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| 8/3/2003 12:00:00 AM

¡Magia, magia!

El gobierno desaparece un hueco fiscal. El Emisor hace aparecer plata.

Antes de que muchos colombianos entendieran en qué consistía el famoso 'hueco' fiscal, éste desapareció como por arte de magia. El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, sacó del sombrero 3,3 billones de pesos y la semana pasada, al presentar al Congreso el proyecto de presupuesto para 2004, anunció que no hay ningún hueco. ¿Cuál fue el truco?

Cuando a comienzos de julio Carrasquilla advirtió la aparición de un "hueco" en el presupuesto del próximo año se refería a que los gastos del gobierno sobrepasaban los ingresos en un monto mayor al que se puede cubrir razonablemente con deuda. Es como si una familia, al hacer sus cuentas, encontrara que la suma del sueldo y el cupo de la tarjeta de crédito no le alcanzan para cubrir sus gastos. Hacían falta, según los cálculos preliminares del Ministro, cerca de 15 billones de pesos y sólo 12 billones podían conseguirse por la vía de mayores deudas. De ahí surgió el hueco de tres billones de pesos que mágicamente se cerró en el curso de las últimas semanas.

Los cálculos iniciales del presupuesto de 2004 indicaban que el déficit de todo el sector público iba a ser de entre 2,5 y 3,3 por ciento del PIB, dependiendo de los supuestos que se utilizaran para calcularlo. Lo primero que hizo el gobierno para cuadrar las cuentas fue escoger, entre todos los supuestos que estaba considerando, aquellos que fueran un poco más optimistas, de manera que el déficit del sector público fuera de 2,5 por ciento del PIB y no de 3,3. Lo segundo fue recortar o postergar algunos gastos. Y lo tercero que hizo el gobierno fue ir al Fondo Monetario Internacional (FMI) a pedir más cupo para la 'tarjeta de crédito'. Inicialmente había pactado con el FMI un déficit de 2,1 por ciento del PIB en 2004, pero ahora pidió permiso para subirlo a 2,5 por ciento.

Por el lado de los supuestos el cambio consistió en proyectar un mayor recaudo de impuestos, de un billón de pesos, contando con que la Dian se vuelva más efectiva en su persecución a los evasores. Por el lado de los gastos se decidió postergar para 2005 inversiones por 600.000 millones de pesos. Y el mayor cupo de endeudamiento que le autorizaría el FMI le permitiría al gobierno conseguirse un billón de pesos el año entrante. Así, después de hacer sumas y restas, éste encontró que en realidad el faltante presupuestal era de 2,6 billones de pesos y que podría cubrirlo sin necesidad de tomar medidas tan impopulares como adelantar el cobro del IVA o gravar las pensiones.

¿Como quedo?

El debate continuará ahora en el Congreso. Según el proyecto que le presentó el gobierno el pasado 29 de julio, el sector público se gastará 62,7 billones de pesos en 2004, sin contar la amortización de deudas. De éstos, casi las dos terceras partes (40,6 billones) se van en funcionamiento, es decir, en pagar el sueldo de los empleados y pensionados del sector público -desde maestros y médicos hasta congresistas- y en cubrir los gastos generales de las entidades del Estado. El 20 por ciento se dirige a pagar intereses y 14 por ciento a inversiones.

En lo que más gastará el Estado es en protección social. Para el efecto destinará 15,8 billones de pesos. Aunque esto suena muy justo, lo malo es que de ese dinero 10,5 billones se van en pagar pensiones a ex funcionarios públicos, maestros jubilados y, desde el próximo año, afiliados al Seguro Social. El medio millón de pensionados por entidades como Cajanal o la Caja de la Policía, por ejemplo, recibirán el próximo año seis billones de pesos en mesadas, es decir, casi lo mismo que todo el gasto en salud. El gobierno no ha dicho por ahora cuándo presentará al Congreso la propuesta de gravar las pensiones, pero seguramente lo hará antes de 2006.

El otro punto que resaltó el presidente Alvaro Uribe en la presentación del presupuesto es el de los ahorros fiscales del referendo, que incluye tres propuestas para que el Estado gaste menos. La primera es congelar durante dos años los gastos de funcionamiento a niveles de 2002, incluidos los salarios y las pensiones superiores a 664.000 pesos. La segunda es eliminar la existencia de pensiones del sector público superiores a 8,3 millones de pesos mensuales y, desde 2008, acabar con los regímenes especiales. Y la tercera, suprimir las contralorías en las regiones. Con esto se ahorrarían, según el Ministerio de Hacienda, tres billones de pesos en el presupuesto de 2004 y una cifra cercana a los dos y medio billones anuales hasta 2010.

Por el lado de los ingresos el gobierno piensa recaudar en impuestos 35,6 billones de pesos, 10,4 por ciento más que este año. ¿Cómo? Poniendo a más colombianos a pagar impuesto de renta mediante la 'cacería' de evasores que ha anunciado la Dian.

La semana pasada el gobierno logró tapar el reaparecido hueco fiscal, acudiendo al viejo truco de modificar los supuestos de las proyecciones. Logró así tranquilizar a la opinión pública, que había recibido con sorpresa y malestar los anuncios de nuevos apretones. Cuando apenas comienza la campaña por el referendo el gobierno entendió que no era el momento de hablar de huecos fiscales. Sin embargo no está garantizado que el problema esté solucionado. De qué tan realistas resulten los supuestos de mayores ingresos y menores gastos que utilizó el gobierno para cuadrar las cuentas dependerá que el hueco no reaparezca el año entrante, no ya como un faltante en el papel sino como déficit real de caja.
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