Martes, 24 de enero de 2017

| 2009/02/07 00:00

Nada que aprenden

Nada que aprenden

Los escándalos en Wall Street parecen pan de cada día. La semana pasada, el propio presidente estadounidense, Barack Obama, se mostró indignado por los datos que muestran que los excesos en el principal centro financiero del planeta continúan. Obama dijo que "algunas de las noticias que hemos visto en los últimos días hablan de empresas que recibieron ayudas y las han usado para reformar los baños o las oficinas".

El caso que más indignación ha generado, hasta ahora, ha sido el del banco Merrill Lynch, que en diciembre otorgó a sus ejecutivos entre 3.000 y 4.000 millones de dólares en bonificaciones por buen desempeño. Lo absurdo es que las bonificaciones se otorgaron en días previos a conocerse la pérdida de más de 20.000 millones de dólares en el último trimestre del año y antes de que Bank of America pudiera bloquear la decisión. Bank of America asumirá la operación de Merrill Lynch, con la ayuda del gobierno, que le otorgó un préstamo de 45.000 millones de dólares.

The Wall Street Journal denunció que mientras los bancos han recibido dinero del gobierno, ante su crítica situación, ellos siguen gastando en sus programas de relaciones públicas ante el Congreso.

Por ejemplo, Bank of America gastó el año pasado más de cuatro millones de dólares para ese fin, frente al millón de dólares de 2007. Uno de los excesos que le han dado la vuelta al mundo involucra a John Thain, hasta hace unos días el principal ejecutivo de Merrill Lynch. Según el canal de televisión Cnbc, Thain gastó 1,2 millones de dólares en redecorar su oficina y hacer un baño, incluida una caneca de basura de 1.405 dólares. Mientas su banco perdía millones de dólares, Thain llamó al decorador, Micahel Smith, el mismo que escogió Michelle Obama para cambiarle la cara a la Casa Blanca.

"Es el colmo de la irresponsabilidad, es vergonzoso. Lo que hace falta es que la gente de Wall Street que pide ayuda, dé prueba de moderación", dijo el presidente Obama, quien impuso un tope máximo de 500.000 dólares anuales para la remuneración de los altos directores de las empresas que reciban auxilios del Estado.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.