Por donde se le mire, la transacción entre Isagen y Altia Energy envía buenas señales.
Por un lado, se incrementa la generación de energía renovable en Altia, que suma ahora 219 MW en un momento de necesidad de una matriz energética diversificada. Por otro lado, Isagen, empresa que en el pasado fue controlada por el Estado, con un 57,6 % de la participación accionaria, está comprando cinco activos y se enruta cada vez más en su apuesta por las energías no convencionales (solar, por ejemplo).
En ese contexto, hay que señalar que los activos que adquirió Altia, vendidos por Isagen, implican un financiamiento que tuvo que hacer la empresa dominicana, por 1,2 billones de pesos.
Con el cierre de la operación, Altia adquiere la Central Hidroeléctrica Amoyá en Chaparral, Tolima; la Pequeña Central Hidroeléctrica-PCH Barroso en Salgar, Antioquia; las PCH Caruquia y Guanaquitas en Santa Rosa de Osos y Gómez Plata, Antioquia; y el Parque Solar Bosques de Bolívar en Sabanalarga, Atlántico.
La adquisición implica la incorporación de 219 MW de generación renovable, lo que a su vez corresponde a duplicar la capacidad instalada y diversifica de Altia, que genera energía hídrica y amplía su presencia en energía solar.
La plataforma energética de Altia es multifuente. Contiene generación térmica, hídrica y solar, además de la comercialización de gas, energía, gas licuado de petróleo (GLP) y nafta. La prospectiva del Ministerio de Minas y Energía de Colombia es justamente, poner el acelerador a la diversificación, de cara a tener cada vez más soberanía energética.
Una fuerte inversión
Nicolás Azcuénaga, CEO de Altia Energy, manifiesta que la transacción es evidencia de la confianza que la empresa tiene en Colombia.
De hecho, confirmó la apuesta inversionista que tienen en esta nación: “Proyectamos inversiones cercanas a los 1.000 millones de dólares en el país y esta transacción es parte de esa apuesta por seguir creciendo, con una visión de largo plazo, y aportando al futuro energético de Colombia”.
Por su parte, Camilo Marulanda, presidente de Isagen, también habló de la operación. “Estos activos han sido parte importante de nuestra operación y de las regiones en las que tenemos presencia. Reconocemos el conocimiento y compromiso de los equipos que han hecho posible su operación durante estos años y confiamos en que continuarán generando valor para el país y sus territorios”.

De importancia nacional
En una reciente entrevista, Marulanda puso el dedo en la llaga del tema energético colombiano. “Tenemos un problema estructural: en los últimos cinco años ha entrado menos del 20 % de la oferta de generación nueva que se esperaba y, si se toman las cifras de 2025 y 2026, es menos del 5 %”.
En el entretanto, agregó el experto, la demanda sube. “Las proyecciones oficiales hablaban de unos crecimientos de cerca del 2,5 %, y estamos creciendo por encima del 5 %. Entonces esto amplía el descalce”, dijo a este medio.
