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| 2/12/2006 12:00:00 AM

"La salud no es una mercancía"

Germán Velásquez, asesor en las negociaciones del TLC en propiedad intelectual y una de las mayores autoridades de la materia en el mundo, rompió su silencio y habló sobre los peligros de firmar un mal acuerdo en el tema de medicamentos.

Uno de los mayores expertos en el mundo en el tema de acuerdos mundiales de comercio y propiedad intelectual es el colombiano Germán Velásquez. Este filósofo y doctor en economía, es el director del programa mundial de medicamentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el cerebro detrás de la guerra que países como Sudáfrica y Brasil han dado contra las grandes farmacéuticas del mundo para producir genéricos contra enfermedades como el sida. Desde el comienzo de las negociaciones entre los países andinos y Estados Unidos para firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC), Velásquez ha sido asesor personal del ministro de la Protección Social, Diego Palacio, y del equipo técnico negociador de propiedad intelectual en salud. Velásquez rompió su silencio para mostrar sus temores frente a la probable firma de un acuerdo que termine afectando el sistema de salud y el acceso a los medicamentos de los colombianos, especialmente los más pobres. Semana: ¿Qué opina de la decisión de haber dejado el tema de propiedad intelectual, específicamente de salud, para la última ronda de negociaciones en Washington Germán Velásquez: Sin duda esto es un triunfo de la parte norteamericana y un error de los andinos. Como se diría popularmente: 'los acorralaron', pues la mesa de propiedad intelectual llegará al final sin nada para negociar.  Semana: Además del escaso tiempo que queda, está el afán del presidente Uribe por firmar 'prontico' el TLC. ¿Puede el sector salud terminar sacrificado por estas y otras razones G.V.: Si se ponen la salud y los medicamentos al mismo nivel que la posibilidad de exportar más zapatos o flores, sí. Esperamos que con todo el 'ruido' que ha hecho el sector salud, esto no suceda.  Semana: ¿Qué quiere decir con ruido en el sector salud? G.V.: Por primera vez en las negociaciones de un TLC hay un 'sector salud' presente, competente y con ideas claras sobre el impacto que un mal acuerdo puede traer al sistema, su futuro y al acceso a los medicamentos. Se podría decir que en la única mesa en la que los andinos estuvieron siempre unidos fue en la de propiedad intelectual, donde precisamente se trababa de la salud. Desafortunadamente, no hubo negociación, sino un  monólogo donde los textos y las propuestas de los países andinos fueron ignorados por los negociadores estadounidenses. Semana: En vista de que la negociación de la mesa de propiedad se hará en el nivel político, ¿cree usted que habrá concesiones de parte del gobierno colombiano? G.V.: Se está dando a entender que si la decisión se va al nivel político, habrá automáticamente concesiones, y esto no necesariamente es cierto, ya que los presidentes tienen más poder para decir no. El nivel político puede ratificar, confirmar y hacer valer las recomendaciones, alertas y 'líneas rojas' que los técnicos ya advirtieron. El nivel político puede, en principio, exigir el respeto de los derechos de los ciudadanos. Es de esperar que este sea también el rol de los parlamentos de los países andinos. Semana: Será que con la reelección inmediata aprobada, ¿el presidente Uribe recibe un cheque en blanco para firmar el TLC como le parezca G.V.: Diría que el fallo de la Corte es un arma de dos filos. Le da el poder para firmar un acuerdo haciendo toda clase de concesiones en el campo de la salud, pero también le entrega el poder de decir: "No, no cederemos ni un milímetro en asuntos que pongan en peligro el sistema de salud colombiano".  