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| 5/3/1993 12:00:00 AM

Una dinastía exltosa

Pocas empresas familiares han llegado en Colombia a la cuarta generación con el éxito y la discreción de Carvajal.

LA SEMANA PASADA, EL PRESIDENTE DE Carvajal S.A., Adolfo Carvajal Quelquejeu, recibió la Orden Nacional al liderazgo en la categoría de Gran Cruz, otorgada por el Instituto FES de Liderazgo como reconocimiento a su labor al frente de una de las organizaciones más pujantes y con mayor presencia internacional con que cuenta el país en la actualidad.
Con más de 10 mil empleados permanentes y con actividades en 14 sectores relacionados con la impresión y la transformación de papel, cartón y plástico, trabajos editoriales y fabricación y distribución de artículos para oficina - ver cuadro-, Carvajal es hoy en día una organización internacional, con oficinas o plantas industriales en 12 países de América Latina, España y Estados Unidos. Una organización con la que muy seguramente nunca se soñó don Manuel Carvajal Valencia, el fundador de la empresa y cabeza de una dinastía que hoy, después de cuatro generaciones, mantiene las riendas de la compañía.
La historia de Carvajal S.A. se remonta al año 1904, cuando, después de comprarle a sus dos socios la parte de una imprenta que habían adquirido 10 años atrás, don Manuel Carvajal decidió imprimir el periódico El Día, bajo la dirección de su hijo Alberto y ofreció realizar "toda clase de trabajos" de impresión en un aviso publicitario que dió inicio a las actividades de Carvajal, con la razón social de Imprenta Comercial. Don Manuel era un hombre preocupado por la política, que realizó vibrantes campañas en favor de la creación del departamento del Valle del Cauca y de la diócesis de Cali, metas que logró en 1910. Por eso los verdaderos administradores de la imprenta fueron sus hijos Alberto y Hernando, quienes permanecieron al frente del negocio hasta 1939, año en el cual se retiró el primero y murió el segundo.
En los primeros años, el progreso de la firma fué lento, porque Cali -que tan sólo contaba con 25.000 habitantes- estaba aislada del resto del país. En la década del 20, sin embargo, la compañía comenzó a diversificar sus actividadcs y a desarrollar sus negocios alrededor no solamente del ramo de la impresión, sino de la fabricación de productos de papelería. En 1925 y cuando contaba ya con 39 trabajadores de planta, la empresa ocupó su primer edificio propio -an- tes los Carvajal trabajaban en su propia casa- y dos años después importó su primera prensa offset. Hasta finales de La década del 30, sin embargo, las actividades de la imprenta estuvieron reducidas a la "comarca cercana", que además de Cali incluía otras poblaciones del Valle y de los departamentos del Cauca y Nariño. Y su único contacto con el resto del país era la distribución, en exclusiva, de los productos de la empresa J. V. Mogollón y Compañía de Cartagena.
Sólo hasta los años 40, bajo la dirección del doctor Mario Carvajal, hermano de los anteriores, y de Manuel Carvajal Sinisterra, hijo mayor de don Hernando, se produjo el gran salto que convertiría a Carvaial en una empresa de proyección nacional. Mario se separó definitivamente de la compañía en 1946 para ocupar el Ministerio de Educación Nacional, durante el gobierno de Mariano Ospina Pérez. Manuel, en cambio, y con sólo dos interrupciones -para ser ministro de Minas de Laureano Gómez y de Comunicaciones de Carlos Lleras- permaneció en la empresa hasta 1971.
Durante la administración de Manuel Carvajal, que puede considerarse como la segunda etapa en el desarrollo de la empresa, se produjo una gran expansión de la compañía a nivel nacional. El primer almacén fuera de Cali se abrió en Bogotá, en 1940, con la compra de un negocio llamado Papelería Bogotá. En 1946 se inauguró una sucursal en Medellín y en 1958 otra en Barranquilla. Y a partir de allí la empresa se fue extendiendo, hasta montar una red de cubrimiento nacional, que hoy en día tiene instalaciones en 26 lugares del país.
En ese período se produjo, además, una gran diversificación en las actividades de Carvajal. De acuerdo con un folleto que contiene la reseña histórica de la compañía, "a finales de los años 40 y mitad de la década del SO, el negocio de litografía se amplió con la creación e impulso de lafabricación de cajas plegadizas, cuya producción llegó a alcanzar en poco tiempo más de la mitad de las ventas de ese negocio, dedicado antes a aquellos productos que se imprimían exclusivamente sobre papel ".
A esa etapa corresponde también el comienzo de la revolución de los computadores. Y con ella se da una de las mejores muestras de la visión empresarial de Carvajal. Los formularios para uso de los nuevos equipos tenían que ser importados, y Carvajal y Compañía -co- mo entonces se denominaba la empresa- sustituyó esas importaciones con la producción nacional de formas continuas. Paralelamente se inició la producción de formas continuas y separables para ser utilizadas en máquinas de escribir o para ser escritas a mano.
