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| 6/10/1985 12:00:00 AM

LOS FRANCOS-TIRADORES

Las batallas entre guerrilleros no excluyen la continuación de la guerra contra las Fuerzas Armadas

La que parecía ser una guerra no declarada entre las FARC y su disidencia, el grupo Ricardo Franco, quedó oficializada con el comunicado del 3 de mayo enviado a la prensa por el Estado Mayor de las FARC. Los fuegos cruzados que habían tenido como escenario algunas poblaciones del Cauca prometen extenderse a todo el país. La meta que las FARC se han propuesto a escala nacional, de "efectuar una limpieza y aniquilamiento", no parece quedarles grande, ya dan parte de victoria en el Cauca: "inicialmente, la campaña se ha emprendido en el Cauca con éxitos contundentes, habiéndose logrado en días anteriores la aniquilación total de una escuadra de los desertores del grupo Ricardo Franco" dice un aparte del comunicado firmado en la Uribe por Manuel Marulanda, Jacobo Arenas y Jaime Guaracas. Y para que no quepa la menor duda se da la orden: "iniciar una campaña de aniquilamiento a nivel nacional contra los traidores de la paz y desertores de las FARC".
Semejante proyecto ha despertado diversas reacciones. El Tiempo del 10 de mayo, por ejemplo, lo registra en su editorial con cierta satisfacción: "No vamos a pecar de hipócritas o de blandengues sentimentalistas. La muerte de cualquier secuestrador poco nos conmueve". Es la tesis, ya expresada por mandos militares, de que en la guerra entre guerrilleros "no hay bala perdida". Pero la labor de "limpieza" es tan ambiciosa que lo que en la práctica anuncian las FARC es una guerra contra la casi totalidad de las organizaciones de la izquierda, armadas o desarmadas, en tregua o no, puesto que buena parte de sus integrantes pueden ser considerados "desertores de las FARC" o "traidores de la paz". Un militante del MOIR comentaba: "Qué será de nosotros que no hacemos sino denunciar al Partido Comunista y a las FARC como agentes de Moscú". En cuanto al M-19, buena parte de sus fundadores y jefes (Bateman, Fayad, Ospina, Navarro) fueron para empezar militantes de las FARC, de las cuales "desertaron" para fundar su propio movimiento. Con el EPL sucede otro tanto. Y las organizaciones de origen distinto también son señaladas explícitamente por las FARC en su comunicado por haberse aliado con los "francos": "El grupo desertor Ricardo Franco ha entrado en unión con otras organizaciones no involucradas en el proceso de la paz como el grupo Quintín Lame y el ELN, desarrollando diversas actividades proselitistas y acciones militares como las de Toribío, Miranda y Yumbo, secuestrando ciudadanos y negociando su rescate en Panamá y engañando a la juventud con dineros mal habidos y falsas promesas".
A todo esto hay que añadirle más complicaciones. El M-19, aunque las FARC no lo mencionen, estuvo aliado con el Ricardo Franco en la citada acción de Yumbo. El Quintín Lame, por su parte, anuncia que actuaría contra otro grupo guerrillero "en caso de que nuestro comando sea atacado o de que sean agredidas las comunidades indígenas", y de tales agresiones los dirigentes del Comité Regional Indígena del Cauca (CRIC) acusaron directamente en días pasados al Sexto Frente de las FARC. La que se viene, pues, es una guerra grande: "cubre la totalidad del país", como apuntan las FARC en su comunicado.
Y entre tanto la "otra" guerra no cesa, precisamente por la actividad del Ricardo Franco. Su último episodio fue la tentativa de asalto a la Escuela de Carabineros de Suba por treinta o cuarenta integrantes de ese grupo, en la cual resultaron muertos cuatro de ellos y un policía. "No es terrorismo sino acciones de hostigamiento al enemigo", dijo por teléfono a Caracol un "comandante José" del Ricardo Franco, explicando la acción, que ha sido--sin duda por su cercanía a Bogotá-destacada y amplificada por la prensa con un despliegue inhabitual. La confusión, así, no cesa de aumentar, entre comunicados, contracomunicados, tiroteos, declaraciones y titulares de prensa. El lenguaje ha cambiado otra vez.
"Campañas de limpieza y aniquilamiento por un lado", "acciones de hostigamiento al enemigo" por el otro: la palabra "paz" no se menciona ya sino para condenar a muerte a sus "enemigos". -
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