Lunes, 23 de enero de 2017

| 2008/05/17 00:00

Cuando el río suena...

Cuando el río suena...

• Justos por pecadores. Por tratar de controlar las pirámides, a través de las cuales se capta de manera ilegal dinero del público, el Superfinanciero, César Prado, "salió a deber". Tras ordenar a la Corporación Superservi suspender la actividad de recepción de recursos del público, Prado ha recibido una lluvia de cartas de clientes de esa corporación muy bravos por la decisión que tomó. Y lo que faltaba, hasta acciones de tutela tendrá que enfrentar la Superfinanciera por tratar de parar la actividad ilegal de captación de recursos del público.

• Sólo buenas intenciones. El gobierno creó las cuentas de bajo monto (hasta dos salarios mínimos) para que los más pobres tengan acceso a la banca sin incurrir en los costos habituales que se pagan por los servicios financieros. Pues bien, el tema se podría quedar en sólo buenas intenciones, porque los bancos, después de echar lápiz, dicen que administrar estas cuentas tan pequeñas es demasiado costoso como para no cobrar por las transacciones. Sería una lástima que no funcionara porque el gobierno por esta vía pagará el subsidio de Familias en Acción. Habrá que ver que si los bancos reconsideran su posición.

• Firme en su apuesta. Pese a las críticas de muchos expertos sobre los contratos de estabilidad jurídica, el gobierno no está dispuesto a cambiar su apuesta. Todo lo contrario. Ahora acaba de flexibilizar las normas. No les exigirá a los inversionistas la garantía única de cumplimiento. Según el ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, la medida permitirá dinamizar este mecanismo al reducir costos a los inversionistas. Los contratos de estabilidad suscritos durante los dos años proyectan inversiones por 2.273 millones de dólares, y generar cerca de 40.000 empleos entre directos e indirectos.

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