Lunes, 23 de enero de 2017

| 2007/11/24 00:00

A velocidad segura en 2008

Colombia tendrá otro buen año en materia económica. No tan boyante como 2007 pero, como va, el país marcha bien.

A velocidad segura en 2008

En el corto plazo todo se ve bastante bien. Colombia está atravesando por un buen período económico, tal vez uno de los mejores que se recuerde. 2007 será el cuarto año consecutivo de crecimiento por encima del 5 por ciento, con lo que se completa uno de los ciclos de mayor expansión de la economía colombiana desde finales de los años 60. Para 2008 no se esperan grandes cambios. Todo indica que los factores que han apoyado la economía en los últimos años se mantendrán sólidos.

¿Esto significa que se pueden hacer ya cuentas alegres con 2008? No. Los vientos favorables pueden cambiar de rumbo en cualquier momento. Es mejor no anticipar la fiesta.

En el horizonte se están formando algunos nubarrones que hacen pensar que en el próximo año la economía avanzará a un ritmo menor, algo que tiene su lado positivo porque evitará recalentamientos y hará más sostenible el crecimiento.

Hay factores externos que en este momento aumentan de una manera importante la incertidumbre. La inestabilidad por la que atraviesa el mercado financiero internacional a raíz de la crisis del mercado hipotecario en Estados Unidos y otros países, los elevados precios del petróleo, la amenaza de una desaceleración de la economía estadounidense y la incógnita que es Venezuela, son puntos que se encienden y apagan en el tablero de la economía.

Si todos estos problemas se acentuaran, algo que los analistas no ven con una alta probabilidad, naturalmente tendría consecuencias sobre el crecimiento de la economía colombiana.

El Banco de la República, fiel guardián de los precios, cree que en ese caso, los efectos se sentirían sobre la inflación, la demanda externa, los flujos de capital y en el tipo de cambio.

Sin embargo, esa preocupación se podría disipar al considerar que los precios de los productos básicos de exportación para Colombia y en general de América Latina están altos y probablemente seguirán así, mientras China, India y otros asiáticos continúen creciendo a un ritmo endemoniado. Ellos demandan muchos de estos productos, lo que favorecerá las exportaciones de esta región.

En cuanto a la gran incertidumbre que genera Venezuela, hay analistas que señalan que en el corto plazo nada pasará. Mientras los precios del petróleo estén en semejantes niveles, el vecino país seguirá demandando y comprando muchas cosas.

Con todas estas consideraciones, se espera que la economía colombiana crezca en 2008 alrededor de 5 por ciento. Este es el pronóstico del gobierno que suele ponerle a sus proyecciones una mayor cautela.

Algunos expertos creen que la cifra podría estar un poco por encima. "Creo que 2008 va a ser un buen año. Pero no tanto como 2007. Tendremos un año de 5,0 ó 5,5 por ciento de crecimiento, inferior al actual, pero eso no es malo", dice el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo, a quien le tocó torear a finales de los 90 la peor recesión en el último siglo.

En lo que no hay duda es en que en el próximo año se va a desacelerar el crecimiento. Y que lo bueno del cuento es que siendo menor, dejará contentos a todos. Aun previendo el nerviosismo que genera 2008 en el nivel internacional, Mauricio Cárdenas, director de Fedesarrollo, pronostica que seguirá siendo un buen año en materia económica. "Estaremos en el 6 por ciento, que sigue siendo excelente. Es mejor crecer al 6 que al 7,5 por ciento porque esto genera presiones que acaban haciendo insostenible el crecimiento".

Los diferentes modelos de proyección del Banco de la República confirman que el dinamismo de la economía colombiana continuará durante 2008, pero con una moderación en su ritmo de expansión. Los principales supuestos que sustentan estos pronósticos tienen que ver con las exportaciones, en donde se espera una caída de los precios internacionales del café, y del resto de productos mineros exportados, junto con un incremento en la cotización internacional del petróleo.

En el contexto externo se supone que habrá una moderación de la inflación mundial, frente a lo registrado en 2007, a niveles de 5 por ciento, y una tasa de crecimiento real de la economía mundial y de nuestros principales socios comerciales entre 3,4 y 3,9 por ciento, respectivamente, un poco inferior a lo esperado para este año.

