Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1998/04/20 00:00

QUIEN DA MAS

El próximo jueves se darán cita en las bolsas de valores del país varios inversionistas locales y extranjeros para pujar por el control de Occel S.A.

QUIEN DA MAS

Durante los primeros días de esta semana la atención de comisionistas de bolsa, grupos económicos, inversionistas extranjeros y funcionarios del gobierno estará concentrada en un evento: la venta del 62,2 por ciento de Occel. Luego de los problemas enfrentados por la emisión de Celumóvil, otra empresa de telefonía celular, hace unas semanas, los ojos de los observadores están puestos sobre lo que pueda suceder con la venta de Occel. El éxito o fracaso de la operación será una señal importante de la confianza de los inversionistas tanto en el sector de telecomunicaciones como en las perspectivas económicas del país. La operación llama la atención no sólo porque el precio base por la participación ofrecida asciende a la nada despreciable suma de 275 millones de dólares _valorando el 100 por ciento de las acciones de la compañía en 442 millones de dólares_ sino porque, dependiendo de quien salga victorioso, esta transacción podría revolucionar el panorama de la telefonía celular en Colombia. Occel nació hace un poco más de cuatro años cuando varias empresas estatales y privadas, incluidas las Empresas Públicas de Medellín _EPM_, las Empresas Municipales de Cali _Emcali_, la inglesa Cable & Wireless, el Sindicato Antioqueño y Carvajal decidieron unir fuerzas para licitar una de las licencias de telefonía celular para la región occidental del país. Tras pagar 152 millones de dólares por una licencia de 10 años, prorrogable por 10 más, Occel comenzó operaciones en septiembre de 1994. Hoy la empresa cuenta con más de 110.000 suscriptores, lo cual le da, según cifras reportadas por el Ministerio de Comunicaciones, una participación del 45 por ciento en el occidente del país, donde compite con Cocelco, de propiedad del grupo Sarmiento Angulo. El año pasado Occel logró aumentar sus ingresos en 55 por ciento gracias a una agresiva estrategia de ventas que se tradujo en un crecimiento en su base de clientes de 81 por ciento. Así mismo, incrementó su utilidad operacional de manera significativa al pasar de una pérdida del orden de 9.700 millones de pesos en 1996 a una utilidad de 22.000 millones de pesos el año pasado. Pero la acelerada devaluación del peso durante 1997 afectó significativamente su resultado por su cuantiosa deuda en dólares. Por consiguiente, a pesar de su buen desempeño operativo, la pérdida por diferencia en cambio llevó a Occel a registrar un saldo en rojo de 33.000 millones de pesos al cierre del año pasado. A pesar del crecimiento de la empresa y de sus excelentes perspectivas, varios de sus accionistas principales han decidido vender sus participaciones. En la mayoría de los casos han tomado esta decisión porque ni son inversionistas a largo plazo en el sector de las telecomunicaciones ni están dispuestos a aportar las grandes sumas de capital que este negocio requiere. Entre los principales vendedores el próximo jueves se encuentran la inglesa Cable & Wireless; Cacel, un consorcio de la Costa; el consorcio cafetero Emcacel, y varios inversionistas vallecaucanos. Mantienen sus participaciones en Occel Antioquia Celular, propiedad de EPM y compañías del Sindicato Antioqueño, (24 por ciento), las Empresas Municipales de Cali (9,9 por ciento) y ERT S.A., empresa de telecomunicaciones del Valle del Cauca (3,9 por ciento).
El martillo
La venta de Occel se realizará a través de un martillo simultáneo en las bolsas de valores del país. El martillo es una especie de subasta sin límite de tiempo o de vueltas. En el caso de Occel operará bajo la modalidad de 'todo o nada', lo que significa que la operación se cerrará solamente si se adjudica todo el paquete ofrecido. Esto no implica que tenga que adjudicar la totalidad del lote a una sola persona, toda vez que dos o varios comisionistas pueden resultar adjudicatarios por cantidades parciales que sumadas totalicen lo ofrecido. Para participar el inversionista debe presentar una garantía de pago real por el 50 por ciento de las acciones que piensa adquirir un día antes del martillo. Esto se hace para prevenir la especulación al asegurar que las intenciones de los participantes sean serias y que tengan los medios suficientes para adquirir el lote. El día antes del martillo la Bolsa anuncia los nombres de los comisionistas que presentaron garantías, manteniendo en reserva la identidad de sus clientes. El paquete de acciones se adjudicará cuando se presente una sola oferta válida por el total de las acciones ofrecidas que los demás licitantes no igualen. Las cifras del negocioSegún la opinión de varios analistas consultados por SEMANA el precio que se está pidiendo por Occel parece alto dadas las condiciones actuales del mercado. Si se suma el precio base del ciento por ciento de Occel de 442 millones al valor de su deuda de 244 millones de dólares se llega a un valor corporativo de 686 millones de dólares. Este valor, dividido por el número de suscriptores, da un valor corporativo por suscriptor de 6.236 dólares. Las acciones de Celumóvil no se pudieron colocar a un precio por suscriptor de 3.552 dólares _según cifras reportadas al Ministerio de Comunicaciones_, que es sustancialmente menor al precio mínimo que se está pidiendo por Occel y comparativamente con una media de 4.281 dólares para compañías celulares en el mundo. El precio que se pide por Occel es más de dos veces el que pagó el Grupo Sarmiento a Telefónica de España por el 40 por ciento de Cocelco. Aunque la