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| 1/23/2010 12:00:00 AM

Vida de locos

Así es un día en la jornada de quienes manejan millones y millones en el mercado de valores: los 'traders'.

La crisis financiera internacional hizo que el mundo entero se fijara en unos profesionales que con un alto grado de misterio mueven el mercado de valores: los llamados traders.

Su profesión ha sido satanizada, pues se les acusa de haber ayudado a la debacle con sus excesos y de actuar como tahúres en un casino al utilizar la plata de los demás para hacer millonarias utilidades y gastarlas en lujos como carros, ropa y restaurantes.

Pero ¿qué tanto de mito hay en la vida de estos profesionales? SEMANA reunió a varios operadores de importantes firmas para conocer cómo es su mundo.

La jornada de un trader cualquiera empieza muy temprano, casi a las 6 de la mañana, con el repaso de la prensa nacional e internacional, para enterarse de lo que está ocurriendo y cómo puede afectar la tendencia del mercado. "Buscamos la prensa colombiana, pero también 'CNN', 'Bloomberg', y otros medios internacionales, para estar enterados", explica Andrés Ortiz, vicepresidente ejecutivo de Global Securities y quien lleva en el negocio más de 20 años. Pero ese es apenas un preámbulo informativo porque lo que viene después de las 8 de la mañana, cuando empiezan las operaciones, es la verdadera acción.

Desde el primer momento se dan las movidas. El mercado puede ir hacia donde quiera. O suben las tasas de los TES, o caen las acciones o el dólar se dispara. El trader tiene que estar muy atento. Cualquier desconcentración puede salir muy costosa y por eso es indispensable estar permanentemente dispuesto para entrar en el ruedo. "La variación de un punto básico en la tasa de los TES actualmente puede valer 1,8 millones de pesos, así que si alguien pierde 10 puntos básicos en cuestión de segundos, pues se le fueron en un abrir y cerrar de ojos 20 millones", explicó un operador del mercado colombiano.

Algo así ocurrió el pasado 20 de enero, ante una subasta de TES anunciada por el gobierno. Un error en una información provocó una sacudida entre las 8:30 y las 9 de la mañana: en esa media hora muchos perdieron millones, mientras otros los ganaron. Fue un golpe estremecedor para los que se movieron mal en esos escasos minutos. Esa es la tensión en la que viven a diario. Mucho dinero está en juego siempre.

¿Se necesita tener los nervios muy templados para moverse en medio de esa marea, con tanta plata entre las manos? Parece que no. "Es una responsabilidad más. Se vuelve algo normal", dice Guillermo Ernesto Crane, trader de Corficolombiana. La clave no es cuánto dinero se maneja, sino las decisiones que se toman a la hora de invertirlo. Lo grave es que un error en este negocio puede salir muy costoso. "Somos seres humanos comunes y corrientes. No somos infalibles", explica Ortiz.

Aunque algunos se ganaron mala fama durante la pasada crisis, la verdad es que la mayoría de los traders está lejos de actuar como tahúres que simplemente juegan póker con los dineros de otros.

Además, cada vez son profesionales más capacitados, con criterio técnico, con capacidad comercial, intuición y, sobre todo, una formación ética vertical. Esto es fundamental, pues con el manejo de tanto dinero podría resultar muy fácil utilizarlo para engañar y sacar provecho propio.

El trabajo del trader no termina ni siquiera cuando ha llegado la noche y está en su casa a punto de descansar. Literalmente, hoy los mercados no duermen. "Uno se acuesta pensando qué está pasando en las bolsas asiáticas porque, al siguiente día, esos resultados pueden dar un golpe a los portafolios que se manejan en Colombia", dice Rodrigo Fuenmayor, operador de Bancolombia.

En Colombia hay más de 3.000 operadores dedicados a negociar títulos en el mercado de valores. La responsabilidad ha venido creciendo al mismo ritmo en que los mercados se expanden. Ellos saben que su negocio es manejar la plata de sus clientes, con tanto cuidado como si fuera la suya propia.
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