A finales de la década del 50 surgió, además, otro negocio que sería muy importante para la consolidación de la compañía y para su futurá proyección a nivel internacional: el de los directorios telefónicos. En 1958 se creó la filial Publicar, para la elaboración del directorio telefónico de Bogotá. Pero dado que la publicación de un directorio exigía una gran inversión de capital en equipos y preparación de personal, se proyectó un plan para ofrecer la publicación de los directorios de las principales ciudades del país, lo cual se viene haciendo desde entonces.
Dos años después se inicia otro gran negocio: la impresión de libros y revistas. En 1960, y después de 56 años de fundada, Carvajal adquiere la primera prensa para la producción masiva de publicaciones. Y se crea Editorial Norma, una de las áreas más dinámicas de la empresa y, como Publicar, con un gran potencial a nivel internacional. Y continuando con el proceso de especialización en las artes gráficas, en 1965 se crea la división de Valores, en la cual se imprimen estampillas de correo, tiquetes aéreos, bonos, chequeras y loterías, entre otros.
La década del 70 marca un nuevo cambio en la dirección de la compañía y un nuevo salto adelante, que caracterizará la tercera etapa de la compañía y que, de acuerdo con sus actuales directivas, está todavía por consolidar. Bajo la conducción de Jaime Carvajal Sinisterra, quien asume la presidencia en 1971 y la ejerce hasta 1979, y de Adolfo Carvajal Quelquejeu, su actual presidente,Carvajal se lanza a la conquista del mercado latinoamericano. A comienzos de esa década el gobierno decide impulsar las exportaciones del país mediante un ambicioso plan de promoción. Y eso beneficia considerablemente a Carvajal, que había iniciado, por su propia cuenta, agresivos planes de ventas al exterior.
"En 1961 Carvajal efectuó su primera ¿nversión fuera de Colombia, en la Corporación Gráfica de Puerto Rico, empresa que operó hasta 1976 ". Pero es sólo en la década del 70 cuando la expansión internacional se convierte en un propósito de la compañía, que comienza con el montaje de varias plantas para la producción de libros infantiles animados, un renglón en el cual Carvajal se convierte en una empresa líder a nivel mundial. Hoy en día, y a través de su filial Manufacturas Colombianas, Mancol, ensambla, en 22 idiomas, el 60 por ciento de los libros animados que se producen en el mundo.
Publicar, por su parte, creó empresas con socios locales o entró a hacer parte de empresas establecidas en ocho países latinoamericanos. Y lo mismo hizo Fesa, la empresa productora de formas continuas, que hoy tiene plantas en cuatro países.
En este mismo período la empresa se desarrolla aceleradamente en otro campo: la producción y comercialización de muebles y equipos para la oficina moderna -incluyendo computadores, calculadoras, máquinas de escribir cajas registradoras, sistemas de archivo y almacenamiento y sistemas de intercomunicación- y, en general, todo lo que tiene que ver con la ambientación del trabajo. Y al igual que en los casos anteriores, a medida que se va expandiendo, la empresa crea nuevas divisiones, que funcionan como empresas independientes, pero que tienen un solo centro financiero en Carvajal S.A. A partir de 1984, sin embargo, Carvajal se convierte en una sociedad anónima y se crea Carvajal Inversiones S.A. bajo cuya estructura jurídica quedan cobijadas todas las empresas de la compañía y cuyo fin, a mediano plazo, es darle autonomía a cada una de ellas.
Así pues, en el lapso de 90 años, y con una gran prudencia y discreción, las distintas generaciones de la familia -la cuarta de las cuales esta se está preparando para asumir el control han con solidado una de las empresas familiares más importantes del país. Con un elemento adicional a su favor: Carvajal es una de las compañías con mayor proyección social en Colombia. Y lo es por- que desde 1961 los miembros de la familia decidieron trasladar el 40 por ciento de las acciones de su propiedad a una fundación que hoy en día sostiene siete programas de ayuda a los sectores más necesitados de la población."En los primeros años, las actividades de la Fundación estuvieron circunscritas a colaborar con la arquidiócesis de Cali en el programa de centros parroquiales.
Pero posteriormente el campo de acción se ha ido ampliando para incluir otros programas como el de Acción Familiar, desarrollo de pequeñas empresas, actividades culturales y educativas a través de la radio, vivienda popular y capacitación de tenderos".
A esa organización y a esa familia, exaltó la Fundación FES al entregar la condecoración a don Adolfo Carvajal.
Así, por lo menos, lo entendió él al decir, en la noche del homenaje, que "la orden nacional de liderazgo es una señal de la providencia de que la tarea de las miles de personas que a lo largo del continente pertenecen a la organización Carvajal se está haciendo con el sentido correcto". Una nueva muestra de modestia y liderazgo.
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