Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1995/02/27 00:00

POZO PROFUNDO

POZO PROFUNDO

A PESAR DE QUE YA comenzó la era Cusiana, el tema petrolero en Colombia sigue siendo considerado crítico. Así lo dejó en claro el gobierno la semana pasada cuando anunció nuevos cambios en la política del sector, con el fin de estimular a las compañías extranjeras para que aumenten su ritmo de exploración en el territorio nacional. El cambio más significativo resultó ser el anuncio de que se desmontaría el llamado impuesto de guerra para los nuevos descubrimientos. Este impuesto equivale a un dólar por barril producido y es una verdadera piedra en el zapato para las compañías extranjeras que operan en el país. La satisfacción con el anuncio, sin embargo, no fue completa. Los campos en producción, como Cusiana y Caño Limón, tendrían que seguir pagando el tributo, con lo cual el alivio resultó ser inferior al que en un momento se llegó a pensar. Según la Asociación Colombiana del Petróleo, los cambios anunciados en la política no alcanzan a colocar al país en la franja de la competencia internacional. El gremio sostiene que a pesar de todo, los gravámenes en el país siguen siendo demasiado altos en comparación con los de otras naciones.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.