Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/09/12 22:00

Aumento del precio del dólar: gran oportunidad para el turismo colombiano

La devaluación puede atraer millones de visitantes al país. El año pasado llegaron 4,2 millones de viajeros y el sector se convirtió en el segundo generador de divisas del país.

El sector del turismo, que por años fue la cenicienta en los planes del gobierno, pasó a los primeros lugares en sus prioridades. La disparada en el precio del dólar, que encareció los destinos internacionales, se está convirtiendo en el gran impulsor de una actividad generadora de divisas y, además, fuente importante de empleo.

Esos ingresos son una bendición en momentos de afugias fiscales ante el desplome de los precios del petróleo. Hoy la industria sin chimeneas es el segundo generador de divisas de la nación, después del crudo. Para este año se esperan por ese concepto cerca de 5.000 millones de dólares, que equivalen al doble de las exportaciones de café y a todas las ventas externas de oro, ferroníquel, banano y flores.

Por eso no es de extrañar que la mira del gobierno esté en este renglón que tiene un alto impacto en muchas economías del planeta. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), representa cerca del 9 por ciento del PIB mundial, el 30 por ciento de las exportaciones de servicios y genera uno de cada 11 puestos de trabajo en el planeta. Esto resulta de la movilización de 1.138 millones de viajeros al año, es decir, cerca del 20 por ciento de la población mundial, que tienen entre sus destinos preferidos las naciones europeas (Francia está en el primer lugar con 84 millones de viajeros), seguidas por las de Asia Pacífico y Estados Unidos.

Si bien Colombia no se había caracterizado por ser uno de los mayores receptores de visitantes, en los últimos años ha mostrado gran dinamismo. Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (Mincit) el año pasado el número de viajeros creció 11,9 por ciento, casi tres veces más que a nivel mundial. Al país arribaron 4,2 millones de viajeros, de los cuales 1,9 millones fueron extranjeros –los demás llegan en cruceros y zonas de frontera o son colombianos que viven en el exterior–. Entre enero y julio el número de turistas extranjeros creció 18 por ciento gracias a la devaluación.

Sin embargo, estas cifras se quedan cortas si se compara con otras naciones de América Latina. México, por ejemplo, está en el primer lugar en el ranking de la OMT en la región. La nación azteca atrajo el año pasado 29 millones de turistas, un alza del 20 por ciento en un año, a pesar de los graves problemas de seguridad. En segundo y tercer lugar están Argentina y Brasil, con 6 millones de turistas cada uno. Colombia ocupa el décimo puesto en la región.

Pero ahora, con la mayor devaluación, el gobierno no solo espera atraer más visitantes foráneos sino incentivar a los 3,8 millones de colombianos que viajan al exterior para que se queden en el país. ProColombia promueve campañas como “Colombia es realismo mágico”, a la que se sumaron el Fondo Nacional de Turismo (Fontur) y Avianca, que promociona tarifas aéreas con precios más competitivos.

Según la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Cecilia Álvarez, se invertirán millonarios recursos en fortalecer los destinos más demandados como Cartagena, San Andrés y Providencia, Santa Marta, Ciénaga, el parque Tayrona y el paisaje cultural cafetero. También se impulsarán el golfo de Morrosquillo, los pueblos patrimonio, el clúster Melgar-Girardot-Honda, el turismo de salud y el que se genera alrededor de los congresos y convenciones. Precisamente, esta semana se realiza en Medellín la cumbre mundial de la OMT en la que participan 158 naciones y que será la mejor vitrina para mostrar al país en el exterior.

Al apoyo del gobierno se suman iniciativas privadas. El documental Colombia Magia Salvaje, que se estrenó la semana pasada con el patrocinio del Grupo Éxito, revela en hora y media la belleza natural y la gran biodiversidad en fauna y flora. La directora de ProColombia, María Claudia Lacouture, afirma que trabajará con Cine Colombia y el Éxito para promocionar la película internacionalmente.

