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| 2/23/2008 12:00:00 AM

Le salen granos al negocio

La venta de Almagrario se quemó en la puerta del horno. Detrás está una intrincada operación relacionada con el escándalo de las fiduciarias.

Les ha caído una especie de plaga a los procesos de licitación del Estado: en menos de 15 días ya han fracasado tres. A los casos del túnel de La Línea y de cinco electrificadoras regionales se sumó esta semana el de Almagrario. Pero tal vez éste es el más grave de todos: justo cuando iba a cambiar de dueños, se destaparon unas movidas dudosas que hicieron reversar todo el proceso y poner el caso en manos de los órganos de control y de la Fiscalía.

La empresa, que ofrece servicios de almacenamiento de mercancías, propiedad del gobierno y del Bbva, fue puesta en venta en octubre del año pasado, por medio de una subasta en la que el mejor postor fue el consorcio conformado por Contegral, propiedad de la familia Parody; Muelles el Bosque, de la familia Echavarría, y Compañía Transportadora, que ofreció casi 86.000 millones de pesos. Pero todo se empezó a dañar cuando los nuevos dueños descubrieron un manejo poco ortodoxo de unos títulos valores que tenía Almagrario con Eco-Café, una de las más grandes exportadoras de café y propiedad de Francisco Javier Arango.

Desde diciembre de 2005, Almagrario le expedía este tipo de títulos, conocidos como Certificado de Depósito de Mercancías (CDM), que pueden ser negociados en la bolsa agropecuaria, y a cambio Eco-Café dejaba en consignación una determinada cantidad de sacos del grano. El problema es que en un momento de la operación, Almagrario se quedaba sin el café y sin los CDM, porque obviamente, el grano debía ser exportado. Según los nuevos dueños, ese esquema ponía en peligro buena parte del patrimonio de la compañía. De hecho, hablan de que están embolatados más de 20.000 millones de pesos.

Tanto Almagrario como el exportador Arango señalan que el esquema ha funcionado sin tropiezos desde su inicio y no ha habido ningún incumplimiento. Y si bien ninguna autoridad ha dado la última palabra sobre el tema, el consorcio ganador expresó su preocupación por el alto riesgo de este esquema y exigía garantías al gobierno.

Pero mientras estaban en esta puja técnico-jurídica, el gobierno descubrió un problema más grave que involucra a Eco-Café, la firma de los polémicos títulos, que de carambola podría terminar afectando a Almagrario. El caso está conectado, además, con otro escándalo que estalló en los últimos días: los malos manejos de más de 270.000 millones de pesos de regalías y otros recursos públicos a través varias fiduciarias.

La operación es bastante compleja: Coocafé, una cooperativa de cafeteros de Calarcá que provee grano a Eco-Café, creó un fondo en la antigua Fiduciaria del Valle que era respaldado sólo con las facturas que expedían. En teoría, Coocafé negociaba ese documento con inversionistas y recaudaba así recursos millonarios respaldados con la venta del café. Luego, Eco-Café, tras la venta del grano en el exterior, debía depositar el dinero en el fondo para ser reclamado por el inversionista que tuviera la factura. Pero se descubrieron dos irregularidades: las facturas tenían un valor superior al de la operación real, con lo cual los cafeteros podían recaudar más plata de la debida, y en segundo lugar, Eco-Café, pagaba directamente el valor de las facturas a la cooperativa de cafeteros y no al Fondo; así, si un inversionista que se hubiera hecho a una de esas facturas quería recuperar su dinero, no lo iba a encontrar allí. Hoy están embolatados cerca de 50.000 millones de pesos.

Cabe anotar que la plata que se embolató provenía de clientes como el departamento de Meta, la ciudad de Villavicencio y más de 50 inversionistas distintos. Esta operación originó una 'demanda en abstracto' interpuesta ante la Fiscalía por Corficolombiana (la actual propietaria de FiduValle).

En medio de tamaño lío, y al ser informados por el propio gobierno, el consorcio desistió definitivamente de la compra de Almagrario. Ahora no sólo la Fiscalía, sino también la Contraloría y la Superintendencia Financiera están revisando toda la documentación para tratar de identificar claramente las irregularidades y a los responsables.

La decisión del gobierno y los inversionistas fue acertada. El coctel era muy peligroso para seguir adelante con el negocio. Ahora es necesario que con prontitud, las autoridades muestren los resultados para salir de todas las dudas. Un asunto que no da espera.
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