Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2001/02/26 00:00

La zona euro

Expertos de todo el mundo coinciden en que Europa será la zona de mejor desempeño durante 2001.

La zona euro

Los males de Estados Unidos parecen alegrar al euro. Tras recuperar un 10 por ciento de su valor frente al dólar en el último mes y medio, la paridad con el billete verde parece más cercana que nunca. Los expertos en divisas interpretan que la revalorización de la moneda europea ha sido posible gracias a las ventas de dólares, que se han agudizado debido a la corrección que han sufrido los mercados. En otras palabras, los inversionistas compran euros porque temen una recesión económica en Estados Unidos pero no porque confíen en que la eurozona pueda liderar la economía mundial.

“El euro se ha visto favorecido por el temor a una desaceleración más brusca de lo esperado de la economía estadounidense”, señala Amy Auster, economista del Chase Manhattan Bank. Auster asegura que el mercado ha comprado euros como consecuencia de vender dólares pero que “la verdadera prueba de fuego para el euro llegará cuando los mercados vuelvan a tener confianza en la moneda estadounidense”. La recuperación de las últimas semanas, aunque es importante, no impidió que el euro cerrara el año pasado con una pérdida del 13 por ciento. Desde su creación, el primero de enero de 1999, llegó a ceder más de un 25 por ciento respecto al dólar.

Para María Isabel Osorio, analista internacional de Suvalor, la evolución a corto plazo del euro dependerá entonces de los próximos datos macroeconómicos de Estados Unidos. “Si son negativos, la paridad no tardará en alcanzarse; pero si son mejores de lo esperado por el mercado la divisa europea volverá a situarse por debajo de los 90 centavos de dólar”. De hecho, 13 bancos alemanes, entre ellos el Deutsche Bank y el Commerzbank, creen que la moneda única —que hoy ronda niveles cercanos a los 95 centavos de dólar— recuperará la paridad con su igual estadounidense, como mucho, dentro de seis meses.

Quizá por esto los expertos recomiendan una cartera de divisas con especial énfasis en euros, pues entienden que esta moneda continuará con su tendencia positiva en los próximos meses. “Por lo menos es una inversión más segura”, afirma Alberto Bernal, economista para Latinoamérica de la firma de análisis Idea, de Nueva York. En cuanto a la renta fija, el banco de inversión Morgan Stanley recomienda tener una sobreponderación en activos en euros (cerca de 70 por ciento).

No todo es alegría

Pero si Estados Unidos entra en recesión —algo que técnicamente exige que su actividad económica caiga al menos durante dos trimestres consecutivos y que, a juicio de la mayoría de los expertos, parece improbable— Europa, lejos de tomar el relevo, también pagará los platos rotos. Los economistas calculan que por cada punto que se desacelere la economía norteamericana la europea lo hará en un cuarto. “Si hay frenazo en Washington hay desaceleración en Bruselas”, señalaba el London Times en un artículo del mes de diciembre en el que aseguraba que “Europa sólo podría tomar el relevo si viviera un proceso de nueva economía. No hay una revolución de la oferta similar a la que ha vivido Estados Unidos, con una difusión de la tecnología capaz de compensarla. Y es difícil pensar que Europa sea capaz de generar la demanda que allí se ha generado”. Y es que para que Europa asuma el liderazgo económico mundial deberá ser capaz de crear una demanda semejante a los 430.000 millones de dólares de déficit en cuenta corriente que tuvo Estados Unidos en 2000.

La mayoría de empresas de Europa también se perjudicarían por una desaceleración de la economía norteamericana pues buena parte de su portafolio de inversión se encuentra en Estados Unidos. No obstante esta debacle provocaría que empresas europeas que antes invertían en la divisa norteamericana vuelvan a mirar a Europa como destino, causando la apreciación de la moneda común.

Así, pues, la desaceleración económica de Estados Unidos y el cambio en los flujos de fondos hacia este país le permitirían al euro levantar el vuelo. Aunque la verdadera prueba de fuego para la divisa llegará cuando la locomotora norteamericana deje de estar averiada y esté nuevamente en marcha.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.