verdad es que las operaciones no son estrictamente comparables pues el mercado paga una prima cuando está en juego el control de la compañía, que es el caso de Occel y no el de Celumóvil, donde sólo se ofrecía el 20 por ciento de las acciones.No obstante, el precio de Occel parece razonable basado en un valor corporativo por Pop _número de habitantes que le corresponden en el área de cobertura_, lo cual indica el potencial de crecimiento. Mientras el precio que se pedía por Celumóvil era de 180 dólares por Pop, y la media internacional es de 117 dólares por Pop, por Occel se piden 91 dólares por Pop. En todo caso, en un mercado nervioso alimentado por el fracaso de la emisión de Celumóvil y una bolsa de valores deprimida, un precio alto incrementa el riesgo de la operación. Sin embargo todos los expertos piensan que a pesar del alto precio habrá un gran interés. Todo parece indicar que en la puja por Occel habrá un máximo de cuatro jugadores: Comcel, Bell South, EPM y Telefónica de España.Compradores potencialesA juicio de los analistas el contendor más opcionado es Comcel, empresa que opera en la región oriental del país y es controlada por Bell Canada International _BCI_. La adquisición de Occel convertiría a Comcel en la más grande compañía de telefonía celular en Colombia. Al penetrar la región occidental, que cuenta con el 37 por ciento de los habitantes del país, Comcel ampliaría sustancialmente lo que en la industria de telefonía inalámbrica denominan footprint o área de cobertura. Además, podría realizar cuantiosas sinergias en reducción de costos. Esto hace pensar que para Comcel el valor estratégico de adquirir a Occel es mayor que para cualquier otro de los licitantes y, por consiguiente, estaría en capacidad de ofrecer el mayor precio. Aunque Peter Burrowes _presidente de Comcel_ se queja de que el precio está muy alto, asegura que estará presente en el martillo este jueves. En segundo lugar está la gigante estadounidense de las telecomunicaciones Bell South. Como parte de un consorcio que incluía a El Tiempo y el grupo Cisneros de Venezuela, Bell South perdió frente al Grupo Santo Domingo la licencia de la región oriental del país por escasos cinco millones de dólares. Estratégicamente la adquisición de Occel tiene sentido para esta compañía pues representa una interesante puerta de entrada al mercado colombiano. Bell South ha sido muy agresiva en el sector de telefonía inalámbrica en América Latina. Además de sus operaciones en Ecuador y Venezuela recientemente adquirió una licencia para Sao Paulo, Brasil, pagando 2.000 millones de dólares, el precio más alto de la historia para este tipo de negocio. Adquirir Occel no solo le permitiría aumentar su footprint en la región sino aprovechar las sinergias de enlazar en un futuro la red celular que posee en Ecuador y Venezuela con la que adquiriría en Colombia. Sin embargo, muchos observadores opinan que la adquisición en Brasil ha impuesto ciertos limitantes sobre los recursos financieros y administrativos de la empresa. Otros, por su parte, opinan que Bell South estaría inclinada a esperar para participar en la licitación de PCS _Personal Communication Services_ para ingresar en telefonía inalámbrica en varias regiones de Colombia simultáneamente. Las Empresas Públicas de Medellín, EPM, también han expresado su interés por adquirir Occel. La estrategia de EPM de diversificar su oferta de servicios de telecomunicaciones _según su gerente en esta área, Samuel Velásquez_ hace de Occel "el perfecto vehículo para ingresar a la telefonía inalámbrica en Colombia". Al adquirir una compañía de telefonía celular EPM estaría dando el paso que le falta en su estrategia de convertirse en un proveedor integral de servicios de telecomunicaciones en Colombia. No obstante, varios expertos opinan que EPM no se presentará al martillo porque por el momento piensa enfocar sus recursos en telefonía fija y larga distancia.El último jugador de la baraja es Telefónica de España, que recientemente vendió su participación del 40 por ciento al Grupo Sarmiento por una suma de 50,2 millones de dólares. Según los observadores ese precio fue excesivamente bajo. No parecería tener sentido que Telefónica saliera de Cocelco a un precio bajo para adquirir otra compañía similar por más de dos veces su valor. En verdad, si Telefónica vendió su participación en Cocelco por su política de retirarse de negocios en los que no posee el control, podría tener sentido adquirir otra compañía en un sector que ya conoce bien, teniendo en cuenta que posee intereses de largo plazo en Colombia. Sin embargo habrá otra oportunidad para las compañías que decidan no participar o no salgan victoriosas del martillo por Occel. A pesar de las presiones de compañías celulares que han contribuido a dilatar el proceso, en el Ministerio de Comunicaciones está prácticamente listo el decreto que reglamentará los Servicios de Comunicaciones Personales, o PCS, para abrir licitación pública aproximadamente en un año. El PCS es lo último en tecnología de comunicaciones inalámbricas pues cuenta con una banda más amplia que los celulares, lo cual le permite incorporar un mayor número de servicios. La licitación será similar a la de telefonía celular, con seis empresas operando en dos bandas en las tres regiones del país. Para promover la competencia las empresas celulares actuales únicamente podrán licitar las tres licencias de PCS en la zona A. La entrada de este servicio contribuirá finalmente a que las tarifas por telefonía inalámbrica en Colombia bajen a niveles razonables en línea con los estándares internacionales.

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