Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1999/03/29 00:00

SI SE PUEDE

La caida en el consumo interno obliga a los empresarios colombianos a mirar hacia los mercados <BR>externos.

SI SE PUEDE


SEGUN CIFRAS DEL DEPARTAMENTO NAcional de Planeación (DNP), el consumo privado interno en
Colombia tuvo un frenón dramático en 1998. El incremento porcentual fue de solo medio punto con respecto a
1997, mientras que en años anteriores la cifra de crecimiento había promediado el 3,5 por ciento. Las
perspectivas para el futuro inmediato, además, no son muy halagueñas. Por eso =y ante el acelerado
crecimiento que han registrado los inventarios= muchos productores se han tenido que volcar hacia el
mercado externo como única alternativa para no desaparecer del mercado. Y algunos de ellos están logrando
colocar sus productos en el exterior.
Según la clasificación de Proexport, basada en cifras oficiales del Dane, 13 sectores no tradicionales =de los
21 que componen el universo exportador= tuvieron un incremento en el valor de sus exportaciones en 1998.
Tales sectores, entre los que se destacan el metalmecánico, el agroindustrial, el pecuario, el químico y
farmacéutico y el de arte y cultura, exportaron en 1998 bienes por un valor en dólares superior en 17,6 por
ciento, en promedio, al de 1997.
En general el desempeño de esos sectores estuvo marcado por la innovación y el esfuerzo exportador. El
país, sin embargo, no ha sido consciente de tal esfuerzo, porque esos sectores representan apenas el 35,7,
por ciento de las exportaciones totales, lo cual hace que su desempeño no alcance a compensar el mal
comportamiento de sus 'hermanos mayores' =café, petróleo, carbón y ferroni quel=, que es en últimas el que
determina el volumen global de ingresos externos a la economía colombiana por venta de productos.
Pero se vio opacado, además, por el hecho de que las exportaciones de otros productos no tradicionales,
como textiles y confecciones, plásticos y caucho, joyería y piedras preciosas, y productos agrícolas y mineros
(excluyendo el ferroníquel), tuvieron una caída superior al 12 por ciento (un poco más de 280 millones de
dólares) en 1997, lo cual hizo que el crecimiento total del sector no tradicional fuera tan solo del 5,4 por
ciento.
Y es que buena parte del esfuerzo que han hecho las firmas que han logrado mantener un dinamismo
importante en su relación con el mercado internacional ha sido básicamente individual. Esas empresas no sólo
han tenido que superar los problemas planteados por la crisis interna del país sino les ha tocado salvar los
múltiples obstáculos que enfrenta todavía el sector exportador.

FALTA DE MENTALIDAD
La verdad es que en materia exportadora falta mucho por avanzar. Si bien hay sectores que muestran
crecimientos porcentuales importantes su presencia en los mercados externos sigue siendo irrisoria, como en
el caso de los juguetes y artículos deportivos o en el de los productos de software. Por otra parte, como
sostiene Claudia Turbay Quintero, vicepresidenta de Proexport, el desarrollo en el segmento de bienes
industriales que componen en buena medida la canasta de los no tradicionales) ha estado marcado por
insuficiencias en cuanto a calidad, volumen y sofisticación, que impiden a los productos colombianos competir
abiertamente con sus contrapartes extranjeros.
La señora Turbay afirma que más que un problema de acceso a la tecnología lo que se ha dado es una
carencia de mentalidad exportadora en los empresarios colombianos. "En los años previos a la apertura
=dice= el mercado local permitía un desempeño medianamente bueno para los productores nacionales Sin
embargo, después de casi una década de apertura, aún no se ha desarraigado la mentalid ad proteccionista". Y
añade que "por esta razón se puede decir que estamos enfrascados en el no despegue ".
Pero el problema no es solo de mentalidad. Existen mu chos otros factores que minan las posibilidades
exportadoras del país. Camilo Casas, vicepresidente técnico de Analdex =el gremio de los exportadores=,
sostiene que mientras no se abarate el acceso al crédito resulta prácticamente imposible conseguir mejores
resultados. En esto coincide Turbay, quien afirma que "el sistema financiero colombiano no solo ayuda poco
sino que a veces proyecta la imagen de un ente opresor. A los exportadores pequeños se les exige una serie
de garantias y requisitos que sencillamente no pueden cumplir, y por eso quienes reciben los créditos son los
que ya tienen capital".
En general, los analistas coinciden en que el paso acelerado con el que evoluciona el comercio mundial =en el
marco de la globalización= no ha sido igualado por el desarrollo interno. Y en que se requiere un esfuerzo
conjunto de empresarios, gobierno y entidades promotoras del comercio exterior para alcanzar los niveles que
exige el país con el fin de apalancar su desarrollo y generar empleo, como lo han hecho algunos sectores que
a fuerza de luchar contra la marea han logrado salir al exterior y demostrar que sí se puede.