Se prevé también un incremento en la producción de petróleo, el resto de la minería y en la producción cafetera. Las remesas de los trabajadores podrían crecer menos, lo cual es coherente con un menor crecimiento de la economía de Estados Unidos. Con estos supuestos, el Banco de la República cree que el PIB podría crecer entre 4,5 por ciento y 6,5, con un punto de alta probabilidad de 5,2 por ciento.

Lo bueno es que los factores que han estado detrás de la expansión del PIB en los últimos dos años (dinámica de la inversión privada y un alto consumo de los hogares) seguirán empujando de manera moderada en 2008. Unido a una mayor confianza.

"Es innegable que en los últimos años se produjo un cambio de confianza. Se pasó de una percepción generalizada de inseguridad, en la que la gente no sabía para dónde iba el país, a un cambio dramático de percepción de seguridad.", señala Guillermo Perry Rubio, ex economista jefe para América Latina del Banco Mundial.

Sin duda, la seguridad ha tenido un impacto muy grande y positivo en la economía, que se nota en la inversión privada. Aunque ésta ha crecido en toda la región, donde ha mostrado mayor dinamismo es en Colombia, tanto la extranjera como la local. Para el también ex ministro de Hacienda Perry, la política de seguridad democrática y el manejo macroeconómico prudente del gobierno Uribe ha facilitado la recuperación de una manera fenomenal de la confianza. Y no hay razón para pensar que esto cambiará.

Por otro lado, en los próximos meses se espera una moderación en el crédito, especialmente de consumo, que ha venido creciendo aceleradamente en los últimos años. En términos económicos, esto es bueno porque evita que las familias se endeuden de manera significativa, suban los riesgos para la banca y se presione la inflación.

Las tasas de interés, aunque han subido, todavía se encuentran en niveles muy inferiores al pasado, los bancos creen que no llegarán a esos extremos, cuando se desató la crisis financiera a finales de los 90.

Tensiones de 2008

Pese a las buenas noticias, la economía presenta algunas vulnerabilidades que todavía tiene que resolver. La situación fiscal es todavía un factor de preocupación. El déficit fiscal crecerá el año entrante, pues los ingresos tributarios aumentaron a un menor ritmo que en 2007, mientras que las transferencias que hace la Nación a las regiones y la seguridad democrática demandarán mayores recursos en 2008.

Por otro lado, en la balanza comercial hay tensión por la ampliación del déficit en el saldo de la cuenta corriente (exportaciones de bienes al resto del mundo menos las importaciones).

El Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe sobre Perspectivas Económicas Mundiales en octubre pasado dijo que Colombia es el país de América Latina con el mayor déficit de cuenta corriente, al proyectar un 3,9 por ciento del PIB para 2007 y 3,5 por ciento para 2008.

Aunque el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, descarta riesgos en este sentido, porque el déficit se está compensado hoy con inversión extranjera directa, no es menos cierto que se corre el riesgo de que cambien las condiciones internacionales, se caiga la inversión extranjera y se encarezca el crédito.

Según el Ministro de Hacienda, en 2008 el déficit en la cuenta corriente podría ampliarse por efecto de las mayores importaciones para modernización y equipamiento militar. Un elemento de tensión en 2008 seguirá siendo la reducción del desempleo. Cómo aprovechar el auge económico para generar mayores empleos. El gobierno se ha propuesto bajar a un dígito la tasa de desempleo para el próximo año. Los buenos vientos no durarán toda la vida. Sería deseable que se usaran para resolver del todo los problemas fiscales que, según Guillermo Perry, no se han resuelto suficientemente bien. "El día que vuelva a darse algo como en el 99 estaremos en problemas. No tanto, claro, porque hemos mejorado, pero no estamos al otro lado".

Por ahora, para no aguar la fiesta, si la economía sigue creciendo a este ritmo, se requerirán 17 años para duplicar el PIB per cápita, que no es otra cosa que la mejora en las condiciones de vida de los colombianos. Y eso es un logro significativo. El crecimiento per cápita es un elemento central que explica la mejora del nivel de vida de la población. Hoy el ingreso por habitante está en 3.600 dólares y para el próximo año se estima subirá a 4.000. Así las cosas, a cruzar los dedos para que nada se atraviese en 2008 y se complete un quinto año por encima del 5 por ciento.

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