Semana: ¿Ya se superó la crisis generada por la renuncia de los negociadores de salud? G.V.: Admiro no sólo el coraje de los negociadores, sino el del ministro Diego Palacio. Conozco  bien  el equipo negociador, la transparencia, la competencia y la seriedad con las que han planteado el tema desde el inicio de las negociaciones. Creo que este incidente no ha sido superado y que esto demuestra que los principios y los derechos de los ciudadanos no son intercambiables frente a la apertura de algunos mercados.   Semana: ¿Cree que el ministro Palacio y su equipo técnico terminarán cediendo a las presiones del Ministro de Comercio y, posiblemente, del mismo presidente Uribe G.V.: Que se firme un TLC que no sea el más favorable para la salud es un riesgo posible. Que el ministro Palacio y su equipo cedan en lo que han venido defendiendo desde hace casi dos años, no lo creo. El equipo de salud no es un equipo de comerciantes, son los promotores y gestores del sistema de salud, que es un derecho de los colombianos. Semana: La OMS ha apoyado al gobierno colombiano y los andinos en el TLC. ¿Hasta dónde irá ese apoyo? G.V.: El apoyo de la OMS para tratar de mejorar el sistema de salud colombiano no tiene límite, lógicamente dentro de nuestros modestos recursos. En lo que se refiere a algunos aspectos técnicos delicados del TLC, llamados por los negociadores como las 'líneas rojas', nosotros, la OMS y los otros dos asesores internacionales, Carlos Correa y Francisco Rossi, del Pnud, no podemos ir mas allá de lo que constituyen las políticas que promovemos en el nivel mundial en este tema. Semana: ¿Qué es lo que está en juego si se firma el tratado tal y como quiere Estados Unidos? G.V.: La viabilidad de los sistemas de seguridad social de los países andinos. Semana: ¿Por qué? G.V.: La industria farmacéutica es una de las más poderosas del mundo, incluso por encima de la industria de armas o la bancaria. Actualmente existe un acuerdo internacional que permite a cualquier gobierno retirar una patente y empezar a producir el medicamento en caso de una emergencia sanitaria, como la que se podría vivir con una eventual epidemia aviar. Las transnacionales farmacéuticas descontentas con esa excepción han logrado en el contexto de los TLC restringir los derechos de los países. Por eso, ceder a las pretensiones de Estados Unidos en materia de propiedad intelectual arriesga a restringir el acceso de los colombianos a los medicamentos.  Semana: ¿Qué argumentos pueden usar Colombia y los andinos para que Estados Unidos ceda a sus pretensiones G.V.: Continuar argumentando en los niveles ético y de derechos, exigiendo que la salud no sea tratada como una simple mercancía o negocio.  Semana: Pasemos a otro tema, ¿es inminente la aparición de una epidemia de la gripa aviar G.V.: Si se observa lo que ha ocurrido a lo largo de la historia, existe un riesgo grande de que pueda aparecer una epidemia en cuestión de semanas o años, pero eso nadie lo sabe. No se puede decir a ciencia cierta que vamos inevitablemente hacia una epidemia.  Semana: Entonces, ¿por qué tanto temor en Europa? ¿Qué opina de la decisión de los países del Viejo Continente de crear un enorme 'stock' de vacunas G.V.: Estamos hablando del Tamiflu de la empresa suiza Roche. Lo que pasa es que eso realmente no es una vacuna, ya que la verdadera vacuna sólo se podrá desarrollar cuando aparezca la epidemia. Para mí que esos stocks gigantescos se están construyendo más para tranquilizar a la población, que por motivos sanitarios reales. Semana: ¿Qué debe hacer un país como Colombia?   G.V.: La pregunta es si debemos crear un stock de medicamentos para una enfermedad que todavía no existe y cuya eficacia (del producto) no está totalmente comprobada; o mejor utilizar los recursos limitados para comprar medicamentos de eficacia comprobada para enfermedades que ya existen. Semana: O sea que no vale la pena traer al país ese medicamento... G.V.:  En el caso de Colombia y otros países latinoamericanos donde todavía la gripa aviar no existe, yo invertiría por el momento en vigilancia, más que en stocks de seguridad.
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