14 loterías departamentales y dos sorteos extraordinarios. La fiebre por este juego es de tal magnitud que las ventas se han incrementado en 300 por ciento -semanalmente venden 20.000 millones de pesos-. Mientras millones de colombianos tienen los ojos puestos sobre el jugoso premio del Baloto, el gobierno esta esperanzado en que Coljuegos saque adelante sus grandes apuestas. De su adecuada gestión dependerá que los juegos de azar no sean mirados como un tabú sino como un negocio rentable con el que todos pueden salir ganando.
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