Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/08/09 00:00

‘No basta con crecer’

No es fácil que solo el crecimiento reduzca la pobreza. El ex presidente chileno Ricardo Lagos, quien visita a Bogotá la próxima semana, dice que la clave está en buenas políticas públicas.

El ex presidente Ricardo Lagos instrumentó entre 2000 y 2006 múltiples reformas sociales y los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y la Unión Europea. El ex mandatario estará en Colombia en Expogestión, en donde hablará sobre ‘Innovación para la creatividad’

SEMANA: Todos los países se preocupan por crecer, pero eso no siempre se traduce en bienestar para toda la población. ¿Cuál es la clave para hacer que le llegue a todos?

RICARDO LAGOS: Esa pregunta apunta al meollo del asunto. Al tema más crucial de repartir los frutos del crecimiento. Pero primero tiene que haber crecimiento. El pensar que usted sólo va a repartir a través de políticas sociales a la larga destruye la economía. Pero si usted cree que todo tiene que ser inversión porque crecer por sí solo resuelve el problema de los más desposeídos, a la larga lo que va a tener es una explosión social. El asunto es cómo combinar crecimiento con distribución. Estamos creciendo a un 4 ó 5 por ciento, pero ¿cómo garantizamos que ese crecimiento lo vean en la escuela o en el barrio, porque se mejoró la carretera? En algo se tiene que ver reflejado. Crecimiento y equidad son dos elementos que tienen que ir debidamente balanceados. De ahí lo crucial de las políticas públicas.

SEMANA: Hay quienes cuestionan el apoyo que se les da a los grandes capitales con estímulos tributarios para que traigan inversión, en lugar de concentrar el esfuerzo hacia la población más vulnerable. ¿Usted cómo lo ve?

R.L.: La base de todo es el crecimiento y en el mundo moderno eso significa aumentar los niveles de inversión. Para eso son fundamentales las normas de respeto a la inversión y la claridad para el sector privado. Hay que buscar los nichos donde hay ventajas comparativas y cómo ayudar a desarrollarlos. Ahí viene el tema de innovación y creatividad. Después hay que ver cómo ese crecimiento lo transformamos en políticas públicas para llegar a los más desposeídos.

SEMANA: Chile es ejemplo en acuerdos de libre comercio. ¿Usted cómo los ve?

R.L.: Los acuerdos de libre comercio son muy eficaces . Primero, porque establecen las reglas del juego de un comercio internacional con el país con el cual se hace el acuerdo. Segundo, que es aun más importante, es que un acuerdo de libre comercio para nuestros países en el fondo nos obliga a mejorar nuestros sistemas económicos porque exige un nivel mayor de excelencia. Por ejemplo, una cosa es decir puedo exportar carne a Europa, y otra, qué frigoríficos están de acuerdo con los estándares europeos. Eso obliga a tener conciencia de que el acuerdo nos exige a todos mejorar. Los acuerdos son muy buenos y uno tiene que prepararse para eso, para competir en un mundo globalizado y cada vez más competitivo.

SEMANA: La competitividad pasa necesariamente por elevar el nivel educativo.

R.L.: Claro. Si queremos llegar a una sociedad de innovación y competitiva, el tema de la educación es fundamental. Digámoslo francamente, durante el siglo XX nuestro problema de educación era de cobertura, cómo ampliábamos el número de establecimientos educativos. Uno ve las cuentas de los Presidentes mostrando cuántas escuelas se hicieron en sus períodos. Pero ahora, en muchos países, en Chile por ejemplo, ya tenemos un 100 por ciento en cobertura básica y en media un 95 ó 98 por ciento. Lo que sigue es pensar en la calidad educativa. Hay una relación muy estrecha entre la condición socioeconómica y el nivel de educación. En los barrios más modestos los niveles de educación son también más modestos. A partir de mejoras educativas hay que llegar a preparar a los jóvenes de hoy para los cambios del mañana. Enlazar la educación con el sistema económico.

SEMANA: Pasando al tema político, en los últimos meses en Colombia hemos tenido problemas con algunos vecinos por el tema de las Farc. ¿Pareciera que ha faltado una mirada común al problema?

R. L.: Yo siempre pensé, cuando fui presidente y trabajé tanto con el ex presidente Pastrana como el actual mandatario, Álvaro Uribe, que el caso colombiano es muy especial. Todos los países latinoamericanos tenemos que ponernos detrás del Presidente de Colombia para hacer lo que él piensa que se debe hacer. Hay una situación de guerrilla mezclada con narcotráfico. Las medidas que adopte o que tome el presidente Uribe deben ser apoyadas por América Latina. Los últimos acontecimientos le dan la razón al presidente Uribe. Yo pienso que los latinoamericanos debemos hacernos cargo de nuestros problemas.

SEMANA: ¿Cómo ve el futuro de América Latina?

R. L.: Lo primero que hay que decir es que llevamos un tiempo largo de consolidación de nuestros períodos democráticos, eso es positivo. Lo segundo es que me preocupa que con este verano de San Juan que hemos tenido en los últimos cinco años, cuando toda la región ha tenido un crecimiento importante, producto de la bonanza de las exportaciones, debimos aprovecharlo mejor.

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