01 abril 2013

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"La industria requiere una atención especial"

ENTREVISTA El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, habla sobre el refuerzo de sectores económicos que no van bien.

"La industria requiere una atención especial". Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda.

Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda.

Foto: Archivo SEMANA

Semana.com: A menos de año y medio de terminar el gobierno, ¿cree que debe haber un cambio en las prioridades económicas?

Mauricio Cárdenas:
La economía en términos generales va muy bien. Lo muestran las cifras de crecimiento que entregó el DANE. Ahora, cuando digo que me siento satisfecho con la situación, no quiere decir que hay complacencia porque vemos que hay dos sectores creciendo a tasas muy bajas. La industria cayó 0,7 por ciento y la agricultura creció solo 2,6 por ciento. Eso nos dice que si bien al agregado de la economía le va bien, no es así para todos los sectores.

Semana.com: ¿Cuáles son los ajustes que hay que hacer en los próximos meses?

M. C.:
Tenemos que seguir con la política macroeconómica de bajo déficit fiscal, reducción de la deuda y de las tasas de interés. Pero tenemos que reforzarla con medidas sectoriales para apoyar a los que están teniendo problemas como la industria. También creo que hay que darle un empujón adicional a la vivienda.

Semana.com:La ANDI dijo que se necesitan acciones transversales, regionales y sectoriales que tengan efectos inmediatos y le permitan a las empresas retomar la senda de crecimiento de hace unos años. ¿Qué hará el gobierno?

M. C.:
El gobierno tiene toda la disposición para adoptar ese tipo de políticas. No le tiene temor al término de política industrial. Somos conscientes de que en el mundo moderno se pueden dar políticas industriales bien diseñadas. No tenemos temor a usar esas políticas. Lo que queremos es aceptar.

Semana.com: ¿Qué tipo de medidas?

M. C.:
Algunas son trasversales y ayudan a todas las industrias. Como la tasa de cambio que es fundamental, complementadas con la estrategia de reducir el costo del capital, con bajas tasas de interés. Hemos tenido mucho éxito con la política del Banco de la República y el costo de la deuda pública, que es el pilar sobre el cual se construyen todas la tasas corporativas. Hay que añadirle reducción de otros costos. La reforma tributaria buscó darle más competitividad a los sectores por la vía de la reducción de los costos parafiscales. Precisamente vamos a adelantar el calendario. La reforma establecía el primero de julio el desmonto de los parafiscales, SENA e ICBF.

Ahora vamos a hacerlo el primero de mayo. Los empresarios se van a ganar dos meses. El presidente anunció la decisión de eliminar una de las sobretasas que todavía se aplican al consumo de gas en la industria, eso puede representar un ahorro del 9 por ciento en los costos de los industriales, especialmente los que se conectan a la red de transporte. Y seguimos con la agenda de evaluar eficiencias en el sector eléctrico para ver cómo podemos reducir el costo de la energía eléctrica. En materia de costos hemos hecho bastante, pero puede que no sea suficiente y que serviría más inversión en infraestructura para reducir costos de transporte. En síntesis, hay que tomar medidas horizontales y recordar que no a todas las todas la industrias les va igual. Hay empresa con más exposición al contrabando y ahí podemos ir con una lucha más fuerte.

Semana.com: Cuando se seleccionaron las locomotoras económicas no se incluyó a la industria. Esto, algunos lo interpretan como la muestra de la poca importancia que se le ha dado…

M. C.:
La industria es una parte fundamental de la economía colombiana. Siempre será una prioridad. Lo que la realidad nos enseña es que debemos poner el foco en la política industrial. No tenemos inconveniente en diseñar las fórmulas que se van a requerir para hacer competitiva a la industria. Creo que no hay un instrumento o herramienta ganadora. La tasa de cambio ayuda mucho pero no es suficiente. El 25 por ciento de la industria depende de la construcción y en ese caso deberemos apoyar a la construcción. En medio de una situación económica favorable, el sector que requiere atención especial es la industria.

Semana.com: Pasando a otros temas, se desactivaron los paros, pero quedó la sensación de que se pagó un alto costo fiscal. ¿Qué tanto es el impacto?

M. C.:
El acuerdo con los cafeteros si bien resultó en un apoyo mayor al que el gobierno originalmente había previsto, está enmarcado dentro de la programación fiscal que tenemos para este año. No nos descuadran nuestras metas fiscales. Tendremos que hacer un poco más de esfuerzo para apoyar al sector caficultor, pero tenemos espacio con los traslados que vamos hacer, de tal manera que a final del año no afectemos el cumplimiento de la meta fiscal, que es un déficit del gobierno central de 2,4 por ciento del PIB. Se trata del mayor gasto, el cual estimamos en 600.000 millones de pesos por este año.

Semana.com: Mientras organismos como la OCDE –a la que Colombia aspira entrar- predican menos subsidios, aquí para tener contentos a todos se entregan a manos llenas. ¿Hasta dónde el gobierno apoyará con subsidios directos?

M.C.:
La agricultura y la industria requieren algún tipo apoyo que logre, más allá de mejorar el ingreso a esos sectores, resolver problemas estructurales. La clave está en que las medidas tengan un carácter de corto plazo, pero que al mismo tiempo contribuyan a mejorar las cosas en el largo. Por ejemplo, en el caso de los cafeteros, la idea es que los apoyos sirvan para que la producción de café se recupere y pase de 8 millones de sacos que tenemos hoy, a nuevamente 10 millones. Es con ese criterio que estamos mirando los apoyos. No pueden ser discriminados. Cuando nos hablan los industriales y los agricultores pasamos la propuesta por un filtro para ver en cuánto contribuyen al empleo y al PIB y en cuanto ayudan a resolver problemas de largo plazo. No es que estemos cerrados a los apoyos, pero sí que estén diseñados de una forma que contribuyan al objetivo de ser más competitivos. Los subsidios no pueden ser una forma de vida. Por eso la discusión más dura durante el paro cafetero, es que esto no puede ser permanente. Es solo temporal durante el 2013.

Semana.com: Con el paro cafetero cayeron muchas críticas a la Federación de Cafeteros. ¿Cree que deberían adelantarse las elecciones cafeteras para comenzar a plantear un cambio en el gremio?

M. C.:
Si de algo nos pueden criticar por el paro cafetero es por haber defendido a ultranza la institucionalidad cafetera. Ahora, sí pudimos percibir que hay una cierta desconexión entre sectores de la base cafetera y la institucional. Y eso hay que repararlo. La institucionalidad tiene que repararse. Pero, cómo se recomponga es una decisión de los cafeteros. El gobierno no va intervenir. Es el sector cafetero el que debe hacerlo. Si es través de un congreso extraordinario o adelantando elecciones es una decisión de ellos. Nosotros los apoyaremos. Es el propio sector el que tiene que reinventarse y revisar sus mecanismos de representación. El gobierno no impondrá una agenda. Pero el sector sí tomó nota que hay que dar un debate profundo.

Semana.com: ¿Realmente piensa que las reformas de salud y pensiones pueden tramitarse en esta legislatura?

M. C.:
Por lo que percibo del arranque de la reforma en salud, esta ha generado gran expectativa, ingrediente necesario para que el proyecto se pueda mover rápidamente. El ambiente es positivo para esta reforma. Eso le dará una fuerza especial. En la pensional hay que ver cómo se recibe.
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