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| 3/17/2012 12:00:00 AM

Un hueso duro de roer

Colombia Líder y Fedesarrollo acaban de publicar una evaluación de la Red Unidos, la estrategia del gobierno que busca sacar de la pobreza extrema a miles de familias colombianas. Una de las conclusiones es que hay que ponerle acelerador al programa.

Hace unas semanas, el presidente Juan Manuel Santos anunció que este año el gobierno prevé sacar de la pobreza extrema a 113.000 familias -casi la tercera parte de la meta que se trazó para el cuatrienio-, lo que significa que 500.000 colombianos serían rescatados de la miseria en que viven. El propósito del gobierno es que hasta 2014 salgan de la pobreza extrema 1,4 millones de personas.

Aunque esto significaría un avance importante para reducir la desigualdad y la pobreza -de las más altas en América Latina- la verdad es que los más pobres entre los pobres en Colombia son muchos más. Cerca de 5 millones de personas, más de un millón y medio de familias, están en la escala más baja del Sisbén o son desplazadas por la violencia.

Romper la trampa de la pobreza no ha sido fácil. En 2006 el gobierno de Uribe creó la red de protección social contra la pobreza extrema, Red Juntos, para ocuparse de esos colombianos.

A pesar de los avances que se han dado en los últimos años, el programa ha presentado algunos problemas, por lo que el actual gobierno decidió hacerle algunos ajustes de procedimiento y operación. La estrategia se transformó en la Red Unidos, que está cumpliendo un año. Los expertos consideran que programas de esta naturaleza deben ser monitoreados y evaluados para garantizar el cumplimiento de las metas.

Pues bien, un informe de seguimiento a la labor de la Red Unidos elaborado por Fedesarrollo y Colombia Líder, la entidad encargada del monitoreo del programa, acaba de prender algunas alarmas. Aunque el informe reconoce el esfuerzo que está haciendo el gobierno, los resultados de la evaluación realizada en el segundo semestre del año pasado revelan que el avance de los objetivos marcha lentamente frente a los recursos que se están destinando.

La Red Unidos busca articular los programas que ofrecen una veintena de organizaciones del Estado a las familias indigentes desplazadas, que son las más pobres de Colombia, y seguirlas de manera sistemática para que logren salir de la pobreza extrema. Aunque las mediciones varían y hace poco se puso en pie, no sin polémicas, una nueva metodología para calcular cuántas personas son indigentes y pobres en Colombia, hay coincidencia en que en el país hay entre 5 y 6 millones entre los primeros. El programa de protección ha crecido velozmente y hoy cubre a casi 1,5 millones de familias (4,9 millones de personas), es decir a casi todos los 'pobres extremos' de Colombia, como los llaman los economistas. Cuatro millones corresponden a gente que está en el nivel 1 del Sisbén y un millón son desplazados. Casi la mitad tiene menos de 18 años, más de un millón viven en zonas rurales y cerca de 300.000 son indígenas. Atenderlos ya es todo un logro. Pero que salgan de la miseria es otra historia.

Cuando una familia entra al programa Unidos se le hace una evaluación y se determina su Línea de Base Familiar, es decir, sus condiciones de partida en la difícil carrera hacia superar la pobreza extrema. Se miden sus avances en 45 "logros básicos" que, según el reporte, son "los mínimos socialmente deseables que cualquier familia fuera de la pobreza debe cumplir". Esos logros están agrupados en nueve dimensiones: identificación, educación, bancarización, ingreso y trabajo, salud, nutrición, habitabilidad, dinámica familiar y acceso a la Justicia. Al cabo de un tiempo, la familia es encuestada para determinar sus progresos.

El informe de Colombia Líder y Fedesarrollo evalúa los avances en esos indicadores de 623.000 familias (alrededor del 40 por ciento del total) a las que Unidos les ha hecho seguimiento entre agosto de 2011 y el 2 de diciembre de 2011. Sobre las demás aún no hay datos.

Los resultados son magros. Para empezar, cambios en la metodología de seguimiento impiden medir la dimensión quizá más importante en la superación de la pobreza: la de "ingreso y trabajo". En promedio, tan solo una quinta parte de los "logros básicos" que estaban sin cumplir en la Línea de Base Familiar han sido alcanzados por las familias encuestadas (es decir que el porcentaje de gestión total de logros es de 21,3 por ciento) y solo el 10 por ciento de las familias han conseguido avanzar en más de cinco de esos logros. "Se ha presentado un bajo avance en el cumplimiento de los logros básicos dado el presupuesto invertido en la estrategia", dice el informe.

