Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1984/12/17 00:00

SE PERDIO LA EXCELENCIA

Críticas de fondo al best-seller gringo que parecía haber dado con la clave del éxito en los negocios

SE PERDIO LA EXCELENCIA

¿Cual es la clave de la excelencia en los negocios? Dos años después de que dos norteamericanos llamados Thomas Peters y Robert Waterman escribieran el libro "En busca de la excelencia", que se convirtió en un best-seller mundial, y en donde los autores distinguian las características comunes en el manejo de las mejores compañías gringas, la evidencia sugiere o que la excelencia es efímera, o que no está compuesta de lo que Peters y Waterman dicen. Tal como lo destacara en su edición del 5 de noviembre la revista Business Week, catorce de las cuarenta y tres empresas que fueron escogidas como modelo para el libro han tenido problemas serios y se han visto obligadas a emprender enérgicos planes de reorganización interna. Colosos como Caterpillar, Eastman-Kodak, Revlon y Walt Disney Productions, han incumplido repetidamente con varios de los "ocho atributos" claves para el éxito, con el fin de seguir su propia senda. Inclusive, se afirma que seguidos al pie de la letra los "consejos" crean más dificultades que soluciones.
Quizá el ataque más duro que se le hace a "En busca de la excelencia", tiene que ver con la omisión en resaltar la necesidad que tiene una compañía de estar atenta a los cambios del mercado. El caso más claro se presenta en el área de la informática donde después de la bonanza de principios de la década se han presentado variaciones que pusieron en problemas a quienes se dieron cuenta demasiado tarde. De tal manera, tres de las cuatro compañías más grandes de los Estados Unidos en el área, pecaron de exceso de confianza y, con la única excepción de IBM, han visto reducidas sus utilidades en forma sustancial. Los nombres de Digital (DEC), Hewlett-Packard y Texas Instruments, ya no forman parte de la lista de las organizaciones modelo, sino de aquéllas cuyos casos serán estudiados en el futuro por los estudiantes de administración de empresas, con el fin de aprender de los errores que las desbancaron. Los directivos de los conglomerados citados no previeron la masificación del computador en la forma adecuada, lo cual les llevó a seguir insistiendo en tecnología y tácticas obsoletas. El ejemplo más nombrado es el de Texas Instruments que en 1983 debió salirse del área de computadores para el hogar, "olvidándose" en la maniobra la suma de 660 millones de dólares e incurriendo en su primer año de pérdidas, en los 54 que tiene de historia.
El punto que resaltan los críticos de Peters y Waterman es claro en el casa de Levi's, la compañía que durante 134 años se ha dedicado a hacer bluyines, desde que Levi Strauss, el inventor de la prenda, empezara a venderla en California a los buscadores de oro.
Al cabo de más de una década la que el bluyin había pasado a ser la prenda más usada en todos los estratos, el comienzo de los 80's indicó que paulatinamente la gente se estaba aburriendo de su uso y prefería telas más frescas y livianas. Mientras las compañías competidoras se apresuraron a realizar los ajustes del caso, Levi's se olvidó de tantear el mercada hasta que ya era demasiado tarde. Ahora, después de dos años muy malos, el todavía gigante de las confecciones espera recuperar poco a poco el terreno perdido.
Por su parte, la defensa de Peters y Waterman se centra en afirmar que el libro no es una fórmula para el éxito, sino una reseña del arte de administrar. Sin embargo, sostienen que en su momento el libro fue valedero porque le devolvió a las compañías norteamericanas la autoestima que parecian haber perdido, ante el éxito de los sistemas de administración japoneses. "No hay una razón real para haber esperado que a todas esas compañías les hubiera ido bien siempre", insiste uno de los autores, quien, además, aclara que no hay entidad que encaje perfectamente dentro de cada uno de los ocho atributos de la excelencia.
Según lo visto, quienes menos intención tienen de retractarse son Peters y Waterman. Apenas días después de que la primera edición de 15.000 ejemplares de "En busca de la excelencia" se agotara en las librerías, las copias sucesivas se vendieron como pan caliente colocándolo en la lista de los más leídos durante meses. Los 2.8 millones de ejemplares colocados en los Estados Unidos, sumados a los cientos de miles en otras partes del mundo (incluído Colombia, donde ocupa la lista de best-sellers), le han producido a sus autores sumas astronómicas y una fama en la comunidad de los negocios que perdurará por largo tiempo. La próxima publicación de dos libros de Peters, "Alcanzando la excelencia" y "Una nueva administración", seguramente continuarán el debate que, durante años, se ha desarrollado entre quienes creen tener la estrategia ideal para manejar un negocio.--
Los 8 secretos Los ocho atríbutos de la excelencia:
1-Predisposición para la acción: la preferencia de hacer algo, antes que enviar una idea a traves de análisis y reportes sin fin.
2-Acercamiento al cliente: aprender sus preferencias y responder a ellas.
3-Espíritu empresarial: romper la corporación en pequeñas compañías e impulsarlas a pensar independiente y competitivamente.
4-Productividad a través del personal: crear en todos los empleados el sentimiento de que sus mejores esfuerzos son esenciales y que ellos compartirán el éxito de la compañía.
5-Movilización alrededor de un valor clave: insistir en que los ejecutivos se mantengan en contacto con el negocio esencial de la firma y promover una fuerte cultura corporativa.
6-Especialización en el área de mayor conocimiento: permanecer con el negocio que mejor conoce la compañía.
7-Estructura simple: pocos estratos administrativos y pocas personas en los niveles de arriba.
8-Flexibilidad y rigor simultáneo: fomentar un clima donde haya dedicación a los valores centrales de la compañía, combinados con la tolerancia a los empleadds que aceptan esos valores.--

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