Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/12/08 00:00

Plata cara

Para contener la inflación, este año el Banco de la República subió varias veces sus tasas de interés y con ello acabó con el crédito barato. Ojo con endeudarse en 2008.

Plata cara

La fiesta del consumo con crédito barato y abundante se acabó. La enorme liquidez que tenían los bancos hace 18 meses y que les permitió ofrecer créditos a manos llenas y a bajas tasas de interés se redujo considerablemente. Hoy endeudarse es mucho más costoso y el próximo año la situación pinta peor.

Algunos temen que esto podría desacelerar el crecimiento de la economía en 2008 y otros advierten que con tasas más altas los deudores se verán en dificultades para pagar a los bancos los préstamos tomados, con lo que se podría disparar la cartera vencida que ya comenzó a crecer a un ritmo más acelerado.

Pero, si todos estaban tan contentos, ¿por qué subieron los intereses? Por lo que siempre pasa en economía, que cuando la fiesta está más buena, hay que terminarla. El Banco de la República, fiel vigilante de la inflación, sintió este año pasos de animal grande que amenazaban con disparar los precios al consumidor y tuvo que actuar con los instrumentos que dispone: subir sus tasas de interés y tomar algunas otras medidas complementarias para cerrarles un poco la llave de la liquidez a los bancos.

En la medida en que el consumo siguiera disparado, estimulado por los préstamos bancarios entregados a diestra y siniestra, en algunas ocasiones, sin un adecuado análisis de riesgo, se ponía cada vez más en peligro la meta de inflación. Era necesario entonces bajarle la dinámica al crédito que estaba creciendo el año pasado a tasas históricas.

Y aunque esto sea cierto, muchos temen por las consecuencias del incremento en las tasas de interés, pues recuerdan el doloroso pasado, en la crisis de finales de los 90, cuando muchos se quedaron 'colgados' en sus pagos a los bancos.

Karl Lippert, presidente de Bavaria, la más grande empresa privada del país, ha advertido que la espiral alcista de las tasas de interés es una de las mayores amenazas para la economía el próximo año, en especial para los consumidores y las pequeñas empresas. "En el segundo semestre, esta situación ya empezó a golpearlos, como se puede ver en el crecimiento más lento del consumo privado y en la cartera vencida, que ha aumentado notoriamente. Si esto sigue así en 2008, producirá un retroceso significativo en el crecimiento económico y la inversión en Colombia", le dijo a SEMANA.

Pero ni el gobierno ni el Emisor son tan pesimistas. En las proyecciones para 2008 se espera un menor ritmo de crecimiento económico, mas no un retroceso significativo. Es más, para hacerlo sostenible, los analistas privados están de acuerdo en que es necesario disminuir el paso.

Según el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, se requiere enfriar un poco la demanda de crédito y bajarle al consumo para no correr riesgos con la inflación, con la cartera de los bancos y de paso hacer sostenible el crecimiento de la economía.

Los banqueros, que suelen ser los malos del paseo por las altas tasas de interés que cobran, afirman que estas son las consecuencias de la política del Banco de la República y descartan deterioros preocupantes en la cartera de crédito. La banca en su conjunto tiene prestados 120 billones de pesos, de los cuales 34,5 billones son créditos de consumo. La proporción de cartera vencida está en niveles mucho más bajos que cuando la crisis. Hoy las deudas en mora suman 3,9 billones, es decir, poco más del 3 por ciento de todo lo prestado. A finales de los 90 llegó a representar más del 16 por ciento.

Para la presidenta de la Asociación Bancaria (Asobancaria), María Mercedes Cuéllar, el aumento en los intereses es el resultado de lo que buscaba el Banco de la República desde abril del año pasado, para bajarle dinámica al crédito. Las medidas que ha tomado el Emisor han encarecido la materia prima de los bancos, es decir, la plata. Los bancos han tenido que captar recursos más caros y ese mayor costo lo trasladan luego a los préstamos.

Además de aplicar 14 incrementos en año y medio, el Banco de la República ordenó a los bancos hacer un encaje (congelamiento de recursos) de los depósitos en cuenta corriente y de ahorros. Los dineros congelados no pueden ser prestados. Esto limita su liquidez y por consiguiente, el recurso dinero se vuelve más costoso.

Como dice Luis Juango Fitero, presidente del Bbva, "el Banco de la República quiere que los bancos le bajen a la dinámica del crédito Para ello, sube sus tasas. Y el efecto lo estamos sintiendo. La dinámica de crédito está decreciendo".

Los banqueros dicen que no por cobrar más por los préstamos están haciendo más utilidades o se la están ganando toda. Los indicadores de rentabilidad del negocio a octubre presentan niveles ligeramente inferiores a los del año pasado, aunque siguen siendo superiores al promedio histórico de la última década y reflejan un sector en condiciones más favorables y en recuperación después de la fuerte crisis de los 90.

Endeudarse con prudencia

Lo que ha pasado en el transcurso de 2007 en materia de intereses se puede ver fácilmente en la fotografía de la tasa de usura, que es el nivel máximo al cual se puede prestar en Colombia. El año comenzó con un nivel de 20,75 por ciento efectivo anual. Entre enero y marzo todos los créditos que otorgaron los bancos se tuvieron que situar por debajo de ese tope, lo que acabó de estimular el consumo, pues realmente eran las tasas más bajas en muchos años.

Sin embargo, para el segundo trimestre este tope que calcula la Superintendencia Financiera subió al 25,12 por ciento y termina el año en 31,89 por ciento. Es decir, los intereses subieron 11 puntos porcentuales en los últimos 12 meses.

La referencia de la usura es importante porque en ciertas modalidades de préstamos, como las tarjetas de crédito, los bancos se suelen 'pegar' a ese tope. Así, en la medida en que el techo de la usura comienza a subir, es frecuente que los nuevos créditos se vayan encareciendo.

En otras modalidades como los préstamos de consumo o de libre inversión, o los ordinarios que se otorgan a las empresas, el incremento ha sido más leve este año, pero ha subido.

Para el primer trimestre de 2008 se espera que los topes de usura presenten otro incremento, pues esa es la tendencia con la que termina el año. Además, los entendidos sostienen que todavía falta sentir a plenitud las alzas que ha aplicado el Banco de la República, que el próximo viernes, en su última junta directiva del año, podría decidir un nuevo incremento.

La fórmula parece sencilla para bajarle dinámica al crédito. Qué tanto funcionará, está por verse. Según la Superintendencia Financiera, durante octubre la cartera bruta de los establecimientos de crédito tuvo un crecimiento anual de 28,3 por ciento. Si bien es un menor ritmo (un año atrás crecía al 32 por ciento), todavía refleja un mercado de crédito dinámico y unos consumidores contentos con gastar, muchos de ellos al debe.

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