Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/10/09 14:16

Alejandro Santo Domingo: duro de convencer

La cabeza del grupo empresarial colombiano, que tiene el 14 % de las acciones de SABMiller, rechazó tres ofertas de AB InBev en espera de una mejor propuesta.

Alejandro Santo Domingo: duro de convencer

Los periódicos más influyentes del mundo de los negocios registraron en los últimos días que la dinastía empresarial Santo Domingo tendrá la última palabra en una de las transacciones más cuantiosas en la historia de los negocios del sector: la posible compra de la cervecera SABMiller, con sede en Londres, por parte de la multinacional AB InBev.

La compañía belgo-brasileña AB InBev realizó la semana pasada tres ofertas para quedarse con la firma de origen surafricano. La primera por 38 libras esterlinas por acción, la segunda subió a 40 libras y la tercera a 42,15 libras. Esta última representaba una oferta de 104.000 millones de dólares por la compañía surafricana.

Sin embargo, las tres fueron rechazadas por SABMiller. El diario Wall Street Journal informó que una de las razones de esta decisión fue la oposición de la familia Santo Domingo, que tiene el 14 % de las acciones. El grupo Altria, que tiene cerca del 27 % de las participación, era partidario de cerrar el acuerdo.

Hay que recordar que SABMiller es dueña de marcas colombianas como Póker, Águila, Costeña, entre otras, que pertenecen a Bavaria, empresa que fue adquirida por esta multinacional en el 2005 por cerca de 7.800 millones de dólares. Eso significó la entrada de los Santo Domingo a las grandes ligas de la cervecería mundial.

Por su parte, AB InBev tiene marcas tan importantes y reconocidas como Budweiser y Corona.

El miércoles pasado el New York Times dijo que aunque es inusual que el destino de un negocio de tales dimensiones resida exclusivamente en manos de una familia, el acuerdo firmado por los Santo Domingo con la gigante cervecera SABMiller en el 2005 les da un gran poder en la negociación con AB InBev.

El diario añadió que la familia colombiana es la piedra en el zapato de los planes expansionistas de la gigante cervecera. A estas alturas, el poder de veto de la los Santo Domingo, representados por sus dos miembros en la junta de SABMiller, Alejandro Santo Domingo y su primo Carlos Pérez Dávila, se está haciendo sentir.

El Financial Times lo confirma. Carlos Brito, director de AB InBev, les declaró: “Sin ellos no hay transacción”. También explicó que una condición indispensable para cerrar el trato es un compromiso irrevocable tanto de BevCo Ltd., la holding que se ocupa de los intereses de la familia Santo Domingo en SABMiller, como del grupo Altria.

Este viernes The Wall Street Journal reportó ampliamente el poder de los Santo Domingo en el mundo de los negocios y registró varias voces que afirmaron que su rechazo frente a las millonarias ofertas de AB InBev es una estrategia y una manera de llevar las riendas de la negociación.

Según el medio estadounidense, los Santo Domingo, que han sido pesos pesados en el mundo de la cerveza durante décadas, esperan mantener su influencia. Además estarían presionando para lograr una mejor propuesta de parte de AB InBev.

Violy McCausland, la banquera de inversión que asesoró a los colombianos durante muchos años, afirmó que el rechazo responde a que las ofertas han subvalorado el potencial de la compañía y que SABMiller está en una mejor posición que AB InBev para expandir su mercado en América Latina y África.

Alejandro Santo Domingo, que fue contactado por el rotativo, se abstuvo de dar declaraciones en cuanto a sus intenciones frente a la negociación.

Se especula que con una oferta de 45 libras por acción el negocio se haría. El último plazo para decidir es el 14 de octubre. Lo que aún está por verse es hasta dónde llegará AB InBev para cerrar la que sería la tercera transacción más importante de la historia.

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