Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/01/22 00:00

La encrucijada de la Junta

El Banco de la República debe resolver esta semana si su prioridad es combatir la inflación –su mandato constitucional– o evitar que la economía se desacelere.

Esta semana la junta directiva del Banco de la República tendrá su primera junta directiva del año. División de opinión en el mercado sobre la decisión que tomará.

Una difícil decisión tiene en sus manos la junta directiva del Banco de la República en su primera reunión del año. No podría ser ésta una coyuntura más compleja para el Emisor. No sólo tendrá que enfrentar la amenaza de inflación que el año pasado se salió de curso, sino que deberá reaccionar ante la coyuntura mundial de recesión en Estados Unidos.

Mientras la mayoría de los bancos centrales de los países ricos está reduciendo sus tasas de interés por temor a la recesión, en los países pobres tienden a mantenerlas inalteradas o a elevarlas, para reprimir su demanda y controlar su inflación, pero corren el riesgo de sacrificar el crecimiento del empleo. 
 
Algunos analistas creen que en Colombia el Emisor se verá forzado a subir intereses. Pero, de hacerlo, ampliaría el diferencial de tasas internas y externas (en Estados Unidos probablemente bajarán) y el resultado sería un estímulo a la llegada de capitales en busca de mejores rendimientos, y la secuela se vería con una mayor reevaluación del peso, lo que castigaría a los sectores exportadores.

El ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo dice que el Banco de la República no se puede exponer a un segundo año consecutivo sin cumplir la meta de inflación, porque está en juego su credibilidad. Pero cree que no puede echar mano de las tasas para frenar la inflación porque ya los intereses están muy altos y encarecer más el crédito podría dar al traste con la buena marcha de la economía.

El año pasado, el Banco sacó del cuarto de San Alejo una fórmula diferente: elevó los encajes o el dinero de las captaciones que deben congelar los bancos y no usarlos para nuevos préstamos. Con ello le restó liquidez al mercado y bajó la dinámica del crédito.

Se sabe que el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, es el más férreo opositor a un aumento en los intereses. Aunque de su sector provienen las mayores presiones inflacionarias, Arias advierte que no se puede atacar los mayores precios en los alimentos con alza en las tasas de interés, porque se terminaría castigando a los mismos agricultores con escasez de crédito a un mayor costo. Aumentar tasas ahora generaría traumatismos en la actividad productiva del país.

Con tantos retos encima, como dice Sergio Clavijo, director de Anif y ex miembro de la junta directiva del Banco de la República, en 2008 el Emisor no podrá pestañear frente a los múltiples riesgos que enfrenta pues, de hacerlo, se corre el riesgo de revivir las expectativas de inflación, y se perdería el terreno ya ganado. 
 
Lo más prudente sería observar con tranquilidad y cautela lo que está sucediendo en el exterior, antes de decidir este próximo 25 de enero. Incluso esperar la determinación que tomará la Fed en los Estados Unidos, aunque ya se da por descontado que bajará sus tasas para estimular el crecimiento.

En Colombia, las posiciones en la junta del Banco de la República están divididas. Siempre lo han estado en esta materia. Un grupo de codirectores cree que las tasas ya están en niveles acordes con lo necesario para controlar la inflación. Otros, en cambio, no descartan nuevos incrementos. De los siete miembros de junta, Juan Mario Laserna y Carlos Gustavo Cano en el pasado han tenido una postura que va más en contra de aumentos continuos en las tasas de interés.
 
Esta misma posición se le conoce al ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, quien preside la junta. Leonardo Villar, Fernando Tenjo, Juan José Echavarría y el gerente del Banco, José Darío Uribe, han estado más en la otra orilla. Las malas noticias internacionales de la semana pasada probablemente harán replantear a unos y a otros la posición que tomarán. La decisión es clave: subir tasas sería como darle una mano a la recesión.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.