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| 5/19/2012 12:00:00 AM

¿Por qué bajó la pobreza?

La mejora en el índice de pobreza, que disminuyó 3,1 puntos entre 2010 y 2011, es una buena noticia, pero no se debe perder de vista que todavía muchos colombianos viven en condiciones de vulnerabilidad y la inequidad sigue muy alta.

La semana pasada se divulgaron cifras muy alentadoras para el país en materia social. En el último año el porcentaje de los habitantes que viven en situación de pobreza bajó a 34,1 por ciento, lo que en plata blanca significa que 1.218.000 personas salieron de pobres. Por su parte, la extrema pobreza se redujo a 10,6 por ciento, es decir, hay 674.000 indigentes menos.

También la desigualdad bajó, aunque mucho más levemente. El índice Gini -la forma más usada para medir la inequidad de un país, donde cero representa la perfecta igualdad y 1, desigualdad- bajó de 0,560 a 0,548 en el último año (ver recuadro). Al ritmo que está cayendo la pobreza en Colombia, cumplir con el primero de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio ya no es un sueño. El país debe llegar a 2015 con un índice de pobreza de 28 por ciento y con una indigencia de 8,8 por ciento.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos no podría estar más contento con las cifras en materia social, pues en las últimas encuestas su favorabilidad ha sido más fuerte entre los estratos 5 y 6, mientras que en los más bajos la población se ha declarado más insatisfecha. El propio jefe de Estado llegó a decir que hay un cortocircuito que ha impedido que los más pobres sientan que el gobierno está haciendo algo por ellos.

¿Pero cuáles son las razones de la caída en la pobreza y la indigencia? El resultado, dice el director de Planeación Nacional, Mauricio Santamaría, es la consecuencia de una conjunción de factores entre los que se encuentran el mayor crecimiento económico, la disminución del desempleo, el aumento en el nivel de ingreso de los colombianos de menores recursos y políticas sociales más focalizadas.

El año pasado, Colombia registró un crecimiento económico de 5,9 por ciento, uno de los más altos del mundo, y la tasa de desempleo se situó en cerca del 10 por ciento, muy inferior a la década anterior, cuando llegó a estar en 18 por ciento. Según datos del Dane, en 2011 se crearon 1,3 millones de puestos de trabajo entre los cuales, según el gobierno, los más favorecidos fueron los más pobres.

Para Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes, el índice de pobreza se redujo como un claro reflejo del crecimiento económico del año pasado, unido a la baja en los precios de los alimentos. El ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, por su parte, sostiene que las políticas sociales y los subsidios focalizados, que se traducen en servicios públicos, salud, educación y acceso a vivienda, están llegando a las personas más necesitadas.

Uno de los más satisfechos es Bruce Mac Master, director del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, que sostiene que los datos revelados por el Dane indican que el gobierno va por el camino correcto y que lo que se necesita es fortalecer los programas sociales como Familias en Acción, que ya es ley de la república, y Red Unidos, que atiende a los más pobres de los pobres. Estos dos programas brindan subsidios monetarios para disminuir la desnutrición infantil, fomentar la asistencia escolar y tratar de sacar de la pobreza a las familias. Según Mac Master, "si no hubiera sido por el fuerte invierno, el descenso habría sido mayor".

Es importante señalar que el estudio del Dane incluyó dos metodologías. La primera, basada en los ingresos monetarios, es decir, lo que recibe mensualmente una familia; esta metodología concluye que la pobreza bajó de 37,2 a 34,1 por ciento. La segunda es la llamada medición multidimensional, que evalúa la educación, salud, acceso a servicios públicos, vivienda, niñez y juventud de los hogares. Con esta metodología la pobreza descendió de 30,4 por ciento a 29,4 por ciento.

Es decir, independientemente de cómo se mida, la verdad es una: la pobreza por fin comienza a bajar. El director del Dane, Jorge Bustamante, destacó que estos resultados recogen los ajustes realizados por la Misión de Empleo, Pobreza y Desigualdad, conformada por expertos del Banco Mundial, la Cepal, el Dane, Planeación Nacional y representantes de las universidades.

Ahora bien, según el estudio, las ciudades donde la pobreza sigue siendo más elevada son Quibdó, con 46,7 por ciento; Pasto, con 40,6 por ciento, y Montería, con 37,5 por ciento. Por regiones, la costa Atlántica es la más rezagada con más del 40 por ciento.

Por el contrario, hay reducciones en Bucaramanga, con 10,7 por ciento; Bogotá, con 13,1 por ciento, y Medellín, con 19,2 por ciento. Para Santamaría, el hecho de que en la capital del país se presente este comportamiento, a pesar de que a diario llegan familias desplazadas, obedece a que la ciudad es una gran generadora de empleo, con un Producto Interno Bruto (PIB) de 65.000 millones de dólares y con unos servicios sociales en salud y educación muy consolidados.