Al evaluar el cumplimiento de los logros en cada una de las nueve dimensiones se demuestra que salud y dinámica familiar, con un porcentaje de gestión de 36 por ciento, y nutrición, con 24 por ciento, arrojan los mejores avances; casi todas las demás dimensiones no llegan al 10 por ciento. En educación, con la que buena parte de las familias ya cumplía cuando entraron al programa, el avance apenas llega al 10 por ciento. Para las familias que cuentan con seguimiento, el porcentaje de gestión total es de 21,4 por ciento, es decir que, en promedio, dos de cada diez logros básicos que estaban sin alcanzar al ingresar a Unidos han sido alcanzados por las familias.

Aunque no hay grandes diferencias entre campo y ciudad en la evolución de estos indicadores, sí existen entre las regiones colombianas. Las que presentan más avances son el Eje Cafetero y la Central, con 24,2 y 23,4 por ciento de logros alcanzados, respectivamente; las más 'quedadas' son Pacífico, con 16,7, y Atlántico con 19,9 por ciento. De todas maneras, el porcentaje de avance de las dos primeras no llega al 25 por ciento. Por departamentos, se destaca San Andrés, que ha mostrado avances sorprendentes, muy por encima de los promedios, con una gestión del 55 por ciento. El que presentó un menor porcentaje de gestión total de logros básicos fue Atlántico, con 14 por ciento, seguido no muy de lejos por Bogotá y Chocó. No hay grandes diferencias entre las zonas urbanas y las rurales en el cumplimiento de los logros básicos.

Según el informe, las dimensiones que más presentaron avances en las regiones fueron las relacionadas con salud, dinámica familiar y nutrición, mientras que educación, habitabilidad y bancarización se encuentran muy rezagadas. Ante esta situación Fedesarrollo señala que se requiere concentrar de manera urgente esfuerzos para avanzar de manera más asertiva en estas tres dimensiones, que son centrales para superar la pobreza extrema.

El balance del gobierno

El gobierno tiene su propio balance de la tarea de la Red Unidos. Considera que el informe de Fedesarrollo no tuvo en cuenta los avances logrados en el programa en los últimos meses. Samuel Azout, director de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema, dice que cuando se hizo la evaluación solo se habían realizado, en promedio, 1,7 visitas a las familias de la red. Actualmente los cogestores sociales han visitado más de cinco veces a las familias seleccionadas. "Si hiciéramos hoy el análisis encontraríamos que hay 650.000 familias que tienen un mayor nivel de logros alcanzados. De esa cifra, 40.000 familias han cumplido todos los logros y hay otras 100.000 a las que les falta uno, dos o tres logros", sostiene Azout. Afirma que el 25 por ciento de las familias ya han cumplido el 80 por ciento de los logros priorizados. Por eso, el gobierno está seguro de que cumplirá con la meta propuesta de sacar este año a miles de colombianos de la pobreza extrema.

No obstante, reconoce que ha sido difícil que los servicios sociales les lleguen a las familias de manera oportuna y que uno de los retos es garantizar que las entidades involucradas en el programa asignen una oferta social para estas familias.

Por su parte, Bruce MacMaster, director del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, dice que cuando se hizo el estudio de Fedesarrollo no habían sido creadas varias entidades para la inclusión social, como la que él dirige. "El estudio está bien hecho, pero no incluyó los avances de los últimos meses. Es una fotografía que ya ha cambiado mucho", asegura MacMaster, que sostiene que superar la pobreza extrema es un tema de largo plazo en el que se deben invertir importantes recursos y en el que están trabajando arduamente 10.000 cogestores encargados de visitar a las miles de familias colombianas.

Si hay algo difícil, pero no imposible, es lograr que miles de colombianos salgan de la trampa que les ha tendido la pobreza. Después de seis años de haberse puesto en marcha el programa solo ahora comienzan a verse los primeros resultados. Hay que darle tiempo al tiempo para ver qué tan exitoso ha sido y qué ajustes hay que poner en marcha. Por ahora, la radiografía de Colombia Líder y Fedesarrollo debe impulsar a la Red Unidos para que siga con el acelerador a fondo.
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