Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/27/1996 12:00:00 AM

SIN SALIDA?

CADA VEZ SON MENOS LOS CAMINOS QUE LE QUEDAN A ACERIAS PAZ DEL RIO PARA SALIR DE SU CRISIS

Cuando Cementos de México _Cemex_ hizo una oferta en octubre del año pasado para comprar el 80 por ciento de Cementos Paz del Río, lo que estaba en juego era, el futuro de Acerías Paz del Río, que había entrado en pleno concordato. La razón es que, por ser dueña de una parte de la cementera, el dinero que resultara de la venta le llegaría como un suspiro a la siderúrgica.Las esperanzas, sin embargo, no tardaron mucho en derrumbarse. El negocio se dañó en diciembre, unos días antes de la rueda en que Cemex haría su oferta en la Bolsa de Bogotá. Las causas fueron muchas, y también las especulaciones, pero la única explicación oficial es que la Superintendencia de Sociedades negó el permiso para vender el paquete de Acerías _que era del 42 por ciento_, por estar en un encargo fiduciario en favor de los bancos que le ha-bían prestado dinero. Eso, argumentó la Super, iría en contra del principio de igualdad para los acreedores, pues en tanto que los bancos recibirían el dinero de la transacción y saldrían del problema los demás seguirían embolatados. Independientemente de lo acertado que fuera su criterio, lo cierto es que la decisión dejó un mal sabor entre los inversionistas, pues Cemex tuvo que retirar su oferta al no poder comprar el 80 por ciento, que era lo que quería para quedar como el mayor accionista de la cementera. Muchos analistas no se conformaron con la explicación de que fue el concepto de la Supersociedades el culpable de que no se llegara a nada y prefirieron otra interpretación: que el Sindicato Antioqueño, dueño de la mayoría de las cementeras en el país, y entre ellas Paz del Río, no quiso salir de una de sus joyas, a tiempo que Acerías sólo le dejaba problemas. La otra razón para que el conglomerado paisa no hubiera querido desprenderse de su consentida es que con ello un gigante de la talla de Cemex, que es el cuarto productor de cemento en el mundo y el mayor comercializador, llegaría a pelear por una torta que hasta ahora él había controlado. Así, prefirió comprometerse con el gobierno a capitalizar a la siderúrgica en 40 millones de dólares y a asumir pasivos por otros 25 millones de dólares, antes que dejar a un extranjero entrar en la pelea.El matrimonio entre la siderúrgica y la cementera viene de tiempo atrás. Años después de que el sindicato paisa decidiera comprar el 42 por ciento de la acería, quiso crear otra compañía para aprovechar la escoria que dejaba el proceso de fundición de hierro, la cual servía como materia prima para hacer cemento. Así nació la cementera. Sin embargo esa unión entre las dos empresas duró hasta 1994, cuando el grupo de empresarios antioqueños decidió dividir en dos a Paz del Río. Así, parte de las acciones de la cementera siguieron en Acerías _que las puso en el encargo fiduciario_ y el resto se fueron, unas a manos de inversionistas nacionales y otras al mercado internacional a través de American Depositary Receipts _ADR_. Se pensó que con la operación la siderúrgica sobreaguaría, pero no fue suficiente.Y ahora, más allá de las razones por las que se dañó el negocio con los mexicanos, lo cierto es que Acerías se quedó sin una de las tablas de salvación que se le habían planteado desde el momento en que entró en concordato el 2 de mayo del año pasado. Se trataba de vender su parte en la cementera, lo que en el caso de la negociación con Cemex le habría significado ingresos por unos 15 millones de dólares, después de pagarle su deuda al sector financiero. Eso habría sido con la condición de que los bancos le prestaran parte de la plata que recibirían por la venta.Al dañarse el negocio, la siderúrgica sigue buscando salidas para su difícil momento, más aún cuando un estudio que contrató con la firma austriaca Voest Alpine Industrial Services concluyó que la empresa no es viable en las actuales circunstancias y que sólo si acelera su estrategia de reconversión podrá sobrevivir. El lío es que eso le costaría 121.332 millones de pesos de aquí al año 2000. De acuerdo con el estudio, lo que Acerías debe hacer es concentrarse en la atención del consumo doméstico, en el cual tendría nichos de mercado especiales. Así mismo, tiene que preocuparse por mejorar y modernizar las instalaciones actuales y los procesos productivos. Y como si eso fuera poco, es necesario aliviar su estructura operacional, lo que implica tener menos trabajadores. Eso es apenas una parte de todo lo que el estudio le recomienda a la siderúrgica para llegar a un punto en el que su margen bruto y el margen operacional sean positivos. Las salidas, sin duda, son muy pocas, y la esperanza es que en contados concordatos como en el de Paz del Río el gobierno había estado tan comprometido en salvar a una compañía. Así, tiene que haber un camino que la lleve a sobrevivir sin que sea necesario recurrir a lo que tantas veces se ha temido: liquidar la siderúrgica más tradicional del pais.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.