Es importante destacar el comportamiento del sector rural. Según el Dane, entre 2010 y 2011 la pobreza en el campo se redujo en 3,6 puntos porcentuales, al pasar de 49,7 a 46,1 por ciento, esto es, 361.000 personas menos. Por otro lado, la pobreza extrema pasó de 25 a 22,1 por ciento, es decir, 294.000 personas fuera de la indigencia. "El sector agropecuario fue durante 2011 el gran jalonador del empleo y uno de los sectores que contribuyó en mayor medida a la reducción de la tasa de desocupación, que se ubicó para el sector rural en 5,5 por ciento", dijo el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.

Si se mira en un plazo más largo, en los últimos diez años la pobreza ha bajado en más de diez puntos. En 2002, el 50 por ciento de los colombianos estaba en esa situación, mientras que el 20 por ciento se encontraba en la indigencia. El gobierno sabe que para alcanzar la meta que se trazó para 2014 de disminuirlas al 32 y 9 por ciento, respectivamente, tiene que trabajar mucho más duro.

Por ahora, el país salió de la cola de América Latina, donde están Honduras, El Salvador y Bolivia. Ahora está en la mitad del escalafón, con niveles similares a los de Perú, Panamá, Ecuador, Brasil y Venezuela, naciones que han realizado grandes inversiones sociales para rescatar de esta situación a millones de personas. No obstante, el país está muy lejos de Chile que, con una pobreza del 15 por ciento, está al nivel de Estados Unidos.

Colombia quiere entrar al selecto grupo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, OCDE, del que hacen parte las 30 naciones más desarrolladas, con niveles de pobreza inferiores al 15 por ciento. Hacia adelante debe reforzar los programas sociales, seguir bajando el desempleo e impulsando un crecimiento por encima del 6 por ciento para que más colombianos se beneficien de los nuevos y buenos tiempos.
 
La población más vulnerable

Hoy en Colombia hay 15.242.000 pobres. Se considera así a una persona cuyo ingreso mensual, en promedio, es inferior a 194.696 pesos.

Según el Dane, los hogares cuya jefatura es femenina presentan mayores niveles de pobreza. También se observa el fenómeno en las familias donde ejercen la jefatura menores de 45 años.
Un hogar pobre está conformado, en promedio, por cuatro o cinco personas, dos de ellas, adultos mayores de 25 años.

El desempleo los castiga más severamente. La tasa de desocupación para estos hogares es del 54,7 por ciento si viven en las ciudades y del 61,2 por ciento en las zonas rurales.

Los miembros de las familias por lo general tienen trabajos no calificados: el 46 por ciento de los jefes son obreros o empleados particulares, mientras que el 37 por ciento trabaja por cuenta propia. El 70 por ciento de las mujeres se dedica a oficios del hogar y el 26 por ciento, a trabajar.

La situación de quienes viven en la indigencia es más difícil. Actualmente, del total de pobres en el país, 4.744.000 se encuentran en pobreza extrema y son aquellos cuyos ingresos mensuales están por debajo de los 87.672 pesos, es decir, no les alcanza ni siquiera para comer apropiadamente.

Cómo va la desigualdad
 
El estudio de pobreza reveló que Colombia logró disminuir el índice de desigualdad entre 2010 y 2011. El coeficiente de Gini pasó de 0,560 a 0,548. Esta disminución, que parece muy pequeña (0,012 puntos) es importante, porque podría mostrar que hay un quiebre en la tendencia. “Esta cifra es para destacar porque Colombia nunca había bajado de 0,55”, dice Mac Master.

EL director de Planeación Nacional, Mauricio Santamaría, asegura que la mejora en el Gini se debe a políticas sociales cada vez más focalizadas y a la mejora en los ingresos de los hogares más pobres. Dice que el año pasado aumentaron 13,7 por ciento frente a 1,5 por ciento en los de las familias más ricas. “Este es un indicador contundente de que la desigualdad está bajando y de que Colombia no es uno de los países con la peor distribución del ingreso en América Latina y el mundo”.

El dato, sin embargo, sorprendió a algunos analistas. Mauricio Cabrera y César Caballero afirman que no se dio ningún cambio sustancial en la distribución el año pasado que provocara esta caída en la desigualdad. Según Caballero, a Brasil le tomó ocho años bajar dos centésimas del Gini y este es el caso más exitoso en la región.

Para Alejandro Gaviria, la disminución estaría asociada al incremento de los salarios en los trabajadores menos calificados. Ahora bien, pese a la reducción, en Colombia el indicador sigue siendo muy elevado y muestra que el camino para reducir la inequidad es muy largo. Según el Banco Mundial, Colombia es uno de los siete países con la peor distribución del in­greso del mundo.
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