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| 11/18/1996 12:00:00 AM

LA CHISPA DE LA VIDA

Roberto Goizueta, presidente de Coca-Cola Company, ha ganado más de 1.000 millones de dólares al frente de la empresa.

No hay mejor manera de deprimirse que saber cuánto ganan los altos ejecutivos de las grandes multinacionales. Las cifras de las remuneraciones en las grandes ligas de los negocios han alcanzado niveles tan altos que muchas veces los accionistas de las grandes compañías se preguntan si no estarán pagando demasiado a las cabezas de sus empresas. Por eso la fórmula mágica es la que combina un ejecutivo que gana muy bien con unos accionistas que reciben grandes dividendos.Ese es el caso de Coca-Cola Company. Su presidente, Roberto Goizueta, ha llenado los bolsillos de los accionistas de la empresa y de paso los de él mismo. Las cifras son impresionantes. Gracias a Goizueta, 1.000 dólares invertidos en Coca-Cola Company en 1981, cuando él tomó las riendas del negocio, valen hoy 52.000 dólares, asumiendo que los dividendos anuales se reinvirtieron en la compañía.Semejante desempeño no le ha salido gratis a la empresa. Durante los 17 años en los que ha figurado en la cúpula administrativa de CocaCola, primero como vicepresidente ejecutivo y después como presidente, Goizueta ha recibido más de 75 millones de dólares representados en sueldo, bonos e incentivos especiales. Aunque puede parecer muy alta, esa cifra no es excepcional para los niveles de pago que reciben hoy en día los ejecutivos de las grandes multinacionales. Pero las cosas toman otra dimensión cuando se valora el capital que Goizueta ha ido acumulando a través de acciones de la compañía recibidas como parte de pago por su trabajo.Un cálculo reciente del diario New York Times estima que las acciones que Goizueta ha recibido como parte de su remuneración a lo largo de los últimos 17 años _con la única restricción de no poder venderlas mientras no se retire de la empresa_ valen hoy la bonita suma de 934 millones de dólares. Si a eso se suman los 75 millones ya recibidos, se llega a la conclusión de que Roberto Goizueta ha acumulado más de 1.000 millones de dólares por la labor que ha desarrollado hasta el presente al frente de Coca-Cola. Y lo cierto es que a poca gente le cabe en la cabeza que un simple empleado pueda ganar alrededor de 60.000 millones de pesos al año, incluso si ese empleado es el presidente de Coca-Cola Company.La fulgurante carrera de Goizueta no tuvo un comienzo fácil. Hijo de un rico magnate azucarero cubano, estudió ingeniería química en la Universidad de Yale y regresó en 1954 a La Habana para enrolarse en Coca-Cola como técnico químico. Sin embargo, de la noche a la mañana, todo cambió radicalmente. En 1959, al tomar el poder, Fidel Castro acabó con el negocio azucarero de la familia Goizueta y con las operaciones de Coca-Cola en Cuba. Así, en 1960 Roberto Goizueta desembarcó en Miami con su esposa y sus tres hijos, con 40 dólares en el bolsillo, 100 acciones de Coca-Cola y los contactos suficientes para entrar a trabajar en la compañía.Después de más de 15 años en el área técnica, Goizueta saltó a fines de los 70 al área administrativa hasta llegar a ser presidente de la empresa en 1981. Lo demás es la historia de un éxito empresarial en el que Goizueta volvió a llevar a la cúspide a una compañía que durante dos décadas había perdido continuamente participación en el mercado. Con 65 años, Goizueta aún no piensa en el retiro. Sin embargo sabe que al final de su camino podrá contarles a sus nietos cómo hizo para ganar más de 1.000 millones de dólares siendo un simple empleado.
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