Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1986/07/28 00:00

¿SOLUCION SALOMONICA?

Con casi 30 mil millones de pesos de pasivos, el grupo Kassin se declara en concordato.

¿SOLUCION SALOMONICA?

Cuando la semana pasada se comenzó a hablar de concordato, mucha gente pensó que todo tenía que ver con la visita del Papa. Sin embargo, la realidad resultó ser muy diferente y definitivamente más trágica, cuando el miércoles 24 se confirmó que las tres empresas del grupo Kassin -la Compañía Colombiana Automotriz, Kapitol y Manhattan- habían entrado en concordato preventivo obligatorio, al no llegar a un acuerdo sobre refinanciación de deuda con una serie de entidades de crédito nacionales. Con un total de pasivos que, según los primeros cálculos, oscila entre 25 mil y treinta mil millones de pesos, el concordato del grupo Kassin supera con creces las cifras del de Fabricato, el cual llegó a 8 mil millones de pesos.
Lo sucedido fue un triste epílogo para uno de los grupos más poderosos del país. Hace apenas un mes se había dado como un hecho el arreglo entre las empresas del grupo y un consorcio de instituciones financieras, encabezadas por el Banco de Colombia, Tequendama, Santander, Cafetero y la Corporación Financiera, Granfinanciera. En ese entonces, el plan incluía recapitalización de parte de las deudas, a cambio de un impor tante paquete accionario de las empresas del grupo, por un valor cercano a los 4 mil millones de pesos.
El principio de acuerdo se malogró a última hora debido a las diferencias existentes entre los bancos Santander y de Colombia. Básicamente, todo tuvo que ver con el hecho de que el Santander no estaba dispuesto a la capitalización de las deudas y adicionalmente exigia el pago de un interés del 18% anual sobre el dinero prestado a la CCA. Pese a que el Santander ya se había salido con la suya al exigir el retiro del presidente de la CCA, Salomón Kassin, las demás demandas fueron consideradas como imposibles de cumplir. En opinión de los demás bancos ello habría creado condiciones desiguales y habría beneficiado en forma injusta al Banco Santander. "Era un típico caso de o todos en la cama o todos en el suelo -sostuvo un alto ejecutivo del Banco de Colombia. Pero la gente del Banco Santander quería dormir en la cama, mientras que al resto de nosotros sí nos tocaba el suelo".
Por su parte, el Santander se defendió con el argumento de que no está en posición para dejar improductivos cerca de 2 mil millones de pesos que le tiene prestados al grupo Kassin. En una carta de su presidente, Edgar Lenis, al presidente del Banco de Colombia, Guillermo Villaveces, este se defiende de los cargos y le recuerda que no tiene la ayuda del gobierno. Tal como dice Lenis, "esa aseveración de violación de los principEos de equidad me inclina a pensar que usted ignora que no hemos tenido acceso a posibilidades de capitalización de 15 mil millones de pesos, ni de préstamos de 15 mil millones de pesos al 7% con cinco años de plazo, ni menos aún a leyes de garantía especial de 60 mil millones de pesos, como es el caso del Banco de Colombia".
Sin embargo, más allá del enfrentamiento entre los bancos, el concordato del grupo Kassin puso una vez más en evidencia la fragilidad del sistema financiero nacional. Las acreencias totales del grupo ascienden a unos 18.500 millones de pesos (10 mil millones la CCA, 6 mil millones Kapitol y 2.500 millones Manhattan), de los cuales un 60% aproximadamente le corresponde al Banco de Colombia y a Granfinanciera. El resto está repartido y los expertos afirman que si el concordato no se soluciona, varias entidades de crédito, incluido el Banco Santander, van a ver en serio peligro su existencia.
Por lo pronto, la vida de los bancos depende de la recuperación de las empresas del grupo Kasshu En opinión de los especialistas, todo está atado al futuro de la CCA, la ensambladora de los vehículos Mazda, cuyos trastornos financieros acabaron envolviendo a Kapitol y Manhattan.
Lamentablemente, las circunstancias no parecen ser las más propicias.Como si la ensambladora no tuviera ya problemas, la revaluación del yen frente al dólar le ha ocasionado a la CCA un impresionante aumento en los costos del CKD, o material importado de los vehículos. Además se han presentado problemas en la negociación de las líneas de crédito internacionales, los cuales pueden acrecentarse con la declaración del concordato. La producción de la planta estuvo suspendida, pero con la llegada de nuevos CKD al país se afirma que se reactivará en los próximos días.
Por ahora, con el concordato encima, todos los interesados en el grupo Kassin deberán sentarse a conversar, así sea a regañadientes. Allí se definirá si se cambia la administración de las empresas del grupo -hecho que ciertos observadores dan por descontado- y se adoptan planes radicales para el control de los costos. En lo que si parece haber consenso es que las fábricas necesitan seguir operando. Tal como dijera Luis Fernando Sanmiguel, superintendente de Sociedades, "nadie gana si las plantas se cierran".

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