Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1992/06/29 00:00

SE DERRUMBA OTRO IMPERIO

SE DERRUMBA OTRO IMPERIO

CUANDO COMENZAron los problemas sentimentales y financieros de Donald Trump, a finales de la década pasada, todo el mundo asociaba al magnate norteamericano con el mayor imperio constructor del mundo. La verdad, sin embargo, es que Trump era un enano si se le comparaba con los hermanos Reichmann, propietarios de la firma Olympia & York Developments Ltd., con sede en Toronto, Canadá, y con millonarias inversiones en Estados Unidos y Gran Bretaña. El año pasado los activos de la compañía se calculaban en 30.000 millones de dólares, lo que la convertía en la mayor constructora del mundo.
Al igual que Trump, los Reichmann acumularon su fortuna durante el boom de los años 80, época en la cual se les atribuyó el don del rey Midas. Como todo lo que sube, baja, sin embargo y después de semanas de negociación con sus acreedores Olympia & York se acogió a la protección que le da la ley de quiebras, tanto en Estados Unidos como en Canadá, al no poder responder por deudas superiores a los 17.000 millones de dólares.

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