Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1996/07/08 00:00

LA HORA CERO

ECOPETROL TIENE EL RETO DE DEMOSTRARLE A SUS CRITICOS QUE EL VUELCO MAS GRANDE DE SU HISTORIA NO SE QUEDO EN VEREMOS.

LA HORA CERO

No es casualidad que mientras la gente de Ecopetrol celebraba con bombos y platillos el inicio de la reorganización administrativa de la empresa el pasado 31 de mayo, en los medios de comunicación la noticia pasara totalmente inadvertida. Era difícil esperar otra cosa si se Tiene en cuenta el escepticismo que se había generado en torno de la llamada reingeniería, desde el momento en que tomaron vuelo las versiones sobre que la Unión Sindical Obrera USO habría logrado tumbar el proceso. Saber qué tanto logró el sindicato más poderoso del país es un misterio. En tanto que los funcionarios de la petrolera afirman que el proceso sigue intacto, y dicen que "lo único que se acordó es que Ecopetrol no será privatizada y mantendrá su unidad de empresa", según el presidente de la petrolera, Luis Bernardo Flórez, los analistas externos son más incrédulos, e incluso hay quienes piensan que "se perdió un buen momento para hacerle cambios a una empresa que puede tener problemas en unos años". Más allá de esta discusión, lo cierto es que Ecopetrol entró en una etapa de transformación que la lleva a convertirse en una unidad corporativa con cuatro actividades estratégicas: exploración y producción _up stream_, y refinación y comercialización _down stream_. El proceso de implantación durará un año, y desde ese momento cada una tendrá su propia contabilidad pero actuará de acuerdo con una línea de empresa general. Según Jaime Maldonado, de Booz Allen, la firma consultora que adelantó el proceso, "se va a entrar en una estrategia de crecimiento del up stream y de mantenimiento del down stream", lo que significa que la mayor parte de los esfuerzos se irán en la labor de búsqueda de petróleo. Los supuestos dicen que todo este proceso hará que las transferencias de Ecopetrol al Estado aumenten en un 8 por ciento anual, y que los ingresos por concepto de up stream se incrementen en un 4 por ciento anual. Aunque así todo suena bien, la verdad es que no todo es color de rosa, pues aún hay muchas tuercas por ajustar. Una de ellas tiene que ver con los temas en los que Ecopetrol se topa con el Estado, sobre los que aún no ha habido discusiones. Esas son cuestiones delicadas, pero son pequeñas en comparación con un aspecto que también quedó por fuera de la reorganización: el pasivo pensional, que asciende a 1,8 billones de pesos y es la más grande piedra en el zapato para Ecopetrol. De ahí que los analistas consideren que no debió dejarse de lado, pues como dijo uno de ellos, "ese será el problema más grave de Ecopetrol a partir del año 2000". El meollo del asunto es que no hay reservas efectivas para cubrir ese pasivo, sino solamente contables, las cuales llegarán a 2,2 billones de pesos en dos años y estarán representadas en activos de la entidad. La recomendación inicial de Booz Allen era que Ecopetrol constituyera un fondo para tener reservas efectivas de aquí al próximo siglo, pero ésta no fue acogida por cuanto la compañía consideró que esa era precisamente la época en la que tenía que hacer las más altas inversiones en el desarrollo de proyectos petroleros, y por eso era mejor esperar a que llegaran los retornos de esas inversiones. No obstante, como lo ha manifestado la Comisión Asesora para la Racionalización del Gasto Público, esa es una política riesgosa porque se basa en expectativas, es un negocio tan incierto como el petróleo. El vicepresidente financiero de Ecopetrol, Félix Betancur, dice que ellos están al tanto del problema y que por eso "queremos sacar de la empresa los recursos para tener reservas efectivas, y lo que estamos buscando es el mejor mecanismo para hacerlo. Uno de ellos es utilizar los recursos del fondo de estabilización petrolera, cuando comiencen a llegar". Lo que ocurre es que eso se haría después del año 2000, de manera que no es una solución total, aunque ya hubo un comienzo y fue la apropiación de 300.000 millones de pesos que se hizo este año para comenzar a tener reservas efectivas. A los ojos de muchos el tema pensional va más allá de las reservas. Según Jaime Maldonado, "lo que realmente soluciona el problema es un cambio en las obligaciones de la empresa". Pero sobre eso la única respuesta la tendrá la USO en la próxima convención colectiva, que tendrá lugar en diciembre. Por lo pronto, de acuerdo con Luis Bernardo Flórez, "lo que vamos a hacer es congelar la nómina, e incluso no reemplazaremos a los trabajadores que se jubilen. Así se irá disminuyendo la planta de personal". Lo que está en juego son las finanzas de Ecopetrol, que entran en un momento difícil. La empresa tendrá que invertir 5.800 millones de dólares entre este año y el 2000, pues además del desarrollo total de Cusiana y Cupiagua están Coporo, la Fase 3 del Piedemonte Llanero _Floreña y Pauto, que tienen petróleo, y Volcanera que tiene gas_ y Opón, por sólo hablar de los grandes. Eso llevará a Ecopetrol a tener un déficit de caja en 1997, que resulta de que la generación interna de fondos no es suficiente para cubrir las necesidades de financiación. El problema de eso, como afirma un analista externo, es que "si se tiene en cuenta que Ecopetrol, Telecom y el ISS, que son los ricos del Estado, van a volverse deficitarios, habrá un déficit en el consolidado de las finanzas públicas que podrá ascender a 2,5 por ciento, en tanto que siempre había habido un superávit". En concepto de Félix Betancur, el déficit de caja no afectará a la Nación por cuanto la estatal petrolera mantendrá su superávit fiscal, lo cual, según el mismo analista, "es probable pero no seguro, por la posibilidad de que fallen los volúmenes y calidades de petróleo y gas". Al respecto, Ecopetrol asegura que trabaja con cálculos conservadores y que está haciendo todo tipo de esfuerzos para estimular la exploración, de manera que el país continúe siendo autosuficiente cuando Cusiana y Cupiagua comiencen a descender, lo que ocurrirá en el 2004. Lo cierto es que el tema de Ecopetrol está lleno de preguntas, que van desde cuánto petróleo hay en Colombia hasta qué tan real será la reestructuración. El lío es que las respuestas sólo las dará el tiempo, aunque como dice un analista consultado por SEMANA, "sabríamos más si Ecopetrol no mantuviera el monopolio de la información sobre el commodity más importante del país. Así ocurrió con el café hasta 1988 cuando se nombraron los asesores externos. Hacer lo mismo con el petróleo permitiría acabar con el teléfono roto que existe hoy entre Ecopetrol, el Ministerio de Minas, el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional".

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