Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1993/09/06 00:00

MAS PETROLEO

Pruebas exitosas del pozo Volcanera-1 revelan la posible presencia de un segundo Cusiana en el piedemonte llanero.

MAS PETROLEO

MAS PETROLEO
UNA LLAMARADA CONSTANTE, QUE ARDIO 48 horas hace apenas ocho días en lo alto del pozo Volcanera-1, eliminó cualquier duda sobre la presencia de gas y petróleo en el lugar. Cuatro años y tres meses después de firmado el contrato de Asociación Recetor, ligeramente al occidente de Santiago de las Atalayas -donde aparecieron Cusiana y Cupiagua- los ingenieros de la companía Maxus Energy, operadora del contrato y propietaria del 53 por ciento de la sociedad que emprendió la exploración, supieron que habían tenido éxito.
Un éxito del que participan, además, la compañía alemana Delmain Oil and Gas, poseedora del 20 por ciento de las acciones; la British Petroleum -a la que definitivamente se le apareció la Virgen en Colombia-, propietaria del 10 por ciento de las acciones, y la empresa colombiana Inaquímicas, de Julio Mario Santo Domingo, que es duena del 17 por ciento de la sociedad y participaba por primera vez en un proyecto petrolero.
Los rumores sobre el nuevo yacimiento venían circulando desde hacia varios días. Pero sólo el pasado fin de semana, y después de que hace dos meses habían fracasado las primeras pruebas -por culpa de algunas fallas técnicas- se tuvo certeza del hallazgo.
Y aunque todavía es muy pronto para determinar su magnitud -pues faltan en realidad muchas pruebas, los estudlos sismológicos previos indican que podría tratarse de un yacimiento parecido al de Cusiana.
Al igual que sucedió con los pozos descubridores de Cusiana y Cupiagua, y en general con casi todos los pozos que se están perforando en la zona del piedemonte casanareno, dadas las dificultades del terreno, las compañías asociadas tuvieron que hacer una perforación de más de 19.000 pies de profundidad para encontrar el crudo. Y también, por eso mismo, el costo del pozo superó los 25 millones de dólares.
En estos momentos, Volcanera-1 está produciendo cerca de 500 barriles de petróleo diarios. Y su calidad es tan buena como la de sus vecinos del contrato de Santiago de las Atalayas. Es más, algunos expertos consultados por SEMANA consideran que dada la cercanía de Volcanera-1 con el pozo Cupiagua-1 (ver mapa), y el hecho de que los crudos encontrados en los dos sitios sean igual de livianos -42 grados API, en términos técnicos- es posible que se trate del mismo yacimiento.

BENDITO PIEDEMONTE Eso, sin embargo, no cambia mucho la significacian del hallazgo. Porque de tratarse del mismo yacimiento -el de Cupiagua, lo que haría el nuevo pozo es demostrar que sus dimensiones pueden ser superiores a los 500 millones de barriles que había estimado inicialmente la British Petroleum. Aunque los mismos expertos consideran que sería mejor si se trata de dos formaciones distintas porque eso demostraría que todas las especulaciones que se han hecho sobre el piedemonte pueden ser verdad.
En la actualidad, la exploración del piedemonte se realiza mediante 12 contratos de asociación, que cubren un millón 200 mil hectáreas y que requieren una inversión total cercana a los 800 millones de dólares, incluyendo la realización de cerca de 2.700 kilómetros de perfiles sísmicos y la perforación de unos 40 pozos. Ecopetrol, por su parte, tiene reservados tres campos para exploración directa, que requerirán de 2.400 kilómetros de sísmica y la perforación de nueve pozos con una inversión total de 120 millones de dólares.
En general, las perspectivas son bastante buenas, según lo aseguró el presidente de Ecopetrol, Juan María Rendón, en el reciente seminario sobre Cusiana realizado en Bogotá. El funcionario afirmó en su intervención que "con esta agresiva campaña exploratoria se estarán probando nuevas estructuras en el subsuelo del piedemonte donde, con la aplicación de los más recientes avances tecnológicos, esperamos descubrir acumulaciones de magnitudes importantes".
Y Rendón no es el único que piensa eso. Durante una visita que realizaron a Colombia varios periodistas británicos el pasado mes de abril, analistas de la British Petroleum aseguraron que en "Piedemonte", un contrato de Asociación en el cual la companía británica posee el 100 por ciento de las acciones, podrían existir reservas superiores a las de Cusiana. Y así lo reseñaron, entre otros, los articulistas del Financial Times, el Sunday Times, el Sunday Telegraph, el Evening Standar y el Scotsman .
Lo cierto es que el piedemonte casanareno apenas está comenzando a ser explorado. Según la mencionada intervención del presidente de Ecopetrol,"actualmente se perforan dos pozos confirmatorios en el campo Cupiagua, los cuales permitirán, hacia finales de este año, precisar las reservas de este campo; también avanza la perforación de los pozos Volcanera-l (que aún no había concluido), Liria-l y Aysisí-l en los contratos Recetor y Araguaney, cuyos resultados los tendremos a finales de 1993 o mediados del próximo año ". El resto apenas está en proyecto. Y es mucho lo que falta por explorar.

