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| 11/22/2005 12:00:00 AM

No cunde el pánico

Los analistas y los inversionistas extranjeros preferirían que Alvaro Uribe fuera reelegido, pero son optimistas sobre la economía colombiana aun si ello no fuera posible.

En el medio económico hay una verdad de a puño: los mercados son uribistas. La razón es simple: la reelección significa continuidad en la política económica y una cierta garantía de estabilidad en las reglas, dos factores críticos para la toma de decisiones de los empresarios. Es especialmente notorio este respaldo cuando el gobierno de turno ha respondido a las expectativas del mercado y generado condiciones favorables a la inversión. Así ocurrió con Menem en Argentina, Fujimori en Perú y Cardoso en Brasil, tras sus primeros períodos presidenciales. Por ello es entendible que los mercados extranjeros prefieran un fallo favorable de la Corte Constitucional acerca de la reforma que permite la reelección inmediata y también que en las últimas semanas ese tema sea el centro de atención no sólo de Colombia, sino de los analistas y los inversionistas interesados en el país. Como le dijo la analista Whitney Kane, de Morgan Stanley, a SEMANA, "en estos días los inversionistas preguntan primero por la reelección y después por asuntos técnicos, como si el gobierno va a seguir readquiriendo deuda externa". La opinión de las agencias de investigación de mercado, analistas de riesgo y de los banqueros de Wall Street es clave porque Colombia necesita financiamiento en el exterior para sostener el gasto público, e inversión extranjera para crecer. En momentos en que en el país las apuestas sobre el eventual fallo están divididas, no ocurre lo mismo en Nueva York y Londres. Allí la mayoría cree que la Corte declarará constitucional la reelección y así se facilitará la candidatura del presidente Álvaro Uribe. Según Robert Wood, analista senior de la Economist Intelligence Unit, los inversionistas ya han respondido a la mejoría en las condiciones económicas y de seguridad durante el gobierno Uribe y eso explica el incremento en inversión extranjera de los últimos años. Por ello, más que un repunte económico, se espera que los negocios continúen sin contratiempos. Incluso la percepción desde afuera tampoco es muy diferente ante un escenario de no a la reelección. En este caso hay consenso en que habrá turbulencia, movimiento en las tasas de interés y en el dólar, en las inversiones en TES y en el riesgo del país. Pero todos hacen énfasis en que sus análisis sobre Colombia privilegian los asuntos técnicos, las condiciones estructurales y la sostenibilidad de las políticas macroeconómicas y de seguridad. Es decir, con Uribe muy bien, y sin Uribe, bien. En ese sentido, no prevén un cambio drástico por parte de los candidatos a la Presidencia en la eventualidad de un gobierno de cualquiera de ellos. Según Kane, de Morgan Stanley, "si el presidente Uribe no puede continuar, quien lleve la antorcha no hará cambios sustanciales. Puede haber algo de volatilidad, pero una vez el mercado comprenda como se van a desarrollar los hechos, habrá una tendencia positiva". El ejemplo de Brasil es relevante. A pesar de la seria crisis política por acusaciones de corrupción contra el partido gobernante, esta no se ha traducido en una salida de capitales ni en una pérdida de confianza en el país. El tema de la transición es considerado crítico por algunos analistas. Wood, dijo que "cualquier incertidumbre sobre la respuesta del gobierno, sí podría incrementar la volatilidad, pero el mercado espera que Uribe acate el fallo si le es desfavorable". Pero, más allá de los efectos del fallo, la percepción de Wall Street sobre la madurez de la democracia colombiana es estimulante. Si bien son sensibles a los coletazos de la violencia, reconocen la seriedad de las políticas internas y el compromiso de sus gobernantes por sacar adelante el país. Como le dijo el analista Patrick Esteruelas de Eurasia Group, a su abanico de importantes clientes (bancos de inversión, fondos de riesgo y multinacionales petroleras) en una teleconferencia esta semana, "el grado de institucionalidad en Colombia es muy alto". Estas opiniones reflejan una confianza en el país. Según Alberto Ramos, economista senior para América Latina de Goldman Sachs, "la reelección no es crítica porque las reformas de Uribe han tenido acogida. La continuidad de las políticas preocupaba más un año atrás. Falta mucho saneamiento fiscal por hacer, pero las perspectivas de Colombia han cambiado desde hace dos años". Es este ambiente de optimismo el que ha permitido una relativa tranquilidad de los inversionistas y analistas extranjeros frente al tema de la reelección. Sus intereses son más de mediano y de largo plazo: esperan una prolongación de la política de seguridad, una reforma estructural de las finanzas que permita reducir el déficit fiscal y la vulnerabilidad externa del país, incentivos tributarios y, obviamente, estabilidad jurídica y comercial. En ese sentido, la mejor manera de reducir una eventual incertidumbre en esta etapa preelectoral, dicen, sería tener una mayor claridad acerca de los candidatos y sus programas de gobierno. Este escenario, sin embargo, es visto como una necesidad siempre y cuando no pase la reelección, algo que para muchos analistas en el exterior es poco probable. Consideran que la Corte, en palabras de Esteruelas, de Eurasia Group, "no opera en un vacío político y que las presiones en torno a esa institución no se pueden ignorar". Por ejemplo, Morgan Stanley, quien también le da peso a la opinión pública en sus análisis, sigue pronosticando en su último reporte, fechado el 6 de octubre, un fallo que declara constitucional la reelección. El país sigue expectante.
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