Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1984/03/19 00:00

LOMA ABAJO

Las reservas nacionales seguirán cayendo, pero algunos economistas sostienen que a un ritmo menor

LOMA ABAJO

Desde 1981 las reservas nacionales empezaron a registrar una preocupante tendencia a la baja que no ha podido ser contrarrestada, y que ha sido presentada a la opinión pública en términos de una alarmante situación.
¿Que es lo que está pasando realmente con las reservas? Para empezar, hacia fines de 1980, los precios del café bajaron vertiginosamente y, en 1981, con ese ítem "por el suelo", comenzaron a presentarse los dolores de cabeza. Al tiempo que esto pasaba en el mercado del grano, el dólar se fortalecía internacionalmente y el peso se hacía relativamente más y más débil; las exportaciones colombianas iban perdiendo competitividad y la entrada de divisas, atacada por varios flancos, empezaba a enfrentar problemas serios. Tal situación se mantuvo durante 1981 y 1982 y la balanza comercial mostró en esos años déficits considerables. Sin embargo, el crédito externo alcanzó a compensar dicho déficit (completamente en 1981 y en gran parte en 1982), por lo que las reservas nacionales no se vieron muy afectadas.
No obstante, a medida que la crisis económica mundial se agravó, el campo para las exportaciones del país se fue reduciendo y la situación de la balanza comercial empeoró. Finalmente, la "explosión" de la,deuda latinoamericana el año pasado golpeó severamente la economía colombiana e influyó en el importante descenso que mostraron las reservas en 1983.
CORTE BRUSCO
La difícil situación que atraviesan los países del hemisferio, se ha reflejado en un brusco corte de las posibilidades de comercio con Colombia.
Las exportaciones a Venezuela, por ejemplo, que representaban el 30% de las exportaciones menores colombianas, disminuyeron en más de un 70% durante el 83. Esto, sin considerar el comercio fronterizo ni la entrada de divisas por los envíos de dinero de trabajadores colombianos en Venezuela que se vio afectada por la devaluación del bolívar en marzo del año pasado.
Por otro lado, aunque Colombia se encuentra en una posición claramente ventajosa con respecto a los demás países latinoamericanos, la banca privada sigue asociándola con problemas similares a los que aquéllos están enfrentando: deudas inmensas, moratorias en los pagos, reservas en situación crítica,etc. Así, al tiempo que el mercado internacional se ha contraído, las posibilidades de obtener créditos en el exterior se han reducido considerablemente. Como resultado de ello, en 1983 las reservas cayeron en 1.717 millónes de dólares, cifra respetable si se considera que el monto total de reservas del país era de $mil 651 millónes de dólares en diciembre del 82. Ahora bien, aunque la situación no es fácil porque las causas del problema no han desaparecido, los economistas se muestran relativamente optimistas al respecto.
COLCHON COMODO
Si bien en enero de este año las reservas del país cayeron en algo más de 250 millónes de dólares, Leonardo Villar, economista de Fedesarrollo, considera que-esta cifra no es una buena aproximación sobre lo que sera el promedio anual de "pérdidas". El descenso de reservas observado en enero, arrastra todavía deudas adquiridas durante los meses de noviembre y diciembre y, por lo tanto, puede tratarse de una magnitud inflada con respecto a lo que sucederá en los meses por venir. Además, aunque la caída de reservas sí es preocupante, Colombia cuenta todavía con un "colchón" relativamente cómodo de divisas. En efecto, el monto de reservas que hoy tiene el país es uno de los más altos de su historia reciente (excluyendo a los años de la bonanza), lo cual confiere un positivo margen de "tranquilidad" a su balanza de capitales.
Para este año se espera que el freno a las importaciones, así como el control a la fuga de capitales, se reflejen positivamente en el monto de reservas. De hecho, aunque ya se comienzan a ver los resultados de dichas políticas, una medida como la del dontrol a las importaciones tiene un efecto relativamente retardado en el tiempo, porque es necesario esperar a que las viejas licencias se terminen, y a terminar de pagar deudas ya contraídas. Por otra parte, se empieza a notar ya una recuperación de las exportaciones menores a los países desarrollados. Según las proyecciones de Fedesarrollo, aunque es de esperarse que las reservas sigan cayendo, parece que este año se reducirá el ritmo de disminución de las mismas.
Para fines de 1984, la institución calcula una baja cercana a los mil millónes de dólares, frente a los 1.717 millónes del año pasado.
Sin embargo, la suerte inmediata del país (mientras proyectos como el de Cerromatoso y el Cerrejón empiezan a producir divisas), sigue estando fuertemente ligada a las posibilidades de obtención de crédito externo. En términos generales, Colombia depende de la banca privada mundial y, por lo tanto, de los ojos con los cuales la miren los banqueros internacionales. -

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.