¿ Y AHORA QUE ?
La pregunta que surge de inmediato es que va a pasar si Volcanera -una vez terminadas todas las pruebas- resulta de una magnitud parecida a la de Cusiana, si se cumplen las expectativas que tiene la British con respecto al contrato Piedemonte y si resulta exitoso uno cualquiera de los otros nueve contratos. Porque si se teme que con unas exportaciones de 600 mil barriles diarios -como las que producirá Cusiana a partir de 1997- se puede desquiciar la economía, nadie sabe que podría pasar con una producción el doble de grande.
Para bien o para mal, Colombia tiene todas las trazas de convertirse en un país petrolero. Y aunque en algunos circulos existe la sensación de que lo mejor sería no buscar más crudo, lo cierto es que a estas alturas eso es imposible. No sólo porque ya están firmados los contratos y echarlos para atrás sería acabar con la imagen de seriedad del país, sino porque nadie sabe si el petróleo será un bien tan importante a la vuelta de unos años. Por eso, de acuerdo con un alto funcionario entrevistado por SEMANA -que prefirió reservar su nombre- lo mejor es "montarse desde ya en ese potro y tratar de domarlo. Lo demás no sólo parece muy cobarde, sino que podría resultar antieconómico". -

Colombia: ahora petróleo
"DESDE LA EPOCA DE LOS CONquistadores, Colombia ha sido una tierra de promesas. La tierra produjo oro y esmeraldas, carbón y minerales. Un clima cálido permite la cosecha, durante todo el año, de café y flores, dos valiosos productos de exportación. Su gente es reconocida por sus habilidades artesanales y su entusiasmo por la educación. Sin embargo, a pesar de su claro historial de crecimiento, su riqueza no se ha extendido más allá de la plutocracia. Ahora el país tiene un nuevo regalo de la naturaleza: petróleo. ¿Irá a parar a las mismas manos? ".
Tal es el primer parrafo de un artículo escrito por la revista The Economist a raíz de la visita del presidente Gaviria y su equipo de gobierno a la ciudad de Londres. Un artículo que, a pesar de su duro comienzo, resulta inusualmente amable con el país -lo que tiene que abonarse al criticado periplo-, al reconocer los grandes esfuerzos que se han hecho en los últimos años por superar los problemas que atentan contra la estabilidad económica y la tranquilidad política de la sociedad colombiana.
El artículo está centrado en las perspectivas que ofrece Cusiana para la economía nacional, y después de citar las tentaciones que puede causar la súbita riqueza recoge como suyas las afirmaciones de la mayoria de los analistas en el sentido de que "los colombianos no se gastaran su riqueza como Venezuela ". Para ello hace referencia a la tradición de manejo ortodoxo de la economía nacional y cita las reformas que se han producido en la última administración, haciendo énfasis en las bondades de la apertura económica.
Citando a Gaviria dice:"EI crecimiento continuará su tendencia positiva. El gobierno piensa que Colombia impulsado por la riqueza petrolera, será capaz de importar tanto como Argentina o Brasil en los próximos cinco años. Además se incrementarán la inversión extranjera y las exportaciones. Aunque Colombia mantiene un buen nivel de acceso al mercado norteamericano y a la Comunidad Europea, las puertas no están totalmente abiertas. La definición de Gaviria de lo que su país necesita es simple: no son donaciones, ni préstamos, sino comercio, comercio, comercio" En resumen, y a pesar de que el artículo no deja de señalar la violencia que sacude al país, y que para ellos es " la gran mosca en la sopa", el contenido global es bastante positivo. Y eso, en un país en el cual la tradición de los medios es totalmente contraria, constituye sin duda un gran avance en relación con el manejo de la imagen del país.

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