La intención es que nacionales y extranjeros vayan a otros sitios más exóticos y no a los mismos de siempre. Y es que de acuerdo con Mincit y la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), cuatro destinos son los que reciben más del 80 por ciento de los viajeros. En primer lugar está Bogotá por la realización de eventos de negocios y corporativos pero, además, porque al ser el hub de las tres grandes aerolíneas de América Latina –Avianca, LAN y Copa– es paso obligado para conexiones. Cartagena está en segundo lugar, seguida de Medellín y San Andrés y Providencia.

A competir más

Pero aunque el turismo se está dinamizando falta mucho por hacer en materia de tarifas y mejoramiento de la oferta. Las agencias de viajes y los turistas nacionales se quejan de que varios destinos colombianos son más costosos que algunos internacionales, aun con el dólar más caro. El presidente de Aviatur, Jean-Claude Bessudo, dice que hay que aprovechar esta coyuntura porque mientras a un extranjero le resulta 40 por ciento más barato venir a Colombia este año, a un turista nacional se le han encarecido en la misma proporción los viajes al exterior y por eso ya no prefieren tanto salir. Sin embargo, reconoce que algunos destinos internacionales son más competitivos que los nacionales. “Uno consigue hoteles de lujo en Cancún o República Dominicana por 150 dólares la noche y en Colombia por más de 300 dólares”, dice.

En Cartagena, por ejemplo, algunos hoteles cuestan más de 1 millón de pesos la noche por persona mientras que en Cancún (México) o en Punta Cana (República Dominicana), los más demandados del Caribe, un establecimiento de cuatro o cinco estrellas vale la mitad.

El presidente de Cotelco, Gustavo Toro, afirma, por su parte, que en Colombia la tarifa promedio del sector está en 217.000 pesos, alrededor de 70 dólares, que es muy barata comparada con los precios internacionales. “Lo que pasa es que el ingreso de los colombianos sigue siendo muy bajo. El 80 por ciento de la población gana menos de dos salarios mínimos por lo cual el hospedaje se le hace costoso”, asegura.

No obstante, reitera que en Colombia hay tarifas para todos los bolsillos que serán más competitivas en la medida en que se flexibilicen los altos costos del sector relacionados con las tarifas de energía y los salarios, dos rubros que pesan más del 40 por ciento. Cartagena tiene los precios hoteleros más altos, con un promedio de 348.000 pesos, seguida de Bogotá con 247.000 pesos y San Andrés con 222.000 pesos. Los departamentos con las tarifas más bajas son Cauca con 86.000 pesos y Norte de Santander con 119.000 pesos.

Gobierno y agentes privados coinciden en que con paz el turismo será uno de los grandes beneficiados. Hoy la ocupación hotelera es del 53 por ciento, baja frente al promedio internacional del 65 por ciento. Pero con la llegada de más viajeros se equilibrarán las cargas. El gobierno espera desarrollar regiones de paz, turismo y convivencia como Ciudad Perdida en la Sierra Nevada de Santa Marta, la Sierra de la Macarena, Putumayo y el Darién.

Lo cierto es que con mayor seguridad y con más y mejores atractivos turísticos, la llegada de visitantes alcanzará rápidamente los 6 millones al año, con lo cual podría igualar a Brasil y Argentina. Crecer a tasas de más del 20 por ciento es realista y, por el contrario, se pueden quedar cortas si se tiene en cuenta que para la temporada de fin de año se espera un aumento de viajeros superior al 40 por ciento.

Pero hay que responderles a esos turistas con buena infraestructura hotelera y de vías, con ofertas atractivas, con destinos diferentes porque, como dice la OMT, el reto será saber posicionarse en un mundo más competitivo, con flujos turísticos que tienen necesidades y gustos diferentes. Si Colombia enfrenta estos retos sí podrá decir que quedó en el radar del turismo de talla internacional.

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