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| 8/19/2006 12:00:00 AM

La dueña del balón

Es muy probable que esta semana Petrobras se quede con la Refinería de Cartagena. La multinacional brasileña está a punto de convertirse en el protagonista número uno del negocio petrolero en Colombia.

Abra su agenda. Fíjese qué tiene para este viernes 25 de agosto, a las 9 de la mañana. Si todavía no tiene nada, apúntese para ver el mejor reality que jamás haya visto: la venta, en vivo y en directo, de un activo del Estado. Ese día y a esa hora usted podrá observar por el Canal Institucional quién será el nuevo dueño de la refinería de Cartagena, que hoy es propiedad de Ecopetrol.

La cosa va a estar como para alquilar balcón, o mejor, puesto al frente del televisor. Será una transmisión con todas las de la ley. Tanto que la primera escena parece sacada de un espectáculo hollywoodense. Se trata de la llegada del camión blindado de la firma transportadora de valores Thomas Greg & Sons con la urna sellada que contiene las ofertas económicas de los proponentes. Desde el pasado 14 de agosto reposan allí los sobres con las propuestas de las dos multinacionales interesadas en quedarse con la Refinería: la suiza Glencore y la brasileña Petrobras. Si esta última gana (las pollas están a su favor), usted será testigo del nacimiento del más grande jugador del negocio petrolero en Colombia, con negocios a lo largo de toda la cadena de valor: producción, refinación y distribución de combustibles. ¿Qué implicaciones tiene todo esto?

El negocio

Lo primero que hay que decir es que Ecopetrol está buscando socio para la Refinería de Cartagena por una simple y sencilla razón: no tiene los 806 millones de dólares que cuesta ampliarla y modernizarla. Se trata de un megaproyecto conocido como el Plan Maestro que tiene como fin duplicar la capacidad de producción de 78.000 a 140.000 barriles por día. Y también mejorar los estándares de calidad ambiental de los productos, a propósito de la entrada en vigencia de nuevas restricciones de este tipo (especialmente de residuos de azufre) a partir de 2010, año en el que estaría lista la remodelación de la refinería.

El proyecto había estado rondando en el ambiente durante años. Una década, para ser más exactos. Pero la verdad es que durante mucho tiempo nadie quiso meterle la mano a una iniciativa cuyo costo era astronómico. Y cuando por fin algún gobierno se atrevía a hacerlo, entonces surgían un millón de discrepancias en torno a la financiación del proyecto y la participación del Estado en la expansión de la refinería. El centro del debate fue siempre con cuánto dinero debía participar el gobierno en la financiación de la obra.

Ese problemita se resolvió finalmente el año pasado, cuando el Consejo de Política Económica y Social (Conpes) tomó la decisión de buscarle un socio a Ecopetrol que comprara el 51 por ciento del capital de la refinería. De esta forma, ésta ya no pertenecerá más a la petrolera estatal, sino que pasará a ser parte de una nueva empresa, de la cual Ecopetrol quedará con el 49 por ciento.

De las cuatro empresas precalificadas al comienzo del proceso -BP Corporation North America Inc., Marubeni, Petrobras y Glencore-, sólo las últimas dos presentaron una oferta económica el pasado lunes 14 de agosto. Y son precisamente esos sobres los que se van a abrir este viernes. El ganador será el que ofrezca más plata por el control de la refinería. Pero, ojo: no son los 800 millones de dólares que, han dicho algunos periódicos, aspira a recibir el gobierno por ese concepto. Los 800 millones de dólares es lo que cuesta ampliar y modernizar la refinería. Eso no tiene nada que ver con las ofertas que harán los proponentes para quedarse con el 51 por ciento de lo que hay en este momento en Cartagena.

Cuánto cuesta eso sólo se sabrá este viernes, cuando Ecopetrol anuncie el precio mínimo. Esta cifra está basada en tres valoraciones independientes que contrató la empresa estatal: una del ABN Amro, que es el estructurador financiero; otra de la banca de inversión JP Morgan, y una última valoración interna que ha hecho la empresa en los últimos meses. Ese precio mínimo que anunciará Ecopetrol tendrá que ser superado -o al menos igualado-por Glencore y Petrobras.

Nace un gigante

De quedarse Petrobras con el control de la refinería de Cartagena, la compañía brasileña se anotaría un golazo que podría dejar por el camino a sus competidores en la carrera de la distribución de combustibles. Y la razón es que quedaría con toda la cadena del negocio petrolero en Colombia: producción, refinación y distribución de combustibles. Una jugada maestra que le permitiría lograr ahorros que serían de utilidad a la hora de consolidarse como uno de los principales abastecedores de combustibles en el Caribe.

Petrobras es la firma extranjera que más está invirtiendo en buscar petróleo en el país. Esta año planea desembolsar unos 90 millones de dólares en esta actividad, casi cuatro veces lo que invirtió en 2005. La multinacional brasileña perforará unos siete pozos en total, que equivale a más de 15 por ciento de la actividad exploratoria. Además, en sociedad con ExxonMobil y Ecopetrol, es el operador del bloque Tayrona, una extensa área en el mar Caribe que, si resulta, podría ser uno de los mayores descubrimientos en la historia del país.

Pero además de perforar pozos, Petrobras también anda metida en otros escenarios del negocio en Colombia. Uno de ellos es la distribución de combustibles. Allí cuenta con una línea de lubricantes en 55 servitecas de todo el país y con 39 estaciones de servicio que recientemente le adquirió a Shell y que actualmente se encuentran en proceso de cambio de imagen.

Esa actividad internacional de Petrobras no es nueva. Su internacionalización comenzó en 1993, cuando entró a Argentina. Allí tiene todos los negocios del mundo, incluida una refinería, por lo que es la única empresa integrada de energía en el país austral. En Bolivia entró a finales de 1995, y en menos de 10 años se convirtió en la mayor empresa del país. En ese mercado tiene dos refinerías. Y ahora va con toda por una en Colombia. "El negocio de la refinería de Cartagena es estratégico para nosotros porque nos permite agregarle valor a toda la cadena. Por eso, vamos con toda", dijo a SEMANA Dirceu Abrahao, presidente de Petrobras Colombia.

Obviamente que eso no significa que Glencore esté por fuera de la pelea. Esta empresa es uno de los grandes del carbón en Colombia y tiene participación en el Cerrejón, en La Loma en Cesar y otras minas aledañas. En su operación mundial, tiene inversiones en industrias relacionadas con la fundición y la refinación. De la misma forma, hace exploración y desarrollo de campos petroleros en Europa a través de la rusa Russfnet. De manera que también es posible que su oferta le gane a la de Petrobras.

De lo que no cabe ninguna duda es que los ojos del país y del mundo empresarial van a estar puestos este viernes a las 9 de la mañana en uno de los meganegocios más esperados de los últimos años. Enciendan sus televisores. No se pierdan este reality.
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