Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2008/02/02 00:00

La apuesta de Uribe

La estrategia de rebajar impuestos para atraer inversión está dando grandes resultados. Van autorizadas 25 zonas francas con proyectos firmes por 1.500 millones de dólares.

221 Millones de dólares invertirá SABMiller en su moderna planta cervecera en Yumbo, Valle del Cauca. En marzo entrará en operación

En noviembre del año pasado, con ocasión de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado que se realizó en Chile, Roger Agnelli, presidente de la Companhia Vale do Rio Doce (Cvrd), la mayor empresa minera de Brasil y el más importante productor y exportador de mineral de hierro en el nivel mundial, se reunió con el presidente Álvaro Uribe para expresarle el interés de su compañía en desarrollar un proyecto en el país.

Para reconfirmar este interés, el martes de la semana pasada, Agnelli, el hombre que ha estado al mando del extraordinario crecimiento de esta compañía brasileña, vino a Bogotá a explorar un poco más en sus intenciones de invertir en Colombia.

Aunque todavía no hay un compromiso firmado y, tal como lo informó la empresa a la bolsa de Sao Paulo, están en la etapa de análisis, la verdad es que Vale do Río está explorando el montaje de una planta de fundición de aluminio y para ello requiere construir una hidroeléctrica para la generación de energía de 1.200.000 kilovatios, y también tiene en sus planes un puerto de apoyo para su megaproyecto que podría demandar en total una inversión cercana a los 6.000 millones de dólares.

La multinacional brasilera fue atraída por el clima de mayor confianza que se respira en Colombia, tanto en la seguridad física como en el manejo de la economía. Pero el interés de la multinacional se ha elevado gracias a los incentivos tributarios con que se encontrará si se concreta su llegada al país.

La posibilidad de establecerse como zona franca, con el beneficio de la exención del IVA y arancel para la importación de equipos y una tasa de renta del 15 por ciento, es un gran 'gancho', reconocen los ministros de Minas, Hernán Martínez, y de Comercio, Luis Guillermo Plata. "Ellos estaban buscando la oportunidad de entrar a Colombia, pero el entusiasmo aumentó cuando conocieron el incentivo fiscal de la zona franca", dijo Martínez a SEMANA.

¿Dónde montar la planta de alúmina y construir la hidroeléctrica necesaria para el proyecto? La planta estaría ubicada en el Urabá antioqueño y para generar energía adelantan conversaciones con EPM con la intención de participar en el proyecto Pescadero Ituango y con el Ministerio de Minas para el de Urrá II, una alternativa a la generación de energía y el control de inundaciones de los ríos Sinú y San Jorge.

Cuatro años se tomará el inicio de operaciones, mientras se resuelven los requerimientos de un proyecto de esta envergadura. "En esto no puede fallar el país", dijo el presidente Uribe.

Este inusitado interés por invertir en Colombia, pese a los malos vientos que soplan sobre la economía mundial, tiene un nombre que el Ministro de Comercio describe como el

combo? de estímulos tributarios: la exención en el pago del impuesto de renta durante 30 años para los hoteles que se construyan o que sean remodelados en el país, y la ley de zonas francas, para que los empresarios que inviertan más de 32 millones de dólares puedan acceder a un régimen donde el impuesto de renta se reduce a más de la mitad (queda en 15 por ciento). La tasa que aplica para 2008 es del 33 por ciento y la deducción del 40 por ciento del impuesto de renta cuando las empresas reinviertan sus utilidades en activos fijos. El remate de esta gabela tributaria son los contratos de estabilidad jurídica para que los inversionistas tengan la garantía de que van a contar con lo prometido.

Sin embargo, todas estas 'gangas' tributarias preocupan a muchos analistas, que temen que sea una apuesta demasiado arriesgada. "Ha habido un aumento importante de la inversión, lo que es bienvenido, pero lo que se está generando es una distorsión muy grande en cuanto a la equidad tributaria", señaló el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo.

Considera que la reducción monumental al impuesto de renta puede tener efectos fiscales preocupantes en el futuro. De hecho, en el presupuesto de 2008, mientras se estimó un crecimiento de la economía del 5 por ciento, se espera un incremento del recaudo del impuesto de renta del 3 por ciento.

El gobierno ha puesto de ejemplo el caso de Irlanda, donde se estimuló la llegada de inversión extranjera con reducción de impuestos. Pero Restrepo dice que hay diferencias. "El modelo irlandés es mucho más complejo que simplemente bajar las tarifas de la tributación. En materia impositiva, lo que han hecho allá es exactamente lo contrario de lo que se viene diseñando en Colombia: Irlanda ha establecido una tarifa general y plana del 12,5 por ciento para todas las utilidades empresariales. Acá hemos atiborrado la legislación tributaria (con especial intensidad durante los últimos cinco años) de exenciones, deducciones y privilegios de toda índole".

Sobre los efectos de una estrategia de estimular la inversión bajando impuestos hay un gran debate entre los académicos. Los resultados se verán más adelante. Por ahora, el entusiasmo parece no parar. Actualmente hay 25 zonas francas dentro del nuevo régimen aprobadas y más de 40 proyectos en procesos preliminares.

