Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/04/09 00:00

El tsunami de los ‘Panama Papers’

Hasta dónde puede llegar el escándalo por estas revelaciones y qué repercusiones puede tener.

El presidente Juan Carlos Varela afirmó que “los mal llamados” Papeles de Panamá no son un problema de su país, sino de muchos otros cuyas estructuras son todavía vulnerables para ser usadas en actividades ilícitas. Foto: A.P.

La filtración de millones de documentos privados de la firma panameña de abogados Mossack Fonseca desató un tsunami de tales proporciones que sacudió a todo el planeta. Monarcas, jefes de Estado, gobernantes, políticos, escritores, estrellas del deporte y la farándula y miles de empresas que figuraban como clientes de este bufete saltaron a la picota como posibles evasores de impuestos o, en algunos casos, como sospechosos de ilícitos aún más graves. Panamá, por su parte, quedó expuesta ante el mundo como el país que se presta para que ricos y poderosos oculten su riqueza o aprovechen su opacidad.

La reacción global frente a esta revelación fue enérgica, pues desde la crisis financiera de 2008 el mundo le viene cerrando el cerco a los paraísos fiscales. Y con este escándalo, para muchos quedó en evidencia que el país centroamericano es un obstáculo en esta lucha por la transparencia.

La información filtrada dejó claro que la privacidad en los negocios se está acabando en la era de las redes sociales y los hackers anónimos. Estaba contenida en más de 11 millones de documentos –facturas, correos y reportes de operaciones comerciales–, llegó al diario alemán Süddeutsche Zeitung, y fue divulgada además por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). Paradójicamente, alguien logró desentrañar lo que ha sido impenetrable para las autoridades. Y sin que aún se conozcan sus razones, decidió ventilarle al mundo la información.

Aunque no todos los que han quedado al descubierto en este escándalo son evasores o incurrieron en actos ilegales o indebidos, las autoridades de cada país han anunciado que investigarán a los mencionados, aunque se sabe que no podrán usar como prueba los datos destapados, pues no fueron obtenidos legalmente.

La documentación hace referencia, con detalles, a 14.000 clientes de Mossack Fonseca que usaban compañías offshore creadas en Panamá y en otras jurisdicciones como Islas Vírgenes. Estas sociedades, que son herméticas para las autoridades o quien quiera investigar, quedaron en el ojo del huracán.

Cabe señalar que una empresa offshore,aquella que está registrada en un país diferente al cual el beneficiario tiene su actividad económica principal, no es en sí misma ilegal. Se pueden usar legítimamente por razones de seguridad, para reducir costos en sucesiones, tener mayor eficiencia tributaria o para facilitar el comercio internacional. El problema, es decir la ilegalidad, se presenta cuando el beneficiario de una de estas sociedades la usa como mecanismo de evasión fiscal en su respectivo país o para otros propósitos ilícitos, como lavar dinero o financiar el terrorismo.

Según la investigación de ICIJ, la firma Mossack Fonseca, constituida en los años ochenta, es experta en crear sociedades offshore. Se considera que es el cuarto mayor bufete del mundo especialista en estos servicios. Ellos han negado facilitar los ilícitos. “Nada en los documentos filtrados sugiere que se haya hecho algo malo o ilegal. Nosotros no ofrecemos soluciones cuyo objetivo sea ocultar ilícitos como la evasión de impuestos”, manifestó el bufete en un comunicado en su página de internet.

Ramón Fonseca Mora, abogado de la firma, quien hasta hace poco fue ministro consejero de la Presidencia de Panamá, dijo en varias declaraciones que puede ser probable que alguna de las estructuras jurídicas creadas por el bufete puede haber cometido algún ilícito. Pero “si un carro atropella a una persona, la fábrica del carro no es culpable”, afirmó en una de las entrevistas.

La realidad es que, mientras la firma de abogados da explicaciones, en el mundo crece la indignación, porque algunos ciudadanos poderosos y grandes compañías tratan de evadir impuestos o tributar menos, mientras otros sí tienen que pagar.

El impacto inicial del escándalo se sintió en Islandia con protestas que provocaron la renuncia del primer ministro, David Gunnlaugson, vinculado en los documentos de Panamá (ver recuadro). En otros países también hubo reacciones. El ministro francés de Finanzas anunció que su país volvió a incluir a Panamá en su lista de refugios fiscales con todas las consecuencias que ello implica. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló que la “evasión de impuestos es un gran problema mundial” y Ángel Gurría, secretario general de la Ocde, fue aún más enérgico y señaló que Panamá es “el último gran reducto que sigue permitiendo que fondos sean ocultos (sic) para las autoridades fiscales y policiales”.

