Todos hablan de El Niño, el fenómeno climático que ya llegó, según los anuncios oficiales de las autoridades ambientales. Por eso, el misterio ahora es qué tan súper Niño puede llegar a ser.
Aunque el debate se centra en la energía, porque el evento nos tomó -y no por sorpresa- sin la debida preparación en asuntos de abastecimiento, hay una prioridad en la que poco se pone el reflector: la comida.
La Bolsa Mercantil Colombiana realiza el Índice de Precios Agropecuarios-IPAP, y en la versión más reciente, señala que los precios agropecuarios en Colombia acumulan un incremento de 8,9 % en los primeros cinco meses de 2026.
El 57,6 % de la canasta de productos agropecuarios subió de precio, pero principalmente los más demandados para la gastronomía nacional: papas, cítricos, ganado bovino, leche cruda de vaca y frutas tropicales y subtropicales.
Los productos más sensibles
SEMANA conversó con María Inés Agudelo, presidenta de la Bolsa Mercantil de Colombia, sobre el panorama.
SEMANA: De experiencias anteriores con fenómenos climáticos, ¿en qué porcentaje aumentan los precios agropecuarios estos fenómenos, que son pura sequía?
María Inés Agudelo (M.I.A): El Niño puede presionar los precios agropecuarios, pero su efecto no es uniforme ni inmediato. Los análisis de la Bolsa Mercantil muestran que, dentro de la canasta IPAP, los productos con mayor peso y sensibilidad son el plátano, el arroz, la papa, el maíz, los huevos y el ganado bovino, aunque en varios casos el impacto se refleja entre cuatro y 18 meses después, por los ciclos de las cosechas.

SEMANA: ¿Qué pasará con productos de consumo masivo como el arroz?
M.I.A.: Un episodio fuerte de El Niño puede afectar especialmente la oferta de arroz, ganadería bovina y café. Sin embargo, el efecto sobre los precios también depende de factores como los inventarios, las importaciones, la tasa de cambio, los costos logísticos y la demanda. Por eso, no se trata de un aumento generalizado de toda la canasta, sino de impactos diferenciados según cada producto.
¿Por qué está cara la carne?
SEMANA: A partir de los análisis en precios agropecuarios que realiza la Bolsa, ¿cuál es la razón de la inflación de la carne, si aún no hay sequía ni afectación de los campos?
M.I.A.: El aumento reciente del precio de la carne bovina aún no puede atribuirse al Fenómeno de El Niño, cuyos efectos en junio eran incipientes. La evidencia apunta a factores propios del mercado bovino, como una menor disponibilidad de animales para sacrificio, mayores costos, expectativas de oferta y el aumento del precio del ganado en subasta.
Además, mientras la carne de res subió en junio, otras proteínas como el pollo y el cerdo redujeron sus precios, lo que confirma que se trata de una dinámica específica del mercado bovino. Las importaciones podrían aliviar parcialmente esa presión, aunque su efecto depende tanto del volumen importado como de la tasa de cambio, ya que una TRM -Tasa Representativa del Mercado- alta encarece la carne externa.

SEMANA: En los precios agropecuarios al alza hay efecto por mayor costo de fertilizantes, debido a conflictos bélicos globales o ya no está afectando...
M.I.A.: Durante el mes, los precios internacionales de la urea corrigieron parte de las alzas registradas previamente y otros fertilizantes mostraron un comportamiento relativamente estable. Además, la apreciación del peso colombiano ayudó a contener el costo de los insumos importados. Por eso, hoy este no parece ser el principal factor detrás del aumento de los precios agropecuarios.
SEMANA: Después de una inflación de 6,14 % en junio, ¿cuál sería el estimativo que tienen para el cierre del año?. Esto, porque el Banco de la República dijo que ya que aún si no llegara el Fenómeno de El Niño el indicador seguiría escalando.
M.I.A.: Nuestros indicadores muestran que las presiones sobre los precios agropecuarios se han consolidado durante los últimos meses. En junio, el IPAP de la Bolsa Mercantil registró una variación anual del 11,1 % y completó cuatro meses consecutivos con crecimientos cercanos o superiores al 10 %, un comportamiento que históricamente se refleja en mayores presiones sobre la inflación de alimentos, con un rezago aproximado de dos meses.
Con base en esa evidencia, proyectamos que la inflación de alimentos se ubique alrededor del 7 % durante el tercer trimestre y se mantenga cerca de ese nivel al cierre del año. Su evolución dependerá principalmente del clima, la oferta agropecuaria, los costos logísticos y la tasa de cambio.
Si El Niño se intensifica, podría generar presiones adicionales sobre productos especialmente sensibles, como el arroz, el café y la ganadería.
Considerando el peso de los alimentos en el IPC, estimamos que la inflación total converja hacia niveles cercanos al 6,5 % durante el segundo semestre.
Respaldo unánime a Leonardo Villar: así recibieron al gerente del Banco de la República en el Congreso de Asofondos; el auditorio se puso de pie. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/hZ7bNDmWgQ
— Revista Semana (@RevistaSemana) April 23, 2026
