Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/01/20 00:00

Hasta que la plata los separe

Cada vez son más frecuentes los casos en que se podrían generar conflictos de interés en el mercado de valores. Endurecerán la normativa.

Hasta que la plata los separe

Aunque los expertos señalan que el mercado de valores de Colombia sigue siendo muy pequeño en comparación con otros en el exterior, año tras año el volumen de negocios sigue creciendo y a un ritmo importante. Hoy una jornada normal de compra y venta de títulos, acciones y dólares puede valer 12 billones de pesos, y hasta más. Esto es todo un mar de dinero que genera una actividad financiera en permanente ebullición.

Y en ese mar hay cada vez más personas con ganas de pescar utilidades. Por eso, la preocupación por situaciones en las que se pueden generar conflictos de interés. Por ejemplo, sólo la idea de que una alta funcionaria del Ministerio de Hacienda, que se mueve en el mundo donde se toman las decisiones financieras del Estado, esté casada con un comisionista de bolsa, pone con los pelos de punta a más de uno. ¿Por qué? Si alguien tiene acceso a información privilegiada, podría ganar mucho dinero en cuestión de segundos, empleando los datos que haya obtenido. Esa misma inquietud surge si un funcionario que maneja la deuda pública en un fondo de pensiones tiene una relación conyugal con alguien que opera en el mercado de valores.

Esta clase de situaciones es cada vez más típica en el mundo financiero colombiano y esto genera tensiones y rumores sobre la transparencia del mercado. Así ha pasado, por ejemplo, en el caso de Sandra Gómez Arias, subdirectora financiera de la dirección de crédito público del Ministerio de Hacienda, y Juan Carlos Santofimio Vengoechea, comisionista de la firma Asesores en Valores. Ellos estaban casados cuando Gómez entró al ministerio en julio de 2005 y desde ese momento aparecieron las suspicacias.

Sin embargo, esta no es la única situación. Los fondos de pensiones han tenido que meter el tema en su agenda. Y para la muestra hay varios botones. Hoy, María Fernanda Suárez es la encargada de manejar los negocios de deuda pública en la AFP Porvenir y está casada con Alejandro Gutiérrez, comisionista de bolsa de la firma Inversionistas de Colombia. Danilo Raymond Santamaría también es comisionista de Inversionistas de Colombia y está casado con Ana María Fajardo Rodríguez, vicepresidenta financiera del fondo de pensiones Colfondos. Sobre estos casos se habla mucho en el mercado.

El presidente del fondo de pensiones Porvenir, Pablo Albir, asegura que el tema siempre se ha manejado con total transparencia en su entidad. María Fernanda Suárez informó sobre su situación desde el mismo momento en que entró a trabajar a esta AFP y por esta razón el mismo fondo tomó decisiones para evitar problemas. Por ejemplo, Suárez no puede hacer transacciones con Inversionistas de Colombia, que es la compañía donde trabaja su esposo. Además, todas las operaciones cuentan con una auditoría interna y se hace un seguimiento diario de cada negociación, en busca de movimientos que no correspondan con el promedio del mercado, entre otras medidas. Albir destacó las cualidades éticas y profesionales de Suárez, que son las que la han mantenido en su cargo durante varios años.

En igual sentido se pronunció un vocero de Colfondos, quien explicó que el fondo "tiene procedimientos adecuados para revisar y resolver cualquier potencial conflicto de intereses que haya sido identificado. Para Colfondos es una práctica común cumplir totalmente con las reglamentaciones locales". Allí también el respaldo a la funcionaria es total.

Sandra Gómez, que también fue tesorera del Seguro Social, le dijo a SEMANA que en el ministerio existen mecanismos establecidos para evitar que cualquier información se filtre al mercado. Por ejemplo, dijo, se graban todas las conversaciones de las personas que trabajan en esa área, y la información sobre la Tesorería nacional es divulgada al público y se puede encontrar en la página de Internet del Ministerio. Ella ha sido respaldada en repetidas oportunidades por el ministro, Alberto Carrasquilla. Gómez aseguró que está en proceso de separación de su esposo y por esto las razones de conflicto de interés desaparecieron hace varios meses.

El gerente de la firma Asesores en Valores, Enrique Velásquez, explicó que desde el momento en que se supo que Gómez entraría a la Tesorería de la Nación, plantearon el tema. Según Velásquez, en el Ministerio de Hacienda le informaron que no había posibilidad de conflicto de intereses, pues intervenir en el mercado no estaba dentro de las tareas de la nueva funcionaria.

También existe preocupación por otros casos como las cuentas de margen -que sirven para especular en el mercado con títulos de deuda pública (TES)-. Cualquier persona que pueda influir en el mercado y que especule por su cuenta con TES, fácilmente podría incurrir en un conflicto de intereses. Otro es el de quienes, además de administrar la plata de otras personas, tienen inversiones en el mercado.

Es claro que cualquier persona puede terminar en una situación en la que sus intereses entren en disputa. Así que esto no es una irregularidad en sí misma. Por ejemplo, lo que les ocurre habitualmente a los congresistas al decidir si un proyecto de ley sobre el que se legislan toca o no alguno de sus intereses. Sin embargo, para el sistema financiero, el asunto es sensible, justamente por el riesgo que se maneja a diario con las billonadas de los sistemas transaccionales.

Aunque con sus explicaciones las entidades muestran que el tema se maneja con pinzas, milimétricamente y con altos criterios de gobierno corporativo, el asunto de fondo es que hasta el momento, los conflictos de interés que se puedan presentar en el mercado de valores se manejan de puertas para adentro. Y de ahí que en el mercado haya muchas suspicacias. Sin embargo, esto no es responsabilidad única de las entidades.

En mercados como el de Estados Unidos existe una regulación muy estricta: cualquiera que quiera participar de las negociaciones debe informar a todo el mercado desde un principio cuáles son sus inversiones o si tiene vínculos familiares con otros actores del mercado. Y seguir informándolo cada tres meses.

Aquí en Colombia, el público desconoce la forma como se administran estos conflictos en el día a día, justamente porque no hay una regulación estricta.

El tema ha crecido tanto, que el Autorregulador del Mercado de Valores y la Superintendencia Financiera están preparando normas específicas porque los casos mencionados no son los únicos en los que se podrían presentar situaciones conflictivas. Sin embargo, el superintendente financiero, Augusto Acosta, admitió que los decretos iniciales se han demorado por la complejidad del tema. También reconoció que hoy no existe norma alguna que obligue a las firmas del mercado a revelar la manera como se administran sus posibles conflictos de interés. Los decretos que están próximos se refieren al manejo de cuentas de margen y a requisitos adicionales para todos los intermediarios de valores.

El autorregulador del Mercado de Valores, Mauricio Rosillo, aseguró que ya están trabajando en una normativa que haga referencia al tema. Además, se va a diseñar un sistema de alarmas sobre estos temas. El funcionario aseguró que hay vigentes algunas investigaciones sobre posibles conflictos de interés en el mercado, pero se abstuvo de dar más información, pues apenas están en etapa de indagación.

Sólo la noticia de que se podrían presentar conflictos de intereses en el mercado de valores genera alerta entre muchos inversionistas. La Superintendencia está en mora de expedir estas nuevas reglamentaciones y de apretar las tuercas, para tranquilidad de todos, hasta de los funcionarios que hoy están incursos en esta situación. No sólo por la trascendencia del tema, sino también por los enormes montos que se manejan, la mayoría de ellos del público, este asunto es de mucho 'interés'.

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