El gobierno de Panamá se declaró indignado y atacado. El presidente Juan Carlos Varela afirmó que defenderán con fuerza la imagen internacional de su país y advirtió que vienen haciendo grandes reformas para “hacer cada vez más sólidos y transparentes los servicios financieros y legales de Panamá”. La preocupación en el istmo no es para menos. Después del negocio que genera el canal, la industria más importante de Panamá es la financiera. Y todavía nadie sabe cuál va a ser el epílogo de este escándalo en la fuga de capitales de ese país.

Coletazo en Colombia

Los Papeles de Panamá constituyen la mayor filtración de la historia y tocaron a casi todo el planeta. Según el portal Connectas, socio del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, unos 850 colombianos están vinculados con las pesquisas.

El periodista Carlos Huertas, director de Connectas, quien lidera el tema en Colombia, asegura que entre los clientes de la firma figuran personas reconocidas en la vida empresarial, social y política del país. Aclara que, dada la reserva tributaria, no hay forma de acceder al registro de contribuyentes de Colombia para contrastar la información encontrada en los documentos que llegaron al diario alemán.

Hasta el momento, Connectas ha decidido revelar algunos pocos nombres de la lista de colombianos. Según Huertas, los seleccionaron con el criterio de que son personas que han tenido responsabilidades públicas o que desde sus actividades privadas tienen alta cercanía con el poder.

En la lista divulgada figuran los negociadores de Colombia en los acuerdos de paz Humberto de la Calle y Frank Pearl; el exalcalde de Sincelejo Jesús Antonio Paternina; los hermanos costeños Hernán y David Maestre Castro; el exministro de Hacienda Alberto Carrasquilla; el exsuperintendente Fi-nanciero Augusto Acosta; el actual ministro plenipotenciario de la embajada de Colombia en Washington, Andrés Florez; el parlamentario Alfredo Ramos Maya; el catedrático universitario Roberto Hinestrosa Rey; el abogado y político Camilo Gómez, quien aparece como el fundador de Mossack Fonseca en Colombia; el consultor Miguel Silva y los empresarios Carlos Gutiérrez Robayo, Luis Alberto Ríos Velilla y Juan Samy Merheg Marún.

Los mencionados dieron sus explicaciones al mismo portal. La mayoría afirmó que el régimen colombiano permite a sus ciudadanos y residentes tener activos e inversiones en el exterior, reportadas y registradas debidamente, lo que incluye el pago de impuestos. Otros contestaron que tienen sociedades en Panamá por razones de seguridad, pero que están constituidas legalmente. Algunos negaron tener vínculos con las empresas descritas y hubo quienes afirmaron que las sociedades fueron creadas en el pasado pero hoy no están activas.Es difìcil saber cuáles de estas explicaciones son reales y cuáles no, pues la veracidad de las mismas solo se podría establecer con base en información sobre las cuentas de banco y las declaraciones de renta, ninguna de las cuales está disponible.

El escándalo de los Papeles de Panamá es absolutamente necesario pero tiene algo de injusto. Es necesario porque Colombia históricamente es un país donde la evasión ha sido rampante. Esto obedece a varios factores, uno de los cuales es el de los altos impuestos que no están asociados a la generación de ingresos sino a la posesión de activos que no necesariamente generan renta. Es decir el predial, el impuesto a la riqueza y la renta presuntiva. El monto de estos tiene agobiados a los colombianos, quienes no ven en la calidad de los servicios que presta el Estado la retribución de esos pagos.

Pero esta cultura de evasión no puede mantenerse indefinidamente y este escándalo va a cerrarle el cerco a esos paraísos y va a ayudar a ubicar a los evasores y capturar a los lavadores.

Pero así como en Panamá hay centenares de personas y empresas–quizá la mayoría- que evaden impuestos, en un escándalo como el de la semana pasada con frecuencia caen justos por pecadores. Igualmente hay muchas personas y empresas muy importantes que tienen cuentas y operaciones en Panamá totalmente legales, por encima de la mesa, registradas en el Banco de la República y declaradas ante la Dian. Muchos de estos lo hacen por la facilidad de hacer operaciones comerciales, pues en Colombia, al día de hoy, está prohibido tener cuentas en dólares. Y ahí está el ingrediente de injusticia: el manto de sospecha que ha levantado el escándalo recae por igual sobre todos los nombres que saltan al ruedo público y el buen nombre de ciertas personas y empresas resulta inevitablemente mancillado.

