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| 6/7/2008 12:00:00 AM

Hasta la última gota

El mercado automotor se está transformando. A pesar de los altos precios de la gasolina, la ensambladoras están dando la pelea. Habrá carros para rato.

Muchos creen que los altos precios de la gasolina serán el golpe de gracia para la otrora próspera industria automotriz. General Motors (GM), una de las más grandes ensambladoras del mundo anunció la semana pasada que cerrará cuatro plantas en Canadá, Estados Unidos y México. La compañía lleva implementando un plan de ajuste durante los últimos años con el fin de ahorrarse más de 6.000 millones de dólares y reducir la nómina en casi 30.000 personas, abrumada por los grandes costos laborales y pensionales.

Fuera de esto, el mercado de autos estadounidense viene mostrando saldo rojo. Durante los primeros cuatro meses de 2008, en Estados Unidos se vendieron 4,8 millones de unidades, 7,7 por ciento menos que en el mismo período de 2007; la economía está resentida por la crisis financiera y la gasolina está por las nubes, así que los malos resultados eran de esperarse.

Sin embargo, las fábricas de autos no parecen dispuestas a dar su brazo a torcer fácilmente. Y lo primero que han pensado es que si el mercado está flojo en Estados Unidos, las oportunidades se deben buscar en otros lados como Europa, Asia y Latinoamérica, donde las perspectivas todavía son positivas.

Sólo unos ejemplos: Ford, la otra grande del negocio, reportó utilidades por 257 millones de dólares antes de impuestos en Suramérica y de 739 millones en Europa. En el Viejo Continente las ventas de carros crecieron 1 por ciento hasta abril, con más de 5,5 millones de unidades vendidas. En China, GM está aumentando sus ventas en más del 9 por ciento. Este sector muestra, con claridad, el cambio que se ha presentado en la economía mundial: a pesar de la caída en Estados Unidos, las economías emergentes se sostienen.

Por eso, todas las firmas están mirando fuertemente a otros mercados distintos de los tradicionales. Colombia es uno de ellos.

Aunque acá las ventas de automóviles cayeron durante los cuatro primeros meses 3 por ciento, frente a igual período del año pasado, según Econometría, las ensambladoras siguen apostándole a este mercado.

Renault anunció que ensamblará en Envigado, su modelo Sandero, la nueva marca popular que busca imponer en todas partes del mundo. También los harán en Moscú, Casablanca (Marruecos) y Rosslyn (Suráfrica).

La decisión tiene mucha lógica, pues esta clase de países tiene mucho potencial de crecimiento. El presidente de Suramericana de Seguros, Gonzalo Pérez, dijo esta semana en un foro sobre el problema de los seguros de vehículos, que el mercado automotor tiene una muy baja penetración en Colombia. En Chile, por cada vehículo hay 6,3 personas; en México, 5,71; en Brasil, 4,5 y en Argentina 3. En Colombia el indicador es 8,37. Para llevar este indicador a 6, a las ensambladoras les tocaría vender dos millones de vehículos más: a un ritmo como el de 2007 (récord histórico con 250.000 unidades) se necesitarían ocho años.

Según las cuentas de los expertos, en 2050, el número de automotores en el mundo se va a cuadruplicar; hoy se calcula que hay más de 650 millones en todo el planeta. Y la mayor parte de esos carros será vendida en economías emergentes.

El presidente de Mazda en Colombia, Fabio Sánchez, aseguró que por esta razón, los mercados emergentes se van a beneficiar con mayores ofertas de vehículos.

Por eso a nadie le cabe duda que hay para dónde 'crecer'. Y aquí es donde surge el otro reto para estas firmas, pues nadie está dispuesto a aceptar más carros en las vías de cualquier forma -por los elevados niveles de contaminación que representarían-, ni los precios de los combustibles les van a dar respiro. Así que ante esta perspectiva, lo único que quedaba era actuar, empezando a producir otra clase de vehículos.

A la par que General Motors (GM) anunciaba el cierre de cuatro de sus plantas, informó que será la primera firma en producir, desde 2010, el Chevy Volt, primer carro eléctrico de comercialización masiva, que saldrá al mercado en 2010 (ver recuadro).

Pero este es apenas un botón de muestra. Es claro que los carros del futuro tienen que cambiar. Sergio Varella, gerente de mercadeo para América Latina de Land Rover-Jaguar, explicó a SEMANA que los altos precios del petróleo significan "que cada mercado va a tener que buscar su propio camino. Desde 2003, Brasil empezó a impulsar el tema de los biocombustibles. En ese mercado, se han vendido entre 2003 y mayo de 2007 más de un millón de vehículos 'flex' (intercambiables entre gasolina y biocombustibles). Hemos trabajado mucho con eso: diesel y alcohol, para buscar la tecnología más apropiada", explicó.

En Colombia, hoy se mezcla el 10 por ciento de etanol con gasolina y las nuevas tecnologías permitirán que la mezcla llegue hasta al 90 por ciento. Además, el número de vehículos a gas sigue aumentando, lo que demuestra claramente el cambio en la tendencia.

Es claro que la industria automotriz puso la direccional para dar un giro en su estrategia. Las compañías están buscando mercados dónde crecer más y los usuarios van a tener nuevos modelos, más pequeños, ahorradores de combustible, baratos y eficientes ambientalmente. En un futuro, ya no será sorprendente 'tanquear' el vehículo con una conexión eléctrica en casa. Como el propio Wagoner de GM lo reconoció, son tiempos de cambio estructural para la industria; por eso están poniéndole la doble tracción.

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