Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/11/2012 12:00:00 AM

Trancón en regalías

El gobierno asegura que girará este año 6 billones de pesos de las regalías para realizar proyectos que el país aún no conoce. ¿Cuáles serán las obras importantes en las regiones?

Después de apagar incendios en algunas regiones del país, que no quedaron contentas con la nueva distribución de las regalías petroleras y mineras, ahora el gobierno tiene que meterle el acelerador al giro de recursos si quiere evitar que vuelva a subir la temperatura en este tema.

Varios municipios y departamentos están denunciando un trancón por los trámites técnicos y burocráticos que tienen que sortear para que los proyectos comiencen a andar. Representantes de las regiones productoras, las más beneficiadas en el pasado con estos recursos, señalan que hasta el momento no han recibido ni un peso. "Hemos perdido siete meses y nada que llegan los dineros, y mientras tanto el gobierno sigue sacando decretos y reglamentaciones", dice el alcalde de Yopal, Wilman Celemín.

La verdad es que la puesta en marcha del nuevo esquema de distribución de las regalías se ha tomado su tiempo. La ley previó la creación de unos organismos regionales llamados Ocad (Órganos Colegiados de Administración y Decisión) encargados de aprobar los proyectos. En estos comités participan representantes del gobierno nacional, departamental y municipal. A estos órganos se les presentan los proyectos, que deben ser viables técnica y financieramente. Una vez tengan el visto bueno se giran los recursos.

La tarea conformar los Ocad acaba de terminar y según el director de Planeación Nacional, Mauricio Santamaría, al finalizar septiembre se habrá girado el 70 por ciento de los 6 billones de pesos que hay este año para distribuir. "Nosotros ya terminamos la tarea. Ahora falta que las regiones cumplan su parte presentando proyectos para su aprobación", señala.

Pero en este punto está el cuello de botella, pues los mandatarios locales afirman que los proyectos tienen que pasar por varios filtros para ser aprobados, lo que demorará las obras. "Si en Bogotá creen que no manejamos bien los recursos para eso están la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía que hacen el control", dice Celemín. Esta frase resume el malestar que sienten algunos mandatarios locales que hasta ahora se están acoplando a un nuevo sistema que implica el cumplimiento de nuevos requisitos y condiciones.

Algunos consideran que hay un excesivo tecnicismo, las reglamentaciones son confusas y deben cumplir cronogramas muy estrictos. El gobernador de Bolívar, Juan Carlos Gossaín, cree que uno de los principales desafíos para las regiones es fortalecer sus capacidades técnicas.

La Federación Colombiana de Municipios reconoce que las complejidades técnicas, jurídicas y económicas le están enredando la vida a muchas poblaciones, especialmente las pequeñas y apartadas que requieren de acompañamiento para cumplir con los requisitos exigidos.

El asesor para asuntos regionales y exgobernador del Atlántico, Eduardo Verano, también considera que son demasiadas las exigencias jurídicas, técnicas y presupuestales que entraban la ejecución de proyectos. Además, sostiene que el debate por las regalías es un distractor porque el grueso de los recursos está en el presupuesto nacional que para el año entrante ascenderá a 185 billones de pesos. Y de esos millonarios recursos no se menciona nada para las regiones.

Hasta el momento el gobierno ha aprobado recursos por 400.000 millones para obras en varios departamentos. Entre ellos, Arauca, Putumayo y Caquetá con 21.000 millones de pesos para alimentación y transporte escolar; para Meta 144.500 millones distribuidos en 76 proyectos relacionados con vías rurales y urbanas: puentes, alcantarillado, electricidad, colegios y polideportivos; a Santander le aprobaron 42.000 millones de pesos para proyectos agrícolas, de masificación de gas y la construcción de un ecoparque.

Pero más allá de la complejidad del sistema y el hecho de que varias regiones hayan sufrido recortes en la plata que les giraban, como es el caso del Meta, las quejas son de toda clase. Unos siguen insistiendo en que les hicieron un raponazo de la plata que les pertenece -en el caso de Yopal las regalías pasaron de 62.000 millones a 20.000 millones o del Meta, departamento al que se le recortaron los giros en cerca de 200.000 millones-, otros no están de acuerdo con ahorrar una parte de los dineros de regalías en diversos fondos. Aunque para este año los recursos ascenderán a 9,1 billones de pesos, las regiones sólo podrán disponer para inversión de alrededor de 6 billones. Tendrán que ahorrar la partida restante en varios fondos entre los que se encuentran uno para el pago de pensiones territoriales y otro para ciencia y tecnología.

El nuevo sistema de regalías tiene un largo camino por recorrer. Ha pasado muy poco tiempo desde su entrada en funcionamiento y todavía es prematuro juzgar un proceso que apenas comienza a andar. Las regiones colombianas son las más interesadas en que funcione porque de ello depende que den nuevos pasos hacia su desarrollo, especialmente aquellas que nunca se han beneficiado del boom minero y petrolero.

El gobierno sostiene que, independientemente del nuevo régimen de regalías, siempre en el primer año de las nuevas administraciones locales se presentan demoras en la ejecución de los recursos públicos debido al proceso de empalme y a la ausencia de información.

Es entendible el malestar de los mandatarios locales, pues antes de aprobarse el nuevo esquema, el gobierno les giraba los recursos directamente a las regiones productoras que decidían en qué proyectos los iban a invertir, priorizando educación, acueducto y alcantarillado y salud.

Planeación Nacional insiste en que el espíritu del nuevo sistema es asegurarse que la plata se invierta bien, en buenos proyectos y que tengan impacto regional para evitar que sucedan hechos como los del pasado cuando millonarios recursos se destinaron a obras que terminaron en elefantes blancos. Según el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, entre 1994 y 2011 se gastaron cerca de 55 billones de pesos en las regiones con resultados insatisfactorios mientras que en los próximos diez años se invertirán 100 billones de pesos en las regiones en proyectos para impulsar el desarrollo del país.

La verdadera prueba del nuevo sistema de distribución de las regalías se verá cuando se definan las obras y se vea que estas son realmente las que necesitan las regiones, que se construirán sin despilfarro y sin corrupción, y las que les van a permitir dar un salto hacia el desarrollo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.