Relaciones entre vecinos

El escándalo de los Papeles de Panamá tiene gran relevancia para Colombia por varias razones. En primer lugar por la estrecha relación comercial que sostienen los dos países. Panamá es un socio estratégico para muchas de las principales empresas colombianas, lo que significa que lo que suceda con el vecino repercutirá en el país.

Pero la mayor importancia radica en el momento en que se presentó la filtración. Actualmente, los dos países negocian un acuerdo de intercambio de información tributaria, un tema sumamente álgido que ha calentado la relación binacional.

Cabe recordar que en 2014 el gobierno colombiano declaró a Panamá paraíso fiscal, lo que desató una gran tormenta en ambos lados de la frontera. En busca de una fórmula conciliatoria, Colombia retiró a ese país de la lista negra y dio un plazo para seguir negociando.

Esta semana está prevista una nueva ronda de conversaciones. Para algunos, los últimos sucesos podrían presionar al gobierno del presidente Varela para llegar a un acuerdo tal como lo quiere Colombia, que es un intercambio automático de información, mientras que las autoridades panameñas solo aceptan casos individuales por requerimiento judicial. Otros afirman que, por el contrario, el escándalo que sacude al istmo podría endurecer su posición, lo que tensionaría aún más la relación entre ambos países. Panamá volvió a lanzar la advertencia de que a todo país que lo declare paraíso fiscal le aplicará la llamada Ley de Retorsión que le permite tomar medidas represivas contra esa nación y sus empresas.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, aprovechó la oportunidad para enviar un duro mensaje. Señaló que la filtración es un campanazo para quienes tengan capitales ocultos en Panamá. “Se acabaron los escondites”, dijo. Una prueba de que no estaba hablando en chiste es que Colombia ya firmó un acuerdo de intercambio de información de cuentas bancarias con Estados Unidos.

Para las autoridades de impuestos hay mucho dinero de colombianos en el exterior que no ha sido declarado en el país. De allí la insistencia de firmar un acuerdo para el intercambio de información con Panamá para poder rastrear a esos contribuyentes que le están haciendo conejo al fisco.

Por eso, el escándalo de los Papeles de Panamá podría servir para que muchos colombianos normalicen los activos que tienen en el exterior y que no han declarado. Según la ley, los contribuyentes que posean capitales o bienes fuera del país, que no hayan declarado, pueden legalizarlos pagando, este año, una tarifa del 11,5 por ciento de impuesto, lo que les evita ser  requeridos por la Dian y tener que pagar una sanción hasta del 200 por ciento.

A la fecha, 21.121contribuyentes han declarado a la Dian, activos en el exterior por un valor de 140,8 billones de pesos. De estos, ya se normalizaron 3,3 billones de pesos, es decir, que con la tarifa del año pasado (10 por ciento) le han ingreso al tesoro nacional 330.550 millones de pesos. Los plazos para presentar la declaración para la normalización tributaria van del 11 al 24 de mayo.

Analistas afirman que este escándalo puso de presente la necesidad de que Colombia permita abrir cuentas en dólares en los bancos locales, que hoy está prohibida. El experto tributario Santiago Pardo dice que el país se quedó rezagado en esta materia. Si se permitiera abrir cuentas en dólares, probablemente el 50 por ciento del dinero que sale a paraísos fiscales se quedaría en Colombia.

El senador Iván Duque afirma que en la lista de los Papeles de Panamá seguramente hay personas y empresas que declaran ese patrimonio en Colombia, pero que abren cuentas en el vecino en dólares, porque no existe el servicio en el país. “Un país como Colombia debe tener esa posibilidad, por transparencia, facilidad para hacer negocios internacionales y fiscalización”

En resumen, la filtración, que ha tenido un enorme despliegue mediático, es un campanazo de alerta para los que ocultan capitales y por supuesto para Panamá, pues quedó a ojos vista de todo el mundo que le exigirá cumplir la normatividad internacional sobre transparencia. Además, tras esta filtración –que se ha repetido en otras ocasiones– se comprueba que se ha perdido la privacidad en los negocios, un asunto que traerá grandes consecuencias para los ciudadanos y empresas, y que todavía no se ha dimensionado. 

Correos comprometedores

Los mensajes conocidos dejan en claro que en algunos casos estas empresas buscaban mucho más que ‘eficiencias tributarias’.