A TODA MARCHA
El sector no tradicional que mostró un mejor desempeño exportador en 1998 fue el metalmecánico, cuyas
exportaciones pasaron de 716 millones de dólares en 1997 a 1.036 millones de dólares en 1998, lo que
significa un aumento superior al 40 por ciento. Algunos de sus segmentos, como el de autopartes, sufrieron
un leve descenso frente a su nivel del año pasado. No obstante, algunas empresas mostraron un crecimiento
importante en sus exportaciones gracias a un permanente programa de innovación y desarrollo tecnológico.
Otro sector que mostró un buen dinamismo fue el agroindustrial, cuyas exportaciones pasaron de 709 a 776
millones de dólares, lo que significa un aumento del 9 por ciento en términos de dólares. En un mercado tan
competido como ese, de acuerdo con los expertos, el haber conseguido no sólo mantener sino incrementar
las ventas al exterior es un logro que merece destacarse.
Lo mismo sucede con las exportaciones del sector pecuario, que tuvieron un incremento porcentual del 159
por ciento. Aunque los valores no son todavía muy importantes (pasaron de 29 a 77 millones de dólares en
1998), fue uno de los sectores más dinámicos el año pasado.
Pero el campeón de todos los sectores fue el de arte y cultura, que incluye la venta de colecciones de arte,
antiguedades, instrumentos musicales, discos y casetes, cuyas ventas pasaron de 5,6 millones a 46,4
millones de dólares. Y es el comportamiento de sectores como éste el que hace abrigar a las autoridades la
esperanza de que en un futuro no muy lejano se puedan lograr las metas propuestas en materia exportadora.

A PESAR DE TODO, SE PUEDE
Según la ministra de Comercio Exterior, Marta Lucía Ramírez, el plan del gobierno de duplicar las
exportaciones no tradicionales en cuatro años es realizable pero requiere una serie de factores que deben
darse simultáneamente. La Ministra afirma que es indispensable un abaratamiento del crédito para los
exportadores, paralelo a una simplificación del sistema tributario.
"Para competir en el mercado mundial =dice la funcionaria= los productores colombianos deben ser más
eficientes en sus costos y esto se logra mediante un esfuerzo de los empresarios, sumado a un apoyo
decidido del gobierno". Claudia Turbay corrobora lo anterior al afirmar que "se deben dar paralelamente una
capacitacion para los empresarios con miras a cambiarsu mentalidad, una flexibilización del sistema
financiero y la transferencia tecnológica, para lo cual es fundamental la intensificación de la inversión
extranjera asociada al sector exportador".
El esfuerzo que está llevando a cabo el gobierno para estimular las exportaciones se plasma en los desarro
llos recientes de Proexport. Por una parte se ha hecho una gran inversión en sistematización, especialmente
enfocada en proveer a los exportadores información de inteligencia de mercados eficiente y actualizada que
les permita identificar oportunidades novedosas en los distintos bloques económicos mundiales.
Pero quizá la iniciativa más novedosa, liderada por el presidente de la entidad, Orlando Sardi, consiste en la
creación de comercializadoras de productos colombianos en mercados con gran potencial como el
canadiense, el norteamericano y el europeo. Estas comercializadoras =que iniciarán sus operaciones en abril
de este año= contarán con una participación minoritaria de Proexport, perteneciendo en su mayoría a los
mismos exportadores. De esta manera se ha pasado de una actividad netamente promotora a un plan de
acción más directo en los merecados de destino de las exportaciones colombianas.
Nada, sin embargo, se podrá lograr sin el esfuerzo de los propios empresarios. Si en las difíciles
circunstancias actuales hay muchos que han logrado superar las barreras y abrirse al mercado internacional,
en un ambiente propicio y con esas mismas ganas el futuro exportador de Colombia puede ser muy
prometedor.

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