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Las movidas en el tablero del mundo cervecero no se detienen. Ahora el nuevo ajedrez está en México. Allí, el Grupo Femsa, uno de los emporios empresariales más grandes de ese país, anunció que está buscando a quién venderle su división de cervezas, que produce las marcas Tecate y Sol. Según el Wall Street Journal, este negocio podría valer 9.000 millones de dólares.
Las principales compañías de bebidas en el mundo se han estado consolidando en los últimos años y a pesar de las crisis sus apuestas han sido muy agresivas. La pelea fue dura por el mercado de Estados Unidos, donde InBev pegó primero al adquirir, por 52.000 millones de dólares, Anheuser Busch, propietaria de la marca Budweiser. Se creó así la cervecera más grande del mundo, con ventas anuales por 22.400 millones de dólares y una capitalización de mercado de 43.800 millones de dólares.
Pero SABMiller, la otra grande del negocio, no se quedó atrás y hace un par de años creó en Estados Unidos la compañía Miller Coors, una alianza con la otra insignia Molson Coors. Esta nueva compañía busca hacerse con el 30 por ciento del negocio cervecero estadounidense, que vende al año 6.600 millones de dólares. Actualmente SABMiller tiene ventas en todo el planeta por 17.000 millones de dólares y tiene una valoración de mercado de 23.000 millones de dólares.
Este proceso de consolidación ha implicado que las compañías reconozcan que no pueden ser grandes si están en varios negocios a la vez. Por ejemplo, hace tres años SABMiller salió del negocio de jugos en Colombia y se concentró sólo en cervezas.
Esa parece ser la misma lógica que hay detrás de esta movida de Femsa, que es la principal embotelladora de Coca-Cola en Latinoamérica: busca concentrarse en el negocio de gaseosas y jugos para dejar a un lado el de cervezas, donde grandes multinacionales han empezado a quedarse con todos los mercados.
Anheuser Busch - InBev produce Brahma, Quilmes y Beck, los productos favoritos en mercados como Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina. Además, es la líder en Estados Unidos, con Budweiser. Tiene presencia en Europa y domina el negocio mexicano gracias al 50 por ciento de participación en la cervecería Modelo, que produce la mítica marca Corona y vende al año más de 5.000 millones de dólares.
Por su parte, SABMiller tiene supremacía en Europa, Suráfrica y ahora Latinoamérica, con énfasis en los mercados andinos, gracias a la sólida presencia de Bavaria. La negociación con las cervezas de Femsa es el último eslabón en el proceso de consolidación mundial. Si la favorecida es SABMiller, esa compañía quedaría con presencia fuerte en casi toda América: desde Estados Unidos hasta Argentina. Detrás de Femsa también está Heineken, la holandesa que aunque cuenta con una marca poderosa, aún no tiene la dimensión supracontinental de Inbev y SABMiller.
Aquí la buena noticia es para el Grupo Santo Domingo, propietario del 15 por ciento de esa multinacional. El conglomerado colombiano pasó, gracias a la agresiva estrategia de crecimiento de la multinacional surafricana, de ser dueño de una compañía con presencia regional, a una con dominio mundial que pelea de tú a tú con las otras grandes del negocio.
En las próximas semanas se conocerá quién se quedará con Tecate y Sol. Pase lo que pase, es evidente que los consumidores estarán ahora frente a un mercado dominado cada vez por menos actores. Pero podrán tomar mucha pola.
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