Lo cierto es que además de nombres, en las revelaciones de Connectas se observan correos comprometedores. Según Huertas, al leer los archivos del bufete se evidencia que no solo son testigos de la apertura de empresas, sino que además prestan asesorías sobre cómo utilizar estas empresas para justificar cuentas y para mucho más que lograr las denominadas ‘eficiencias tributarias’. Por ejemplo, un empleado de Mossack Fonseca le escribe a un cliente: “Le mencionamos nuevamente el tema de refacturación para que se lo proponga al gerente y puedan sacar los excedentes de dinero de la compañía”.

La denominada ‘refacturación’ es uno de los servicios que ofrece el bufete panameño. Se trata de emitir facturas por servicios a través de empresas de papel para justificar gastos en empresas colombianas y reducir los impuestos a pagar.

La mayor parte de los mensajes de los empleados de Mossack Fonseca son cuidadosos en no mencionar los nombres de los clientes. Como el siguiente caso: en una reunión con un abogado colombiano, los empleados del bufete relataron: “Habíamos quedado pendientes en revisar un tema de refacturación que le envié propuesta (sic), pero el cliente desafortunadamente ya había sacado algunos montos y sustentado algunas partidas. Entonces concluimos que lo mejor era hacerlo para un próximo monto ya que podría ser muy visible ante la DIAN, para el mismo cliente y un riesgo para nosotros emitir una factura por un dinero que ya no está”.

También se refieren a otra reunión que “tuvo como objetivo confirmar e iniciar una refacturación por 1.750.000 dólares. Enviamos ya las primeras facturas con fecha 30 de junio, esta refacturación va de junio a diciembre en pagos mensuales. El concepto de la factura a emitir es: Servicios y Consultoría en Investigación de Mercados. Utilicemos cualquiera de las compañías de Nevada”.

Según los reportes internos de Mossack Fonseca, un grupo de asesores tributarios y auditores de la firma Servientrega iniciaron una refacturación de 130.000 dólares. En las comunicaciones se menciona que esto se habría organizado con la “asesora personal de Doña Luz Mary Guerrero”, una de las accionistas de la firma. De acuerdo con los reportes, Efecty, la compañía de giros de Servientrega, también usó estos servicios. En mayo de 2011, empleados del bufete intercambian un correo para refacturarle 1.250.000 dólares. Para esta investigación, Connectas señala que contactó telefónicamente a la persona designada en la firma de mensajería como asesora de Luz Mary Guerrero para comunicaciones, y envió por escrito las inquietudes sobre el tema, sin que al cierre de la publicación se tuviera respuesta alguna.

Dentro de los documentos procesados por Connectas encontraron la triangulación como otra de las figuras usadas para evadir impuestos. En un correo de marzo de 2011, Mossack Fonseca describe una reunión con unos clientes que “necesitan una compañía en Panamá porque están trayendo de China unos equipos para gimnasia y entrenamiento físico todo encaminado al corazón, por tal razón quieren que China le facture a Panamá y Panamá a Colombia para poder dejar el margen de ganancia en Panamá”.

"Quiero publicar estos delitos"

Cómo 400 periodistas de 80 países se dieron a la titánica labor de verificar y procesar 2,6 terabytes de información enviada por un anónimo.

A comienzos de 2015, un periodista del Süddeutsche Zeitung (SZ), el diario más grande de Alemania, recibió un mensaje de solo una línea: “Hola. ¿Están interesados en datos?”. Cuando respondió que sí, el informante anónimo le dijo que se trataba de “más datos que los que jamás ha visto”. Pero de inmediato puso condiciones: “Mi vida está en peligro. Nos comunicaremos a través de un medio encriptado. No habrá encuentros. Y lo que vaya a publicar será su decisión”. Antes de terminar, el reportero le preguntó por qué filtraba la información. La respuesta: “Quiero hacer públicos estos delitos”.

Con el paso de los días, los datos empezaron a llegar al periódico con sede en Múnich, y al cabo de unos meses sus periodistas tenían 2,6 terabytes con correos electrónicos, documentos en PDF, imágenes y apartes de la base de datos interna de la firma panameña Mossack Fonseca. Se trataba, sin duda, de la filtración más grande de la historia en manos de la prensa. El Cablegate de WikiLeaks de 2010 abarcó solo 1,7 gigabytes; los Offshore-Leaks de 2013, 260, y los Swiss-Leaks de 2015, 3,3. La filtración del contratista de la CIA Edward Snowden involucró 4,8 millones de documentos. Los denominados Papeles de Panamá, en cambio, reúnen 11,5 millones.