Todos quieren estar

Atraído también por el estímulo de las zonas francas, Alcoa, la compañía estadounidense líder mundial en la producción de aluminio, se acercó al Ministerio de Minas con la intención de explorar un proyecto en la ciudad de Cartagena. Y a ello hay que sumarle el propósito de la multinacional General Electric (GE) de ampliar sus inversiones en Colombia.

Por su parte, la multinacional SABMiller (Bavaria) pondrá en marcha, en marzo, su nueva Cervecera del Valle, en Yumbo. Es la planta más moderna del mundo y la primera de su género en América Latina. La empresa también se beneficiará por las zonas francas.

La inversión de Bavaria para esta planta, la cual ayudará a suplir las necesidades de demanda del mercado del occidente colombiano, asciende a 221 millones de dólares en dos etapas.

Cementos Argos no quiso quedarse por fuera. La Dian acaba de autorizar la sociedad Zona Franca Argos, que estará ubicada en el área industrial de Mamonal en Cartagena y en ella se adelantará el montaje de una planta de cemento gris con una capacidad de 1,8 millones de toneladas anuales adicionales. La inversión se estima en 400 millones de dólares.

El desarrollo de este proyecto implica, además, el mejoramiento de facilidades portuarias y la implantación de sistemas de autogeneración de energía. El impacto en creación de empleo es significativo, ya que durante su ejecución se generarán más de 1.000 empleos y en la etapa de operación de la fábrica se crearán más de 180 empleos directos y 500 indirectos.

Amparada en el mismo beneficio, se creó la zona industrial especializada de Acoplásticos situada en Mamonal, en Cartagena. El proyecto ya está en marcha, con la construcción de 10 plantas de petroquímica y plásticos. Carlos Alberto Garay, presidente de Acoplásticos, destaca que la ubicación cercana a la refinería de Cartagena permitirá tener el primer cluster (concentraciones geográficas de empresas interrelacionadas en una determinada actividad) industrial de Colombia. Se invertirán 150 millones de dólares con una generación de empleo estimada de 1.200 personas. Estará en operación en tres años.

Hasta el negocio de los biocumbustibles quiere sacarle partido a las ofertas del gobierno, vía zonas francas. La planta de biodiesel de Ecopetrol, que producirá 100.000 toneladas del producto al año con una inversión de 35 millones de dólares, se acogería a este régimen, explicó el Ministro de Minas. Esta es una inversión en la que participan por mitades Ecopetrol y productores de palma. Se desarrollará en el Magdalena Medio.

La compañía Colombina también tiene en sus planes entrar en este marco. La empresa avanza en un proyecto de zona franca en Zarzal, Valle, aledaño a la las instalaciones de la planta ubicada en La Paila.

Hay que aprovechar

El gobierno se la jugó y los empresarios hicieron la apuesta. Fabricato-Tejicóndor aprovechó el beneficio de la deducción del 40 por ciento del impuesto de renta, para construir su nueva planta de índigo. Invirtió 80.000 millones de pesos, que les permitirá incrementar en 12 por ciento las ventas de índigo. Fabricato-Tejicóndor pasará de producir 25 millones de metros al año a 37 millones. La expansión de la planta les permitirá generar 200 empleos directos y más de 600 indirectos.

Según Luis Mariano Sanín, presidente de Fabricato, acogerse a los beneficios tributarios le representará un ahorro en el impuesto de renta de 5.000 millones de pesos. Algo que no le cae nada mal a esta compañía que se aproxima a salir exitosamente de la antigua Ley 550, en la que entró en el año 2000.

Esta especie de racha de negocios sigue con la hotelería. La exención del impuesto de renta por 30 años para la inversión en hoteles ha despertado gran interés. "Cero impuesto de renta por tres décadas ha hecho que la infraestructura hotelera del país, que estaba quedada porque no había turismo, se vea hoy revitalizada", dice el ministro Plata.

Por esta vía, llega al país la cadena internacional Hyatt que abrirá un hotel de más de 400 habitaciones. Hace parte del gran proyecto Latin American Trade Mart, que adelantarán conjuntamente Luis Carlos Sarmiento y Pedro Gómez Barrero en la zona del Salitre en Bogotá.

Todavía está por verse si solicitarán operar como una zona franca especial para acogerse a los beneficios tributarios. Por lo pronto, se trata de un proyecto que demandará una inversión de 600.000 millones de pesos y tiene el objetivo de reunir en un solo sitio productores, compradores profesionales y exportadores.

El complejo en su totalidad son 14 edificios, tres supermanzanas y más de 600.000 metros cuadrados en construcción. Según el empresario Luis Carlos Sarmiento, esta es una inversión de más de 2,2 billones de pesos en su totalidad Allí quedarán la nueva sede de Avianca y el edificio de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI).

Por lo que se ve, el entusiasmo de los empresarios parece muy firme. Los resultados de la última Encuesta de Opinión Industrial que realiza la Andi con los principales gremios de la producción indican que el 62,9 por ciento de los industriales tiene previsto desarrollar proyectos de inversión en 2008.

El asunto es que con las malas noticias de posible recesión en Estados Unidos, no se sabe hasta cuándo durarán los buenos ánimos de los inversionistas. Como dice el presidente Uribe, sólo hay dos caminos: "ponernos a llorar o trabajar". Parece que esta última vía es la que más les suena a los empresarios.

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