Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1992/12/14 00:00

Sube la fiebre

El primer balance del intercambio colombo-venezolano deja boquiabiertos a propios y extraños.

Sube la fiebre

EL TRANSPORTE AEREO SE convirtió sin ninguna duda en el mejor indicador para medir el grado de fiebre de integración entre Colombia y Venezuela. Cuando hace apenas 10 meses comenzaba a subir la temperatura en el intercambio comercial y de inversión, sólo tres vuelos a la semana cubrían la ruta Bogotá-Caracas. Hoy cinco vuelos diarios unen a los dos países. Como ese, hay muchos otros ejemplos que sirven para apreciar la magnitud del proceso que por estos días vive un inusitado boom. Hay un increíble aumento de temperatura de la unión, que sobrepasa barreras hasta hace poco inimaginadas.
Para la muestra existen muchos botones: ya son cuatro los bancos venezolanos con oficinas propias en Colombia pues a partir de esta semana el Banco Latino de Colombia abrió sus puertas. Existen cinco acuerdos de corresponsalía privilegiada entre bancos de ambos países y dos colombianos ya fueron autorizados para funcionar en Caracas: el Bogotá y el Ganadero. Venezuela coloca bonos de la República en las bolsas colombianas; 70 empresas industriales y comerciales colombianas cuentan con oficinas propias en Venezuela; 15 venezolanas invierten en organizaciones colombianas; 12 compañías de transporte venezolanas solicitan permisos para operar en carreteras colombianas; las bolsas de valores se encuentran en proceso amplio de integración y se constituyó una firma comisionista bursátil binacional, en Medellín.
La lista sería interminable y el proceso es irreversible. El intercambio comercial entre las dos naciones sobrepasará los 1.200 millones de dólares y se dan pasos concretos para desdolarizar las operaciones comerciales (por un diablillo en titulación, en edición pasada apareció lo contrario por error). El fin de semana que pasó fue lanzada en la Universidad Central de Venezuela la cátedra "Colombia" y lo mismo sucederá en la Universidad Nacional con la cátedra "Venezuela". El pasado domingo se inauguró la línea de interconexión eléctrica entre los dos países, con lo cual Colombia dispondrá de 230 kilovatios extras que serán suministrados por Edelca de Venezuela, a través de un circuito que consta de 130 kilómetros de longitud.
Acaba de culminar en Caracas Expocolombia 92, una muestra muy exitosa de productos de 120 industrias nacionales grandes, medianas y pequeñas, en su mayoría no tradicionales en el contexto internacional. El evento sirvió para hacer el primer balance global integracionista y los éxitos aumentan. Sudamtex de Venezuela, la más grande textilera, con unas ventas anuales similares a las de Coltejer, espera colocar el 15 por ciento de su producción en Colombia en breve. Se trata de una compañía muy agresiva que enfrenta ya la acción contraria de Fabricato que se instaló con todas las de la ley en territorio venezolano y que en un principio esperaba ventas por unos dos millones de dólares durante este año 3 y al finalizar los primeros nueve meses de 1992 ya había sobrepasado los 6.5 millones de dólares.
Indulac, una lechera venezolana que vende anualmente 150 mil millones de pesos, anunció su ingreso al mercado colombiano con leche en polvo de la marca Rika. Pero no todos son éxitos. Mavesa, que domina el mercado de aceites, margarinas y mayonesas, intentó adquirir la colombiana Aceitales, en concordato. La operación valía 15 millones de dólares, pero fracasó.
En el campo automotriz Fiat ingresó al mercado colombiano desde hace una semana. Espera vender el 10 por ciento de su producción en el país y resaltan sus productos "Uno" y el "Premio". Ford Motor comenzará sus exportaciones a Colombia a comienzos de 1993 con la camioneta "Bronco" y otras camionetas. Esta operación se efectuará a través de 20 concesionarios. La Chrysler Motors de Venezuela coronó en Colombia su primer envío de 142 unidades en cosa de días, y para finales de 1992 habrá traído unos 2.000 vehículos "Wrangler" y "Cherokee Limited". La Mazda colombiana instaló sus oficinas en Venezuela y estima participar con el cinco por ciento del mercado en 1993 vendiendo 3.000 mazdas colombianos y 1.500 japoneses.
Otra peculiaridad que se ha manifestado en la integración, es la racionalización de producciones, inversiones y mercados. Nestlé, que es muy parecida en Colombia y en Venezuela, evitó duplicar productos y decidió fabricar una líneas allá y otras acá. Dow Química sigue el mismo camino y la Renault adoptó mecanismos de transición mientras decide la posible creación de una planta binacional para atender ambos mercados. Por ahora cada una de las plantas existentes procesa productos diferentes. En el sector metalúrgico hay también viejas empresas conocidas de Venezuela que participan en el mercado colombiano. Sivensa, que vende al año unos 300 mil millones de pesos, participa desde hace 10 años en el 11 por ciento del capital de Transejes de Bucaramanga y es socia de la planta de amortiguadores Gabriel de Colombia y de Ejecol, esta en asociación con el Grupo Chaid Name.
Tiendas Rex, del grupo Beracasa, una cadena famosa en el vecino país, abrirá almacenes en Colombia con inversión de tres millones de dólares y en asocio con Enrique Luque Carulla, quien participa con el 15 por ciento. Pero como no todos son triunfos, recientemente algunas editoriales venezolanas han bloqueado a Carvajal de Colombia y Susaeta de España, para impedirles la venta dc textos escolares. Los argumentos: que los libros no han sido aprobados por el Ministerio de Educación de Venezuela (lo cierto es que el 95 por ciento de los textos de ese país no lo está) y porque según ellos se trata de realizar una trasculturización grave para el pueblo venezolano. Como puede verse hay más que menos y como dice Fiducoldex, que participa activamente en la cristalización de todos estos movimientos, el proceso está apenas en período de lactancia.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.