Cuando se dieron cuenta de las dimensiones, los periodistas del SZ, que sostienen que la fuente hasta hoy se mantiene anónima y no ha exigido retribución, decidieron acudir al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. La organización, experimentada para procesar bases de datos delicadas, les permitió a los reporteros del SZ contactar a más de 100 medios de comunicación de 80 países. Tras reuniones secretas en Washington, Múnich, Londres y Lillehammer (Noruega), cerca de 400 periodistas se dieron a revisar los documentos.

No quedó títere con cabeza

Jefes de Estado, funcionarios, la hermana del rey de España y hasta la enfermera de Hugo Chávez están salpicados por la mayor filtración de datos financieros de la historia.

Islandia: menos de 24 horas después de desatado el escándalo, 10.000 manifestantes en Reikiavik (el 10 por ciento del total) obligaron a dimitir al primer ministro, Sigmundur David Gunnlaugsson, por vínculos con una compañía offshore acreedora de los bancos islandeses, que se derrumbaron en 2008 y llevaron a un plan de salvamento del FMI.

Venezuela: el país sale en 241.000 documentos filtrados, pero sobre todo llamaron la atención las millonarias cuentas del exjefe de seguridad del Palacio de Miraflores Adrián Velásquez y su esposa, la enfermera de Chávez y, además, extesorera de la Nación Claudia Díaz Guillén. Las fechas coinciden con la reelección chavista en 2012.

Rusia: allegados y contratistas de Vladimir Putin crearon una red de sociedades offshore por más de 1.750 millones de euros. Entre los nombres está el mejor amigo de Putin, Sergei Roldugin. A raíz de los documentos filtrados, el gobierno ruso acusó a ICIJ de montar un “engañoso ataque informativo” encabezado por Estados Unidos.

España: Pilar de Borbón, hermana del rey Juan Carlos, fue presidenta de la sociedad Delantera Financiera desde agosto de 1974 (un mes después de que su hermano subió al trono) hasta 2014, cuando fue disuelta (cinco días luego de que Felipe VI se convirtió en rey de España).

Arabia Saudita: el rey saudí, Salmán bin Abdulaziz, usó una sociedad en la Islas Vírgenes Británicas para pagar dos hipotecas de casas de lujo en Londres y un yate registrado en un territorio británico de ultramar.

Argentina: el presidente Mauricio Macri está en el escándalo por formar parte del consejo de Fleg Trading, una sociedad offshore de Bahamas. La firma aparece activa hasta 2009, cuando Macri era jefe del gobierno de Buenos Aires.

Reino Unido: el primer ministro David Cameron admitió haberse beneficiado del fondo de inversión Blairmore, dirigido por su padre, Ian Cameron, en un paraíso fiscal para blindar a su empresa del pago de impuestos. Reconoció haber tenido 5.000 títulos, que supuestamente vendió cuatro meses antes de ser primer ministro.

Francia: La familia ultraderechista Le Pen ha sido la más salpicada, pues Frédéric Chatillon y Nicolas Crochet, dos de los imputados el año pasado por financiación ilegal del Frente Nacional para la campaña de 2012, ocultaron fondos en centros offshore en Asia y el Caribe. El escándalo se une a la investigación que se le realiza a Jean Marie Le Pen por posible blanqueo de dinero y fraude fiscal de 2,2 millones de euros.

Marruecos: el rey Mohamed VI aparece en los papeles por medio de su secretario personal, Mounir Majidi, presidente del grupo empresarial Siger, propiedad de la familia real. Mediante sociedades en las Islas Vírgenes Británicas, compraron el velero real Al Boughaz y un hotel parisino por 36 millones de euros. La polémica radica en el silencio de la prensa oficial.

China: un tercio de las compañías gestionadas por Mossack Fonseca son de Hong Kong y China continental. Se filtraron los nombres de los familiares de las elites del régimen chino, entre ellos el presidente Xi Jinping, miembros del Partido Comunista y hasta el esposo de una de las nietas de Mao Zedong, Chen Dongsheng. Todo en cuentas de las Islas Vírgenes Británicas.

Uefa-Fifa: la Fiscalía suiza entró a la sede de la Uefa para solicitar documentos sobre los contratos de venta de derechos televisivos de la Liga de Campeones en Ecuador, en 2006, a la empresa Cross Trading, con sede en Nieu, un paraíso fiscal. Además, las autoridades afirmaron que estos servirían para la investigación por corrupción en la Conmebol. El presidente de la Fifa, Gianni Infantino, firmó estos contratos.

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