Viernes, 20 de enero de 2017

| 1998/08/10 00:00

SOFTWARE DEL VIEJO MUNDO

Tras años de letargo comienza a surgir en Europa una pujante industria informática.

SOFTWARE DEL VIEJO MUNDO

Hasta ahora la industria de la informática, una de las más dinámicas y rentables del mundo, ha sido el feudo casi exclusivo de los norteamericanos. Las historias de Bill Gates, Steve Jobs, Michael Dell, Larry Ellison y cientos de otros, menos célebres pero igualmente jóvenes y geniales, prodigios que lograron convertir novedosas ideas _con frecuencia gestadas en los garajes de sus casas_ en empresas multimillonarias ya hacen parte del mito del sueño americano. Con ellos se han enriquecido millones de norteamericanos comunes y corrientes que han tenido la visión, si no la suerte, de invertir en algunas de las más de 1.500 compañías de alta tecnología que cotizan en las bolsas de Estados Unidos. Este círculo virtuoso de innovación, productividad y riqueza constituye el motor de la economía norteamericana, cuyo liderazgo en la llamada 'era del conocimiento' es indiscutible.Por mucho tiempo se pensó que la 'vieja' Europa, con la pesada carga de sistemas estatizantes y cuasisocialistas, rígidos mercados laborales y poca cultura de riesgo, se vería relegada a posiciones secundarias en la lucha por dominar lo que para muchos será el negocio del siglo XXI. Sin embargo, en la actualidad, el continente europeo está viviendo el surgimiento de una pujante industria de la informática con compañías dispuestas a luchar cabeza a cabeza con sus rivales norteamericanos y con empresarios tan osados, visionarios y extravagantes como sus colegas del otro lado del Atlántico. Cualquier director de sistemas de una compañía mediana o grande en Colombia conoce a SAP y Baan. Estas empresas, alemana la primera y holandesa la segunda, son líderes en lo que en el medio se conoce como el mercado de software ERP (Enterprise Resource Planning, por sus siglas en inglés). Es decir, software empresarial para la automatización e integración de operaciones. SAP fue fundada en 1972 por cinco ex empleados de IBM. Con ventas que superan los 3.300 millones de dólares, los mercados financieros la valoran en 35.000 millones de dólares. Con participaciones de 26 y 23 por ciento respectivamente en la compañía, dos de sus fundadores, Dietmar Hopp _un furibundo golfista con cancha de 18 hoyos en su casa de campo_ y Hasso Plattner _considerado por muchos como el Gates europeo, coleccionista de Ferraris y corredor de regatas_, están entre los 20 empresarios más ricos del mundo. Baan, con ventas superiores a los 700 millones de dólares al año y una capitalización bursátil de 8.500 millones de dólares, es la creación de Jan y J.G. Paul Baan, dos hermanos ultrarreligiosos que no trabajan los domingos y dedican parte de su fortuna, avaluada en 3.300 millones de dólares, a obras de caridad en el Tercer Mundo. Cientos de empresas del viejo continente tratan de seguir los pasos de estos dos gigantes.Lo más importante, quizás, es que se están sentando las bases para que este brote de innovación no sea flor de un día. Las bolsas de Frankfurt, Londres, París, Bruselas y Amsterdam han lanzado mercados paralelos _modelados en el Nasdaq neoyorquino_ para tratar de acercar a los jóvenes empresarios europeos a los recursos de los mercados de capitales. Desde marzo de 1996 han entrado a cotizar en estas bolsas un promedio de dos compañías por semana. Por otro lado, los fondos de capital de riesgo (venture capital y private equity) están en auge. Estos vehículos, que captan recursos para invertir en empresas nuevas con alto potencial de crecimiento, recaudaron 22.000 millones de dólares de inversionistas europeos el año pasado.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.